A seis años del trasplante de riñón que marcó un punto decisivo en su vida, Julio Preciado ofreció un balance público sobre su estado de salud, el proceso médico que atravesó, los cambios personales que adoptó y los proyectos que desarrolla en esta etapa, entre ellos una gira de despedida que se extenderá hasta noviembre de 2027 y una iniciativa para apoyar a personas con enfermedad renal que requieren un trasplante.Durante un encuentro con medios, el cantante recordó que el procedimiento fue posible gracias a la donación de su hija Yuliana, y que llegó a ese punto después de enfrentar una situación límite.“No es fácil llegar a esto, pero creo que si no hubiera llegado hasta el fondo de mi problema, quizá no me hubiera salvado. Tuve que ver los focos rojos para decir: quiero seguir viviendo”, expresó. Señaló que el inicio de la hemodiálisis y la falta de alternativas lo llevaron a tomar la decisión del trasplante y a modificar por completo su estilo de vida.Preciado explicó que uno de los cambios más significativos fue dejar el consumo de alcohol, tabaco y demás drogas, un proceso que describió como gradual pero definitivo. Indicó que actualmente suma más de siete años sin alcohol y alrededor de seis años y medio sin drogas ni cigarro. “El hecho de cambiar toda mi vida tiene un gran mérito, porque no es fácil. Dejé un camino que ya tenía muy corrido y decidí decir hasta aquí”, afirmó. Añadió que hoy considera concluido su ciclo de recuperación y que se mantiene estable gracias al cuidado permanente de su salud.El doctor Julio Ramos, quien ha acompañado el proceso médico del cantante, destacó que los resultados clínicos actuales reflejan una evolución favorable. Informó que los estudios recientes muestran una creatinina de 0.9, un indicador que, explicó, es relevante dentro del seguimiento de pacientes trasplantados. “Habla de una condición de cifras muy valiosas. Este sexto aniversario del trasplante es algo diferente”, señaló. También subrayó, que el caso de Preciado se convirtió en una experiencia compartida de aprendizaje y cambio de estilo de vida, tanto para el paciente como para el propio equipo médico.Ramos relató momentos críticos del proceso, incluidos periodos de hospitalización durante la pandemia y la incertidumbre económica que atravesó. Recordó que, en uno de esos momentos, Preciado llegó a decirle que lo dejara morir. “Le dije que Dios iba a proveer, y así fue”, afirmó. Para el médico, el regreso del cantante a los escenarios tiene un valor simbólico que va más allá de lo artístico, al representar la posibilidad de recuperación y continuidad después de una enfermedad renal avanzada. * * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * AS