Con el objetivo de desconectarse de la rutina diaria, los trabajadores mexicanos suelen solicitar sus vacaciones durante esta época del año, aprovechando muchas veces el receso escolar. Sin embargo, no todos logran aprovechar este tiempo de forma óptima. Algunos deciden aplazar sus vacaciones debido a la carga de trabajo, mientras que otros regresan a sus actividades laborales más agotados que antes de tomarlas.Para Isabela Ferraz Fiore, maestra en Psicología Organizacional por el Centro de Enseñanza Técnica y Superior de Baja California, disfrutar de un descanso adecuado es un factor fundamental para preservar la salud mental y emocional de los trabajadores.En entrevista con El Universal, Fiore explicó que, aunque no exista una frecuencia ideal que aplique para todas las personas, recomienda que se tomen vacaciones al menos dos veces al año, cada cuatro o seis meses, a través de cortos periodos de descanso preventivo.Como su nombre lo indica, estos descansos evitan que el cuerpo y la mente lleguen a un estado de cansancio extremo, que pueda conllevar más tarde enfermedades crónicas, tanto físicas como mentales, que necesiten más tiempo de recuperación para sanar.Para que los beneficios del descanso sean efectivos, cada periodo de vacaciones debe durar al menos una semana, ya que durante los primeros días el cuerpo y la mente aún están saliendo del ritmo laboral. De esta forma, recomienda descansos de entre 7 y 14 días para una mejor recuperación.Según un estudio realizado en agosto de 2014 por la Universidad de Tampere en Finlandia y publicado en el Journal of Happiness Studies, el bienestar mental y la recuperación de energía llegan a su punto máximo el octavo día consecutivo de descanso, y comienzan a descender a partir del décimo día.Para el estudio, liderado por la psicóloga ocupacional Jessica de Bloom, se analizaron a 54 empleados que se tomaron un descanso de 23 días. Los resultados arrojaron que el pico de felicidad aumentaba los primeros días y alcanzaba su punto máximo en el octavo día, donde los niveles se estancan.Para Fiore, el descanso representa una inversión para el mejoramiento del desempeño, la creatividad, la concentración, la regulación de emociones y la capacidad de tomar decisiones o resolver problemas, disminuyendo así el riesgo de cometer errores o sufrir un accidente.En caso de que este descanso no ocurra, los niveles de estrés de la persona aumentarán y será más complicado que esta regulación física y emocional se lleve a cabo, desatando otras afectaciones como cambios de humor, irritabilidad, estrés crónico, ansiedad y problemas de memoria.Según Gabriel Gutiérrez Ospina, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, el estrés puede alterar las funciones fisiológicas, manifestándose en dificultades de atención, menor capacidad de aprendizaje y memorización, así como alteraciones metabólicas y gastrointestinales.En la conversación con El Gran Diario de México, Isabela señaló algunas de las señales de alerta que deben considerarse para tomarse un descanso:Isabela destacó la importancia de que las personas presten atención a estas señales de alerta, con el fin de desprenderse de la idea de que la ocupación constante es el camino del éxito y el descanso solo se obtiene por merecimiento; una creencia presente en la cultura de la hiperactividad."Atribuimos el éxito y el valor personal al estar ocupados todo el tiempo", sentencia Fiore. Sin embargo, explica que esta idea puede resultar contraproducente, debido a que el riesgo de llegar a un agotamiento crónico o burnout aumenta. "El descanso no es un premio, es una necesidad", insta.De acuerdo con el estudio Work in Progress realizado por la plataforma Buk en abril de 2025, el 63% de los trabajadores mexicanos trabaja o se mantiene conectado durante sus vacaciones, tomando en promedio solo 4 días efectivos de descanso al año.Por esto, Isabela recomienda desconectarse con prudencia de las demandas laborales, encontrando alguna actividad o hobby para pasar el tiempo (leer, viajar o hacer ejercicio), dependiendo del ritmo de vida y las preferencias de cada persona.También destacó la importancia de reconocer el tipo de descanso que requiere cada trabajador, que permitirá establecer actividades determinadas para cada caso. El descanso cuenta con 4 clasificaciones: el social, el mental, el físico y el emocional.***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB