Para Priscila, el domingo transcurría con normalidad hasta que su teléfono comenzó a sonar de forma insistente. Eran llamadas y videollamadas de un número desconocido a través de WhatsApp. Fiel a su costumbre, decidió no responder. Sin embargo, la insistencia aumentó: en cuestión de horas, las llamadas se contaban por decenas.Lo que le resultaba extraño era que no se trataba de un número extranjero, como había escuchado en alertas previas, sino de una lada local. La situación escaló cuando comenzaron a llegar mensajes directos con frases como “bebé, contesta”, acompañados de imágenes. Al abrir una de ellas, descubrió que se trataba de contenido pornográfico.Ante el acoso, optó por bloquear el número. Pero el episodio no terminó ahí. Durante la madrugada, las videollamadas regresaron, ahora a través de FaceTime. En esta ocasión, era una llamada grupal con varios números desconocidos, entre ellos el de una compañera de trabajo, Paloma.Al contactarla, Paloma confirmó haber vivido una situación similar: llamadas, videollamadas e imágenes del mismo tipo. A diferencia de Priscila, ella sí respondió en un intento por detener el acoso, sin imaginar las posibles implicaciones.De acuerdo con el especialista en ciberseguridad César Gaytán, este tipo de casos responde a esquemas automatizados. No se trata de una persona haciendo llamadas manuales, sino de sistemas que operan mediante telefonía por internet para contactar a miles de usuarios de forma simultánea. “El objetivo es que alguien conteste. Son programas que envían mensajes, llamadas y videollamadas por distintos canales hasta lograr interacción”.Una vez que esto ocurre, los delincuentes pueden avanzar hacia la obtención de información personal, imágenes o generar contenido manipulado mediante inteligencia artificial.El riesgo no se limita al acoso. Estas prácticas pueden derivar en extorsión o “sextorsión”, donde el material obtenido —real o falso— se utiliza para amenazar a la víctima. Además, los números suelen provenir de bases de datos filtradas, contactos extraídos de aplicaciones o información pública en internet.Ante este panorama, tanto especialistas como autoridades coinciden en una recomendación clave: no responder llamadas, mensajes ni videollamadas de números desconocidos. Cualquier interacción confirma que la línea está activa y puede convertir al usuario en blanco de ataques más sofisticados.La Fiscalía de Jalisco reconoció que esta modalidad aún no es ampliamente reportada, pero advirtió que representa un riesgo creciente. Por ello, llamó a la población a extremar precauciones y denunciar cualquier intento de fraude o extorsión digital. El primer contacto es el número: 33-3837-6000.Responder puede activar delitos que van desde el robo de datos hasta sextorsión mediante imágenes manipuladas con inteligencia artificial.Los ciberdelincuentes crean material falso con el que presionan y extorsionan a las víctimas en el país.Una vez que los ciberdelincuentes logran concretar la interacción con una persona, explicó César Gaytán, director general de Galditi, el esquema puede tomar distintas rutas, que pueden ir desde el robo de información hasta la manipulación de imágenes con inteligencia artificial (IA).Por ejemplo, dijo, al hacerse pasar por alguien interesado en la persona a la que contacta, puede engancharla hasta lograr obtener imágenes comprometedoras con las cuales posteriormente extorsionará a la persona para exigirle dinero a cambio de no compartirlas en internet.En otros casos, al responder videollamadas, los criminales del otro lado de la línea pueden aprovechar para capturar el rostro de quien contesta y posteriormente generar material que usarán como herramienta de presión.“En cuanto contestan la llamada te graban muchas veces, cuando te están grabando te proyectan un video, puede ser de cualquier cosa para atrapar tu reacción. Entonces, como a ti te están grabando, graban esa pantalla donde tú estás viendo ese video y posteriormente generan otros materiales donde parezca que estás viendo otra cosa que te incrimine, como pornografía infantil, por ejemplo, y después de eso te lo enseñan a ti o te dicen que lo tienen y también llegan a extorsionarte”, explicó.También es posible que al tener imágenes del rostro de la persona que responde generen contenido adicional con la IA y, a partir de ese momento, el objetivo es generar temor y presionar a la víctima con la posibilidad de difundir ese material, consolidando así el esquema de extorsión o “sextorsión” digital.Por ello, el especialista insistió en la importancia de no generar interacción alguna con la llamada, videollamada o mensaje que recibe, pues esto genera la alerta de que el usuario está activo.“Existen robots que se utilizan para que al contestar automáticamente sepan que ese número existe, o sea, que sí hay una persona. Entonces de ahí hacen listas, bases de datos y empiezan a sacar. Incluso tienen sistemas que generan matemáticamente todas las combinaciones posibles y marcan por teléfono”, explicó César Gaytán.Las llamadas en las que no hay respuesta del otro lado forman parte de este mismo proceso. Aunque suelen interpretarse como errores o fallas de conexión, en realidad funcionan como filtros para detectar números activos.“Cuando contestas y no escuchas a nadie, que luego dicen ‘me habló el mudo’, en realidad te habló un robot para ver si ese número existía. Eso es para meterte en bases de datos que después se venden o se utilizan para otros ataques”, explicó.El riesgo, dijo el especialista en ciberseguridad, no se limita a la validación del número, pues al responder, incluso con una sola palabra, los sistemas pueden procesar información adicional mediante herramientas de análisis de voz, lo que permite perfilar características de la persona.“Cuando dices ‘bueno’, detecta tu voz y si eres hombre o mujer, a ese nivel llegan. Incluso pueden estimar edad por la voz. Eso lo hacen tanto empresas como ciberdelincuentes”, dijo, explicando que es a partir de ello mediante lo cual procesan las estrategias de fraude según el sector al que pertenezca la víctima: si es menor de edad, si es un joven, un hombre, una mujer o una persona adulta mayor.