Domingo, 19 de Enero 2020
Ideas |

El sentido que nos toca

Por: Dolores Tapia

El sentido que nos toca

El sentido que nos toca

La noticia del niño que en Torreón atacó a su maestra y luego se suicidó ha consternado a todo el país. No puedo pasar de largo la oportunidad de escribir de esto porque no es un tema de nota roja, es un tema cultural a profundidad, un tema de construcción de identidad en una infancia mexicana que  nació y creció en el contexto de la guerra contra el narco. Una guerra que como podemos ver no pensó —en caso que fuese asertiva— en mecanismos de contención, de construcción o reconstrucción emocional. 

El niño ya mencionado en todos los medios de comunicación —protagonista de la tragedia— tenía un año cuando la guerra contra el narco surgió; ¡un año!. Le diré algo y aquí vuelvo a referirme —como he hecho anteriormente— a Amin Maalouf  “la identidad” es flexible, es decir, nacer en un lugar, pertenecer a una familia, crecer en un barrio no nos define propiamente. Uno mismo conforme crece y se forma va decidiendo cuál es su identidad: qué música me gusta, a qué grupo social quiero pertenecer, qué religión profesar, qué comer incluso independientemente de las referencias de nacimiento. Es decir, nos vamos construyendo. Como bien dicen: “La educación de un niño es responsabilidad  de toda la comunidad”. Por supuesto que influyen los padres que fueron los primeros en ser cuestionados por el imaginario colectivo: ¿Qué pasó con los papás de ese niño? La mamá murió, el papá ausente y el pequeño vivía con su abuela. 

Leí debates en redes sociales sobre crisis emocional (obvio que la había), exceso de videojuegos (que fue la misma primicia versión en la masacre de Columbine), negligencia de la escuela, etc. Sí, pero… no podemos perder de vista el contexto. Ese niño creció —con las carencias emocionales que se le dibujan— en un país en guerra: México. Hablando del tema de construcción de identidad, ¿qué recordamos de nuestra infancia? ¿qué canciones? ¿qué noticias? ¿cuáles fueron nuestras primeras preguntas? ¿quién nos respondía? ¿qué había en la tele? ¿qué había en los periódicos? ¿qué miedos nos habitaron? Muchas de esas preguntas no fueron contestadas por nuestros padres sino por el entorno, por los medios, por lo que le pasó al vecino, por temores legítimos o infundados sobre a qué somos vulnerables…Nadie se preguntó jamás al ver las noticias de esta guerra: ¿Cómo le voy a explicar este tipo de cosas a mi hijo? Pues eso.
 

Temas

Lee También