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Lunes, 19 de Agosto 2019
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Game of Thrones, región 4T

Por: Diego Petersen

Game of Thrones, región 4T

Game of Thrones, región 4T

¿Qué sigue después de la renuncia del delegado de programas federales en Jalisco, Carlos Lomelí? le preguntaron al Presidente: “Seguramente el fin del mundo”, bromeó. No es que a López Obrador no le duela la salida de un personaje que lo venía acompañando y ayudando desde hace 12 años, aunque ciertamente al Gobierno, así en general, no le pasa nada con un cambio de delegado en un Estado. Pero en Jalisco las cosas sí cambian drásticamente para el partido en el Gobierno y esa es la batalla que inició justo en el momento en que el Presidente le pide al delegado que presente su renuncia después del evento en Nayarit. El Gobierno se quedó sin delegado; Morena sin candidato y sin su liderazgo más importante en Jalisco.

“El fin del mundo” que menciona López Obrador es en realidad la grilla desatada por el puesto de Lomelí: quien maneje los programas sociales será muy probablemente el candidato de Morena en Guadalajara en la elección intermedia con amplias posibilidades de ganar y seguir en la carrera hacia el Gobierno del Estado y eso ha desatado el apetito de poder, grillas y politiquerías, para citar un clásico.

Morena es hoy por hoy el partido con mayor intención de voto en Guadalajara, pero el voto lo tiene López Obrador, nadie más

Después de la elección de 2018 Morena Jalisco quedó crucificado por cuatro corrientes que se disputarán el botín. La principal, a pesar de la renuncia del delegado, sigue siendo la que encabeza del doctor Lomelí Bolaños. Le sigue las de los tránsfugas del PRI, con Claudia Delgadillo a la cabeza. Los que salieron del alfarismo, donde Alberto Uribe es el más visible y finalmente los ex panistas de José María Martínez que desde que anunció su salida del PAN desapareció de la escena pública.

A los primeros que habría que voltear a ver es a los jaliscienses en el Gobierno federal. Son pocos y no muy visibles en su trabajo: Alberto Uribe, en el equipo del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; Candelaria Ochoa, en el equipo de Olga Sánchez Cordero en Gobernación y Carmen Rodríguez Armenta en el equipo de Esteban Moctezuma en la SEP. De los tres quien más tiene carrera política y tiene un jefe más interesado en controlar el puesto de delegado es Alberto Uribe, lo que lo hace el candidato más visible y por lo mismo sobre quien caerá la mayor presión. El propio Lomelí buscará que el sucesor sea alguno de los de su grupo, aunque debe tener cuidado que no esté vinculado al grupo empresarial como sucede con el interino Juan Soltero.

Morena es hoy por hoy el partido con mayor intención de voto en Guadalajara, pero el voto lo tiene López Obrador, nadie más; el 40 por ciento de intención de voto de Morena se reduce a la mitad cuando se le pone nombre al candidato. Construir una candidatura en un partido crucificado y sin liderazgos fuertes en solo dos años es un reto mayor que desatará un encontronazo que quizá no llegue a ser “el fin del mundo”, pero sí una batalla digna de Game of Thrones, región 4T.

(diego.petersen@informador.com.mx)

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