No interesa tanto la causa en este asunto, sino la perspectiva de un efecto. Se sabe. Es llamado como se puede, para tratar de explicar la razón de nuestro, —ojalá breve— poco vigoroso crecimiento económico a pesar de las reformas, y ayudando también para esto nuestro vecino de nuevo incómodo. Estado de derecho, cultura de la legalidad, seguridad jurídica y física, ausencia de corrupción. Siempre sigo alertando: el indicador a seguir es el de la impunidad. Ahí es donde se debe uno de enfocar. Sin impunidad no hay corrupción, hay seguridad, una cultura de respeto a la ley, un Derecho efectivo.Como lo he leído recientemente, hay necesidad de matizarlo. La impunidad cero es una utopía. Evidentemente invertirla como he sugerido es un error. 90% de no impunidad es imposible. Pero debe de ser tal, cuya información le resulte al agente, previo a cometer un ilícito en todos sus niveles orgánicos, ya sean civiles, administrativos y penales, convencerse sobre el mayor riesgo de ser arrestado, procesado o pagar, en lugar de no serlo. Modificar el no me van a atrapar, por el casi seguro me atrapan. Sin despreciar las cifras. Pero lo relevante es la percepción de peligro ante la trastada. Y eso lleva de la política nacional hasta la más local. ¿Como evitar no agarren como su puerquito al barrio tal? Sabiendo roban ahí, serán atrapados. Y así escalando hacia arriba y todos lados.Imposible hacerlo sin una inversión considerable. Excepcional. Casi de urgencia. ¿Dónde está lo más delicado? ¿Y a qué niveles? ¿Cómo resolverlos? ¿Cómo inciden unos sobre otros? Y sí, de dónde vienen. Es algo artesanal. Más allá de un arte. Pero todo cuesta. Y salir de esto nos costará un verdadero dineral. Y es necesario bajar costos innecesarios para poder sufragar la guerra contra la impunidad. ¿Cómo? No mediante un Estado policiaco. Sería la negación de nuestra pretensión como Nación y seguir despilfarrando sin sentido. Sino bajo la regla de menos leyes más orden. Bajando duraciones de penas irracionales. Degradando delitos a sanciones administrativas. Incluyendo “legalización” de drogas. Metiéndole más lana a la transición del sistema acusatorio. Y a la transacción sobre la controversia. Y a la reparación como una regla sin la cual no importa nada. Darle la preferencia al “cómo nos arreglamos” pero legal y ético.Muchos de ustedes estarán por mentarme la madre. Sé han sido víctimas de ilícitos. Desde lo más leve hasta lo inenarrable. Menos años en el bote a cambio de menor impunidad con sistema diferente penitenciario. Va. Cambiar los incentivos perversos por funcionales.PD. Me entero con muchísimo gusto del súper puente burocrático en casi todas las dependencias federales y algunas locales desde el miércoles hasta el lunes. Se lo merecen. Si fuera por mí les daba unas dos semanas más y pagadas al doble. El rezago es un mito. Las malas leyes también. Todo es tan ágil. Y tienen todos los expedientes en todos lados al día, pero en serio al día... y más allá. Resuelven tan rápido y bien. Hoy como nunca la Justicia es tan expedita. Da igual. Mejor un mes más. Es igual de rápido.