Desde el primer día que llegó a la Casa Blanca (20 de enero), la prensa que estaba ‘embalada’ con esa lluvia de conferencias, declaraciones amenazantes y mentiras de la administración anterior, se preguntaba cuando Joe Biden iba a responder a las preguntas de los medios. Pasaron los días, las semanas y fue hasta el pasado jueves, día 64 después de la toma de posesión, cuando se paró frente a los representantes de la prensa. Era su primera conferencia de prensa como presidente. ¿Y porque pasaron tantos días? Había prioridades que atender, tomar acción, antes de ponerse a conversar. Lo más importante, hacer frente a la pandemia, buscar fortalecer la economia del pais, esperar -hasta el momento faltan algunos- a que el Congreso le diera el visto bueno a su gabinete para ponerse a trabajar y buscar solución, más que al paquete de la Reforma Migratoria, a la llegada de miles de migrantes a la frontera sur.Pero fue desde el primer instante de la conferencia, pasos antes de llegar a estar frente al micrófono, cuando pidió con amabilidad a los periodistas que se habían parado al percatarse de su presencia, que les dijo “siéntense, siéntense”, cuando se percibió que la comunicación entre el presidente y la prensa ya es muy diferente. Cortesía que ya se les había olvidado después de cuatro años de tener a un presidente soberbio y de pocas maneras.El Presidente, en su estilo, claro y sin mentiras, sencillo y sin fanfarronerias, habló con tono, estilo y forma, generando otra dinámica y narrativa. Fue coherente y consistente. Otro concepto de autoridad y de comunicación.Lo más importante es que en el compromisos de las prioridades, se está haciendo más de lo que se prometió. Había pronosticado 100 millones de personas vacunas en sus primeros 100 días de gobierno y serán 200 millones. Hablo de incentivar la economía y ya se aplican 1.9 billones de dólares. Y en la frontera, aunque es un problema que no se va a acabar de la noche a la mañana, ya se toman medidas enviando funcionarios a México y a la zona de conflicto, además de encargarle directamente a la vicepresidenta Kamala Harris para que sea la cabeza de la misión para controlar la crisis.Las conferencias de prensa de Biden posiblemente no serán muy frecuentes, pero si productivas y reales, no como el estilo de ‘comunicar’ de otros mandatarios que aparecen todos los días, hablan, hablan y hablan, confunden, confunden y confunden, y crean caos, caos y más caos, porque “tienen otros datos”.Al final del camino no sabemos cuáles serán en el mediano y largo plazo los resultados para la administración de Biden, pero hasta el momento las medidas implementadas y las decisiones tomadas tienen un arranque promisorio, porque los procedimientos, los protocolos y las fórmulas que se aplican tienen lógica y están empezando a funcionar. ¿Usted, qué opina?daniel.rodriguez@dbhub.net