Comenzar el año con energía y salud depende, en gran medida, de cómo prepares tu cuerpo para la actividad física. Ejercitarse al iniciar el año no solo debe ser una meta motivacional, sino una decisión consciente y bien planificada.Muchas personas comienzan enero con entusiasmo, decididas a bajar de peso o fortalecer su cuerpo, pero cometen errores comunes: no definen sus objetivos, ignoran las señales de su cuerpo o se exigen demasiado desde el primer día. Esto puede provocar lesiones innecesarias y desánimo prematuro. Antes de iniciar cualquier rutina, se recomienda realizar una revisión física general. Dolencias en el cuello, espalda u hombros deben ser atendidas antes de comenzar, ya que ejercitarse con alguna molestia puede agravar el problema. En esos casos, lo mejor es acudir con un especialista para una valoración y posterior rehabilitación.Una vez que el cuerpo esté listo, los principiantes pueden empezar con ejercicios de cardio suave, entrenamiento de fuerza ligera o rutinas de flexibilidad. Estos ayudan a mejorar la circulación, fortalecer los músculos y preparar al cuerpo para una mayor exigencia física.Es importante buscar orientación profesional. Un entrenador certificado puede evaluar el nivel de condición física, el peso, la masa muscular y la flexibilidad, diseñando una rutina segura y efectiva para cada persona.La pérdida de peso es un proceso gradual y requiere paciencia. Los cambios notables no llegan en cuestión de semanas, por lo que la constancia y la asesoría adecuada son fundamentales. Además de un buen entrenador, contar con la guía de un médico ayuda a establecer metas realistas y a evitar riesgos.Por ejemplo, una rutina semanal equilibrada puede incluir:Lo más importante es ir de menos a más, escuchar al cuerpo y mantener la disciplina sin caer en excesos. Empezar el 2026 con movimiento, pero también con consciencia y cuidado, es la mejor manera de construir un hábito duradero y saludable. EE