Ante los innumerables -indebidos- actos públicos que se habían venido celebrando, el pasado 5 de julio el Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó a Morena y a los aspirantes a la candidatura presidencial a no realizar, no tomar parte y no participar en actos proselitistas encaminados a posicionar al partido y su imagen rumbo los procesos del 2023 y 2024. Durante el mes de junio el lopezobradorismo había celebrado en Coahuila y Toluca actos públicos y convenciones con una clara intención de promoverse ante el electorado como partido y ‘ventilar’ a algunos de sus candidatos que buscan llegar a Palacio Nacional.Sin embargo, a pesar de la veda que existe y que no acatarla significa violar la ley, ‘por el arco del triunfo’ se la pasan algunos de los contendientes a ganar la nominación presidencial de Morena y continúan descaradamente promoviéndose. Aquí en Guadalajara, solo basta ver en algunas de las principales avenidas los anuncios espectaculares -uno de ellos en avenida López Mateos a la altura de Galerías Santa Anita- que promueven la imagen de la Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. La funcionaria pública aparece en la portada de la revista Mundo Ejecutivo, donde predomina su fotografía y su nombre con letras mayúsculas y un subtítulo que dice ‘Baja la delincuencia 58 %’.La revista está enfocada -tal y como su propio nombre lo define- en el mundo de los ejecutivos, de los negocios y las finanzas básicamente, entendiéndose que un ejecutivo -según la Academia de la Lengua y en sentido común- es “una persona que desempeña un cargo de alta dirección en una empresa...que forma parte de una comisión ejecutiva o que desempeña un cargo de alta dirección en una empresa”. Entonces lo que hay que esperar es que en la portada de una publicación de esta naturaleza se destaque a ejecutivos y no a funcionarios, entendiéndose también que un funcionario -según la Academia de la Lengua- es la “persona que desempeña profesionalmente un empleo público...empleado jerárquico, particularmente el estatal”. Así que la fotografía de una funcionaria pública en una revista de ejecutivos, quien está entre las probables a la nominación de un partido político, además de promover unos de sus ‘logros’ -el de la reducción de la delincuencia- es una violación flagrante de la ley. Es una descarada manera de promocionarse ante los ciudadanos y una cínica, desvergonzada e insolente manera de demostrar con la frase de quien la promueve y que dice “A mi no me salgan con que la ley es la ley”.¿Usted, qué opina? Daniel Rodríguez daniel.rodriguez@dbhub.net