Sábado, 06 de Junio 2020
Ideas |

Un francés, un italiano, un portugués y una japonesa

Por: Sergio Oliveira

Un francés, un italiano, un portugués y una japonesa

Un francés, un italiano, un portugués y una japonesa

En 2010, luego de haberla salvado de la que pudo haber sido la segunda y definitiva salida de Renault de México, el francés Olivier Murguet fue nombrado Director Comercial de Renault para las Américas, puesto en el que quedó dos años antes de ser nombrado Presidente de Renault Brasil. En 2015 ya era Presidente de Renault América Latina y en 2018 voló a París para asumir el puesto de Vice Presidente de Ventas Globales y miembro del Consejo Ejecutivo de la empresa. Brillante, carismático, habla fluidamente inglés, español, portugués y su natal francés. Todos los que lo conocimos apostábamos que sería el futuro CEO de Renault. Cuando arrestaron a Carlos Ghosn en noviembre de 2018 las cosas parecieron acelerarse para que Murguet alcanzara su objetivo y él pasó a ser uno de los dos consejeros delegados que apoyan la CEO interina de Renault Global, Clotilde Delbos. En España, un italiano aún no sabía en ese momento que algunos meses más tarde estaría haciendo sus maletas para regresar a París, justo donde había empezado su carrera, para ocupar el puesto que se imaginaba, sería de Murguet.

Ese italiano, Luca de Meo, vivía uno de sus momentos de gloria, luego de haber logrado rescatar de las tinieblas a una empresa que el Grupo Volkswagen no sabía qué hacer con ella: Seat. Di Meo sí supo que hacer. Mejoró productos, diseño, imagen, distribución y transformó el patito feo en un hermoso cisne que todos querían. Tan bien le fue que cuando propuso al Grupo VW crear la marca Cupra, desmembrándola de Seat, los alemanes aceptaron sin mayor problema, pese al costo que esto representaba. En la fiesta de lanzamiento de la marca en Frankfurt en septiembre pasado, se le veía tranquilo, paseando entre los invitados y hasta charlando con uno que otro. Llegó incluso, sin que se le hubiera solicitado, a darme una indicación para conocer un restaurante en Barcelona. Di Meo se veía pleno.

Alianza por preservar

Todo lo contrario de Carlos Ghosn, obviamente, cuyo calvario en Japón lo forzó a huir del país en diciembre pasado debido a que, según sus propias palabras, no obtendría un juicio justo. Toda la novela del arresto de Ghosn, seguido de la salida de su inmediato sucesor, Hiroto Saikawa, por el mismo motivo de mal declarar ingresos, tensó la relación en la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

Renault es dueña de 43.4 % de Nissan (con derecho a voto), que a su vez controla 15% de Renault (sin derecho a voto). No es un secreto que la japonesa quiere negociar mejores condiciones y muchos piensan que todo el episodio alrededor de Carlos Ghosn fue una forma de salir de la Alianza.

Sin embargo, tanto Renault como Nissan saben que es más caro salir de su “matrimonio” que mantenerse en él. Por esto las posiciones más altas en ambas empresas son decididas mucho en función de tranquilizar la otra parte y debido a esto, Olivier Murguet, con 30 años en Renault y considerado alguien cercano a Carlos Ghosn, ya no era opción. Ante el nombramiento de Luca di Meo -quien al llegar de fuera es visto como neutral y capaz de negociar con la empresa nipona- Olivier Murguet decide renunciar a su puesto y dejar Renault.

En los años 90, tanto Murguet como Di Meo trabajaban en Renault junto a Carlos Tavares, un portugués también muy ligado a Carlos Ghosn, pero que en 2014 supo aprovechar la oportunidad de dejar a Renault y transformarse en CEO del grupo PSA (Peugeot, Citroën, Opel y Vauxhall). El movimiento y su desempeño al frente del grupo lo hizo hoy el ejecutivo más importante de la industria a escala global, ahora mucho más al incorporar a FCA (Fiat-Chrysler Automobiles) para formar un grupo que el mismo Tavares va a dirigir. Todos se conocen y saben que el talento no es tan fácil de encontrarse, de ahí que no dudo que Olivier Murguet, más temprano que tarde, sea anunciado como Presidente o CEO de Citroën, Opel o alguna otra empresa de este nivel o mayor.

El francés Murguet perdió el lugar que quería para un italiano que suena más sensato a los oídos de la japonesa de la que nadie se quiere separar, pero puede ser rescatado por el portugués Tavares, tal vez incluso con la tarea de volver a América, porque en la estadounidense FCA, también puede aportar más de lo que muchos piensan. Como bien dicen los mexicanos, nadie realmente sabe para quién trabaja.

Temas

Lee También