Viernes, 07 de Agosto 2020
Ideas |

Cambios para seguir igual

Por: Diego Petersen

Cambios para seguir igual

Cambios para seguir igual

Dicen que el hilo se rompe siempre por lo más delgado, y en este caso fue el coordinador de Seguridad del Gabinete estatal, Macedonio Tamez, quien deja un cargo que, la verdad sea dicha, nunca debió haber existido, pues nunca tuvo atribuciones y en la práctica terminó siendo una especie de vocería en materia de seguridad y poco más.

El contexto de la salida es sin duda el pésimo manejo de las manifestaciones del caso Giovanni. Lo curioso es que los verdaderos responsables del desastre, el secretario de Seguridad, Juan Bosco Pacheco, por la pésima respuesta policiaca de las marchas del jueves, y el fiscal del Estado, Gerardo Octavio Solís, por acción u omisión en la privación ilegal de la libertad de decenas de jóvenes que iban a protestar a las instalaciones de la Fiscalía, se quedan y se va el único que no tenía vela en el entierro. Se puede entender que, como buenos políticos, hacia afuera hayan echado culpas primero a Morena y luego al crimen organizado, pero hacia adentro uno hubiera esperado que revisaran en serio los errores cometidos, que fueron varios y muy graves. El anuncio de que quien se va es Macedonio Tamez deja en claro que no hay intención alguna de revisar autocríticamente los sucesos de aquellos días. 

La salida del coordinador no va a solucionar los problemas de seguridad del Estado

La salida del coordinador no va a solucionar los problemas de seguridad del Estado. Si el diagnóstico es que la Coordinación, como estaba planteada, resultaba inoperante, podemos coincidir: las coordinaciones no están funcionando, ni ésta ni las otras tres, porque el diseño institucional se quedó a medias, tienen pocas atribuciones y demasiadas expectativas internas y externas. La salida de Tamez no resuelve el problema de infiltración de la Fiscalía, que es lo que dice el gobernador que está detrás de los levantones brutales a los chavos, ni las torpezas operativas de la Policía enfrentándose a pedradas con manifestantes, hayan sido o no provocadores.

Ojalá esta remoción fuera el inicio de una reestructuración seria y profunda de las instituciones de seguridad, de un cambio de fondo en la estrategia del gobierno de Enrique Alfaro, pero todo parece indicar que no, que se tratará sólo de un arreglo interno, que a nadie le interesa saber qué pasó, o peor aún, que se sepa qué pasó realmente en la Fiscalía aquel viernes ni tampoco reconstruir a las Policías ministerial y estatal que, como quedó claramente demostrado y documentado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, son ineficientes, incapaces y brutales.

Estamos, pues, ante uno de esos cambios cuyo único objetivo es que todo siga igual. Salud.

(diego.petersen@informador.com.mx)

Temas

Lee También