“Con cinco segundos de tu voz pueden clonar tu voz. Con una fotografía pueden hacer fotos tuyas. Ahorita ya, con la calidad de los celulares y las posibilidades de la tecnología, todo esto es un tema delicado”, dijo el especialista.LA VOZ DEL EXPERTOCésar Gaytán, especialistaDe acuerdo con el especialista César Gaytán, las dinámicas actuales de comunicación permiten distinguir cuándo un contacto es legítimo, por lo que no atender llamadas desconocidas no afecta la comunicación cotidiana. Señaló que, en la práctica, familiares o conocidos suelen avisar previamente mediante mensajes antes de llamar.“Número que no conozcas, no contestas. Si es un familiar o un amigo, normalmente lo que sucede hoy en día es que te van a mandar un WhatsApp o algún mensaje para decirte quién es. Hoy día ya casi nadie llama sin avisar”, explicó.Cuando ya se ha recibido contenido o existe insistencia en el contacto, recomendó bloquear de inmediato los números, reportarlos como spam y denunciarlos ante las autoridades, con el fin de generar registros que permitan detectar patrones.“Bloquear y reportar es suficiente. Si es una cuestión de índole sexual, lo pueden reportar a la Policía Cibernética. Es importante para que empiecen a tener antecedentes de este tipo de ataques”, mencionó, en coincidencia con lo señalado por el fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos.Otra medida de prevención es evitar abrir enlaces o descargar archivos enviados por contactos desconocidos, ya que pueden contener programas diseñados para acceder a la información del dispositivo.“Si les mandan un mensaje con enlaces o descargables, lo importante es no instalar nada porque eso sí puede comprometer el celular. Hay aplicaciones con programas malignos conocidos como malware, que permiten obtener datos como números y contactos”, advirtió.También alertó sobre la exposición de datos personales en espacios públicos de internet, donde pueden ser recopilados para crear bases de datos utilizadas en estos esquemas.Finalmente, recomendó activar en los teléfonos funciones como identificador de llamadas y protección contra spam, así como filtros que bloquean números no registrados, con el fin de prevenir posibles fraudes.A través de redes sociales se ha alertado sobre una nueva modalidad de fraude en la que delincuentes utilizan Inteligencia Artificial (IA) para suplantar la identidad de familiares o amistades.Los criminales también pueden hacerse pasar por ejecutivos de bancos o de aplicaciones de comercio en línea. Mediante videollamadas, construyen historias que van desde emergencias que requieren dinero urgente —solicitado a través de depósitos— hasta supuestos problemas con pagos, con el objetivo de obtener datos que les permitan acceder a cuentas bancarias.Otra variante consiste en simular ser inversionistas que ofrecen altos rendimientos a cambio de transferencias.Ante esta situación, la Guardia Nacional emitió recomendaciones para evitar este tipo de estafas, conocidas como deepfake, en las que la imagen de la persona parece real. En primer lugar, reiteró la importancia de no responder llamadas de números desconocidos.Si ya se atendió la llamada, se recomienda colgar y verificar directamente con el familiar o contacto suplantado si existe alguna emergencia o problema.Asimismo, se sugiere configurar la privacidad en redes sociales, especialmente en fotografías de perfil, para evitar la exposición de datos personales.También se debe prestar atención a detalles como gestos, parpadeo, voz y coherencia en las expresiones, con el fin de detectar inconsistencias. Como medida adicional, se puede pedir a la persona que gire el rostro o realice movimientos frente a la cámara, ya que esto puede evidenciar alteraciones digitales.Otra opción es hacer preguntas cuya respuesta solo conozcan ambas personas.En caso de ser víctima, la Guardia Nacional exhorta a reportar al 088 o al 089 para recibir orientación y presentar la denuncia correspondiente.Hacia septiembre y octubre del año pasado, en plena crisis por el reclutamiento forzado de jóvenes en Jalisco, una serie de llamadas de números con lada extranjera alertó a los jaliscienses. Al responder, a través de distintas grabaciones, se invitaba a las personas a “trabajar”, sin explicar para qué.No quería decir que estas llamadas estuvieran relacionadas con el reclutamiento, pero encendió alarmas en la Fiscalía de Jalisco para generar una campaña en medios y redes sociales.Estas llamadas solían provenir de supuestos números con lada de Nevada, Minnesota, Carolina del Norte y Denver, en Estados Unidos, así como desde regiones de Canadá y hasta Reino Unido. “Todos los días muchas personas reciben llamadas telefónicas de números internacionales; cuando las personas contestan, escuchan una grabación que les informa del resultado de un sorteo o alguna rifa o que fueron seleccionados para ser contratados con trabajos con sueldos extraordinarios”, refirió entonces el Fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos. La intención en todos los casos, dijo, era lograr que las víctimas respondieran e ingresaran a las ligas que los ciberdelincuentes les compartían, corriendo el riesgo de darles el control de sus teléfonos celulares.Desde entonces, la recomendación principal era evitar cualquier interacción con este tipo de llamadas, especialmente cuando no se tiene identificado el número. “La recomendación inicial es, desde luego, no contestar el teléfono cuando se reciban llamadas con números internacionales, a menos que tengan familiares y tengan identificados esos números del extranjero. Si por alguna razón se debe contestar, pero se escucha que se trata de una grabación ofreciendo algún tipo de premio u ofreciendo algún puesto de trabajo, lo mejor es colgar y reportar al 089”, indicó entonces González de los Santos.