Durante años, José Manuel Aguilera ha encontrado en la literatura una de las fuentes más constantes para escribir canciones. En Tinta Negra y Roja, sin embargo, decidió llevar esa relación un paso más lejos. En lugar de musicalizar poemas o construir letras inspiradas en novelas, prescindió por completo de las palabras. El resultado es un álbum instrumental donde cada composición nace de un libro y busca trasladar a la guitarra aquello que permanece después de la lectura: una emoción, una atmósfera o una imagen.El fundador y guitarrista de La Barranca presentará este proyecto este viernes 31 de julio en Foro Diez, dentro de Semillero Estudios – Fábrica de Música, en Guadalajara, acompañado por Alonso López en el bajo y Abraham Méndez en la batería. La actuación marcará el regreso de Aguilera a la ciudad con un repertorio que se aparta de la estructura habitual de sus conciertos para concentrarse en la interacción entre los músicos y en la fuerza expresiva de las piezas instrumentales."Este disco es un homenaje a la literatura mexicana. Es algo diferente de lo que normalmente hago", explica el músico, en entrevista con EL INFORMADOR. "Son piezas instrumentales y, al no existir la voz ni las letras como hilo conductor, la interacción entre nosotros como músicos adquiere una importancia fundamental. Creo que el público podrá apreciar eso, especialmente porque estaremos muy cerca de ellos". El origen del proyecto se remonta al homenaje nacional dedicado al escritor José Agustín en el Palacio de Bellas Artes. Para aquella ceremonia, Aguilera compuso una pieza instrumental: ese ejercicio terminó abriendo una posibilidad creativa que hasta entonces no había contemplado. "Todo comenzó cuando me invitaron a participar en ese homenaje. Tenía que escribir una pieza instrumental y, a partir de ese ejercicio, nació la idea de seguir explorando este camino."A diferencia de un disco conceptual construido alrededor de una historia, "Tinta Negra y Roja" es una conversación con distintos autores y obras que han acompañado la formación del músico. El repertorio incluye referencias a Juan José Arreola, Octavio Paz, José Agustín, Fernanda Melchor y Carlos Castaneda, entre otros escritores cuya obra ha marcado su manera de entender la creación artística. Aguilera aclara que las composiciones no buscan narrar los libros ni traducirlos de manera literal."Todo libro deja, además del recuerdo de una historia o de unos personajes, una impresión emocional. Eso fue lo que quise traducir en música. Podríamos hablar de la atmósfera de un libro. Ése fue el camino que encontré para construir estas piezas", dice. El músico considera que esa decisión también explica la ausencia de letras. En lugar de resumir las historias o convertirlas en canciones tradicionales, prefirió trabajar únicamente con la dimensión sonora. "Cada pieza está vinculada específicamente con un libro y parte de este ejercicio de construir una especie de versión o comentario musical prescindiendo de las palabras." Aunque la literatura ha acompañado buena parte de su trayectoria como compositor, reconoce que este álbum ocupa un lugar distinto dentro de su obra. "Este trabajo es diferente de lo que hago normalmente por su naturaleza instrumental y porque el punto de partida está directamente relacionado con los libros. Lo veo como una zona distinta, un espacio nuevo al que llegué por una serie de circunstancias. De pronto vi que había un camino, una puerta que se abría para mí, y decidí recorrerla", finalizó.La presentación de José Manuel Aguilera se realizará este viernes 31 de julio en Foro Diez (Semillero Estudios – Fábrica de Música), en Guadalajara. El concierto forma parte de la gira nacional de Tinta Negra y Roja, un proyecto que traslada a la guitarra algunas de las huellas que la literatura mexicana ha dejado en uno de los compositores más reconocidos del rock nacional. JM