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Domingo, 23 de Septiembre 2018

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Alborotos

Por: Salvador Páramo

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Donald Trump regresó a sus tácticas políticas que lo llevaron a la Casa Blanca: menospreciar, criticar e insultar a sus oponentes. El presidente visitó el sábado el distrito de Pensilvania donde el día de ayer se sostuvieron elecciones especiales por un asiento en el Congreso. Trump utilizó la plataforma para despotricar contra el candidato demócrata Conor Lamb, haciendo uso de lenguaje explícito e insultos personales; Donald se comporta como candidato y aprovecha cada oportunidad pública hacer del evento algo sobre su persona.

Después de su desafortunada aparición en Pensilvania, el presidente viajó el día de ayer al Estado de California con una polémica agenda. Donald regresó a su persistente personalidad autoritaria insultando al gobernador del Estado y reclamando a la alcaldesa Libby Schaaf, de Oakland, el supuesto fracaso migratorio.

La ciudad de Oakland ha resistido con firmeza la postura del Gobierno federal ante los migrantes, en casos avisando a la comunidad de posibles redadas por parte de la policía migratoria. Durante su recorrido por California, Trump aprovechó también para inspeccionar y promocionar el muro fronterizo con México en San Diego. Con su limitado uso de palabras y frente a un centenar de manifestantes, Donald aseguró que sin un muro no existiría nación y que cumplirá su promesa de campaña. La gran mayoría de estudios comprueban que un muro no haría diferencia en el tráfico de droga que promete Trump detener, es solo una táctica política para distraer al electorado.

Es imposible descifrar o predecir al presidente y creo que ese es un activo que aprovecha al máximo para manipular un país tan dividido como el de nuestros vecinos al norte. Al cierre de esta edición todavía no existía un claro ganador en la elección de Pensilvania, pero en caso de que el asiento eternamente ocupado por republicanos cambie de color, es prueba que el encanto y efecto de Donald esté perdiendo fuerza, costándole a su propio partido posiciones de poder que necesitan para gobernar e implementar su agenda. Si consigue la victoria el Partido Demócrata, creo que decisiones difíciles se tienen que tomar en el Partido Republicano, tienen que evaluar hasta dónde van a endosar y perdonar el errático comportamiento de su presidente.

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