Martes, 20 de Abril 2021

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Perdonando al embajador

Por: Pablo Latapí

Perdonando al embajador

Perdonando al embajador

El incidente del robo de un libro en Buenos Aires por el embajador mexicano en Argentina, Ricardo Valero, es desastroso para López Obrador y la Cuarta Transformación por donde quiera que se le mire.

Se trata de un diplomático ya nombrado por el propio presidente, y en un país como Argentina que seguramente tiene gran importancia en la órbita lopezobradorista ya que, precisamente, a partir del martes de esta semana el gobierno es encabezado por el peronista Alberto Fernández que llega al poder apoyado por la suma de los partidos de izquierda de su país. Un aliado muy interesante.

Al embajador Valero lo hundió lo que parece una revancha del ex presidente Mauricio Macri (que habría difundido el video del incidente molesto por el menosprecio del gobierno mexicano), pero también una suma de nuevas tecnologías que quizás habrían escapado a la precaución del embajador al momento de tomar del mostrador el libro biográfico de Giacomo Casanova. El embajador estaba siendo observado y grabado a través de las cámaras de video vigilancia de la librería en una toma que no deja duda que toma el libro y lo esconde en medio de un periódico. Después, los sensores en la entrada de la tienda detectan que alguien se está llevando un libro sin pagar (esto mediante un dispositivo muy sencillo y barato que se desactiva en cuanto el libro pasa por la caja registradora), y finalmente la difusión reciente en redes sociales del video (a pesar de que el incidente es de finales de octubre) lo que constituyó carnita fresca para los tigres y depredadores de la administración actual.

Todo por un libro que no cuesta más de 200 pesos.

Pero por menor que sea, se trata de un robo, y es un robo perpetrado por un funcionario del gobierno de López Obrador.

Cala hondo en un país que llevó a López Obrador a la presidencia harto y fastidiado de la corrupción grosera, abusos sostenidos y simulaciones de los sexenios anteriores, que encontraron su más claro y cínico exponente en Enrique Peña Nieto y toda una administración avocada a hacerse de recursos incluso de manera abierta y con total impunidad.

Para el discurso moralista de López Obrador el golpe es brutal.
Se enfrenta el presidente al dilema de qué hacer con un caso tan mediático y burdamente claro. Es probable que perdone al embajador aduciendo que “un error lo comete cualquiera”, o que en el más puro estilo de su forma de comunicar sepulte la crisis provocada por la combinación fatal de Casanova y Valero con temas más atractivos en los medios.

Sea como sea, el golpe está dado, y por un libro que no cuesta más de 200 pesos, el embajador Valero se sumará a los casos de tolerancia a la impunidad de Manuel Bartlett y los superdelegados que están en supuesta observación por presuntos malos manejos.

Todos siguen ahí: tranquilos y campantes, y la moral del régimen por los suelos.
 

Temas

Lee También