La Glorieta de La Minerva se convirtió ayer en un enorme foro al aire libre para recibir a Maná. Ante miles de aficionados, la banda tapatía ofreció un concierto gratuito que transformó una de las principales avenidas de Guadalajara en una celebración multitudinaria.Desde horas antes del espectáculo, miles de personas comenzaron a llegar a la zona. Algunos incluso pasaron la noche para asegurar un lugar cerca del escenario instalado en Avenida Vallarta. Además, se colocaron pantallas y equipo de audio para que el público siguiera la presentación desde distintos puntos.A las 21:00 horas, tras sonar por el sistema de audio la canción “Oye cómo va”, la agrupación apareció en el escenario. “Déjame entrar” y “Dame una señal” fueron los primeros temas de una noche que arrancó entre aplausos, gritos y coros.Visiblemente emocionado, Fernando Olvera tomó la palabra para dirigirse a los asistentes y destacar el significado especial que tenía el concierto para la agrupación.“Estamos aquí, en nuestra ciudad, de donde somos, de donde crecimos, de donde nos criamos. No saben la emoción que tenemos. Éste era un sueño que estamos cumpliendo desde que éramos muy chavos, aquí, en Guadalajara, Jalisco, México”.El vocalista aprovechó para invitar al público a disfrutar la velada y dejar atrás las preocupaciones cotidianas. “Esta noche vamos con toda la carne al asador. Gracias al cielo que no tenemos agua encima… tenemos vida, tenemos salud. Hoy vamos a bailar y cantar. Suelten todos los problemas, déjenlos afuera. Aquí venimos a pasarla muy bien”.Durante el concierto, mantuvo una comunicación constante con los asistentes, compartiendo anécdotas y alentando a los presentes a cantar junto con la banda.Antes del inicio, Lorena Martínez, directora de la Agencia Estatal de Entretenimiento, destacó la complejidad logística que implicó la realización del evento.La funcionaria enfatizó que los 15.5 millones de pesos correspondientes a los honorarios de la agrupación fueron cubiertos por patrocinadores relacionados con la organización de la Copa Mundial de Futbol 2026 y no con recursos públicos.El día previo al concierto, la banda informó que lo recaudado se destinará a proyectos ambientales, entre ellos acciones de reforestación en la Zona Metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta.El gobernador Pablo Lemus destacó que más de 170 mil personas (según Protección Civil) disfrutaron el histórico concierto de Maná en La Minerva. “Así se vive el ambiente del Mundial al estilo Jalisco, en la sede más mexicana de la Copa. ¡Que viva el rock al estilo Jalisco!”.El mismo escenario será utilizado el próximo 25 de junio para el concierto gratuito de Alejandro Fernández, financiado con inversión privada. Ayer, mucho antes de que sonara la primera guitarra, la fiesta ya había comenzado alrededor de La Minerva. Decenas de seguidores ocuparon las inmediaciones desde la madrugada e, incluso, desde la noche anterior para asegurar un lugar privilegiado en el esperado concierto gratuito que ofreció Maná, una cita que reunió a familias, grupos de amigos y aficionados que llegaron de distintos puntos de la ciudad.Entre quienes aguardaron durante horas estuvo Marco Torres, de 39 años, quien confesó haber recurrido a una estrategia poco común para no perder su lugar.“Contraté a una persona para que desde la noche viniera a apartar mi lugar. Él me cobró dos mil pesos, me apartó mi lugar y luego yo lo relevé. Soy muy fan de Maná y la verdad nunca los había visto en vivo”, relató a EL INFORMADOR. Para él, la espera valió la pena. “Se me hace muy bien que hagan este tipo de conciertos. En Guadalajara somos muy trabajadores y es bueno que haya eventos al aire libre. Las canciones que más voy a cantar son ‘En el muelle de San Blas’, ‘Labios compartidos’ y ‘Oye mi amor’”, agregó mientras esperaba el ingreso.La jornada comenzó desde las 19:10 horas con la participación de Afro Brothers, agrupación encargada de abrir la velada y preparar el ambiente durante cerca de una hora. Poco a poco, la explanada se convirtió en una marea de asistentes, muchos de ellos portando camisetas de la Selección Mexicana, en un ambiente que mezcló música, convivencia y celebración.Ya entrada la noche, Maná apareció en escena y el público respondió coreando cada canción. En el primer bloque del concierto sonaron temas como “De pies a cabeza”, “Ángel de amor”, “Labios compartidos” y “Mariposa traicionera”, una de las piezas más esperadas de la noche.Antes de interpretarla, Fher Olvera, vocalista de Maná, compartió una anécdota que provocó risas y gritos entre los asistentes.“Esta canción se la dediqué a alguien que sí quise mucho, pero me puso el cuerno y la neta sí me rompió el corazón. Se hizo un himno para todos”, comentó el cantante antes de arrancar con los primeros acordes del tema.La conexión emocional continuó cuando presentó otra de las canciones emblemáticas del repertorio. “Se la dedico a la gente que está profundamente enamorada, a todo aquel que le dice a alguien: tú eres mi religión”, expresó. Instantes después, “Eres mi religión” se enlazó con “Vivir sin aire”, provocando uno de los momentos más coreados de la noche.Entre el público, Mariana López, quien asistió junto con sus padres y su hermana, resumió el sentir de muchos asistentes. “Son canciones con las que crecimos. Mi papá las escuchaba cuando yo era niña y ahora estamos aquí los cuatro cantándolas juntos. Eso es lo bonito de Maná”.Más adelante, con un vaso de cerveza en la mano, Fher brindó por los visitantes que llegaron a la ciudad para el concierto. “Por toda la raza que se dejó venir, salud, salud. Los mexicanos somos cariñosos”, dijo, arrancando una nueva ovación.En el concierto no faltó el clásico y extenso solo de Alex en la batería que demostraba su técnica tras el instrumento; además, la banda sorprendió con la interpretación de la canción de “El Rey” con la cual creció aún más el sentimiento mexicano. CT