Causó sorpresa el anuncio que hizo el gobernador de California. Gavin Newsom, quien dijo que no buscará la postulación demócrata a la presidencia si la exvicepresidenta Kamala Harris decide ir a la contienda. “Yo no me postularía a la Casa Blanca si ella se postula”, porque dividiría el voto, y eso “lo disfrutaron muchísimo -los republicanos-. Sería una destrucción mutua asegurada… un regalo” electoral, dijo el mandatario estatal. Sin embargo, mientras Kamala Harris “deshoja la margarita” para buscar llegar a la Casa Blanca y Newsom le “tiende la alfombra roja” a la nominación, hay un tercero en discordia en el pabellón demócrata que tiene la preferencia provisional. De acuerdo a la encuesta Emerson College Polling, Pete Buttigieg, exsecretario de Transporte, aventaja en la preferencia con un bajo 19 por ciento en la intención, seguido que Newsom con 17 por ciento y Harris con apenas un 8 por ciento. Como quien dice, los sueños “guajiros” del gobernador de California distan mucho de lo que piensan los votantes demócratas.Mientras tanto -enfrente-, en el partido republicano ya se perfilan el vicepresidente JD Vance -por obvias razones- y el secretario de Estado Mario Rubio. Si bien para muchos Vance es el sucesor natural, las encuestas más recientes de medios de información -como ABC News y The Wall Street Journal- indican que Rubio ha ganado terreno rápidamente por su involucramiento en los asuntos de seguridad nacional y sus intervenciones en asuntos de la política exterior con motivo de los conflictos armados. Según Real Clear Polling, Rubio supera a Vance en las posibilidades de ganar la nominación -aunque con poca diferencia- con un 18.8 por ciento frente a un 17.3 por ciento respectivamente.Pero al margen de las intenciones que muestran las encuestas y de las tendencias que se puedan tener en estos momentos, el principal enemigo de los republicanos, es el propio daño que ha provocado el presidente Donald Trump a la imagen de los republicanos. El lunes pasado el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), emitió un informe que indica que “Mucho tienen que cambiar las cosas en los dos próximos años para que el segundo mandato de Donald Trump no pase a los libros de Historia como el de mayor deterioro de la democracia en la historia reciente de Estados Unidos… El ataque a las normas del Estado de derecho ha sido muy agresivo, con un fortalecimiento de las capacidades y prerrogativas del Ejecutivo a expensas de todos los contrapesos. Y lo que pasa en Estados Unidos tiene implicaciones globales”. Agrega el informe que “Su modelo está siendo replicado por otros dirigentes y países, y tiene un correlato con la ofensiva generalizada contra el derecho internacional”.Así que, los republicanos enfrentaran una contienda presidencial teniendo a su principal enemigo, no solo con el candidato demócrata, sino en su propia casa.Usted, ¿qué opina?