La música regional mexicana comienza a conquistar públicos fuera de sus mercados tradicionales, los conciertos se han convertido en uno de los negocios más importantes de la industria y las plataformas digitales permiten que una canción viaje de un continente a otro sin depender de los antiguos mecanismos de distribución. Para las compañías discográficas, los promotores y los artistas latinoamericanos, estas transformaciones representan nuevas oportunidades de crecimiento.Sobre este panorama conversaron María Fernández, vicepresidenta ejecutiva y directora de operaciones de Sony Music para Latinoamérica e Iberia; Claudia Arcay, fundadora y directora ejecutiva de Arco Entertainment, y Diana Montes, fundadora y directora ejecutiva de los HEAT Latin Music Awards, durante la conferencia "¿Vive la música su mejor momento?", realizada en Puerto Vallarta como parte de las actividades de los premios. El encuentro fue moderado por Mariangela Rubbini.La conversación comenzó con una pregunta sobre el momento que atraviesa la industria musical, particularmente en América Latina, donde el crecimiento de los servicios digitales, la expansión de los conciertos y la circulación internacional de los géneros regionales han transformado las posibilidades comerciales de los artistas.Diana Montes consideró que la industria siempre ha estado marcada por los cambios y que la capacidad de anticiparse a ellos resulta fundamental para quienes trabajan en ella. "Lean, chicos. Lean, hay que leer y ver qué va a pasar. Y cuando tú entiendes qué va a pasar, te vas a anticipar. Siempre estamos viviendo un momento importante porque siempre hay cambios y la música es cambiante", expresó.La fundadora de los HEAT recordó que, desde su creación hace 13 años, el proyecto mantuvo una visión orientada al entorno digital, una decisión que considera fundamental para adaptarse a las transformaciones del mercado.María Fernández aportó cifras para dimensionar las oportunidades económicas que se presentan. De acuerdo con los datos de un informe de Goldman Sachs que citó durante el panel, la música grabada podría mantener un crecimiento anual cercano al 6% durante la próxima década. "Para mí la respuesta es sí. Se espera que en los próximos 10 años la música grabada tenga un crecimiento, año a año, del 6%. Dentro de Latinoamérica, para que ustedes tengan una idea, el año pasado el crecimiento fue del 17%", explicó.La ejecutiva señaló que estas cifras reflejan un panorama especialmente favorable para los músicos latinoamericanos, cuyas producciones encuentran cada vez más oportunidades de circulación fuera de sus países de origen."Así que no solo es un gran momento a nivel mundial, sino que dentro de eso la música hecha en Latinoamérica tiene aún más posibilidades de crecimiento", añadió. Fernández también se refirió a la expansión internacional del regional mexicano, un género cuya presencia comienza a extenderse más allá de México y Estados Unidos. "La música latina es una marca a nivel global", afirmó, antes de explicar que las nuevas plataformas han reducido las dificultades que anteriormente enfrentaban los artistas para ingresar a otros territorios."Si en el mundo físico alguien no te editaba, era poco más o menos imposible que tu música llegara a ese territorio. Ahora que es tan fácil distribuir la música a nivel global, si la canción es buena, es muy probable que alguien la descubra, la comparta y ahí empieza todo", señaló.La representante de Sony destacó también la diversidad de la producción latinoamericana, que abarca expresiones musicales capaces de conectar con públicos de distintas culturas e idiomas. Claudia Arcay centró parte de su intervención en la importancia que han adquirido los espectáculos en vivo. La fundadora de Arco Entertainment recordó que la pandemia obligó a los artistas y promotores a experimentar con conciertos digitales, pero el regreso a los escenarios demostró la necesidad que tienen los públicos de encontrarse físicamente con sus intérpretes favoritos. "Cuando vino la situación con el COVID tomaron mucha vigencia los conciertos digitales. De verdad se abrió un universo en donde la gente se conectaba, en donde la gente podía vivir esa música, en donde nos poníamos creativos", recordó.Sin embargo, aseguró que la reapertura de los recintos musicales produjo una respuesta inmediata entre los espectadores. "La gente necesitaba salir, la gente necesitaba conectar, la gente necesitaba vivir. Y si bien la tecnología nos acompañó en ese momento y siento que nos está acompañando, realmente no va a haber manera de que se reemplace", sostuvo.Arcay describió los conciertos como acontecimientos que generan una relación emocional entre los músicos, sus seguidores y los profesionales que trabajan detrás de cada producción. "Yo creo que en vivo hay un intercambio energético entre el artista y entre el público, que eso no lo puede suplantar absolutamente nada", expresó.La empresaria también recordó las jornadas de trabajo que implica organizar una presentación, desde los viajes y los ensayos hasta las dificultades logísticas que enfrentan los equipos de producción. "Cuando pasa ese momento del concierto, tú te sientes con el corazón abierto, te sientes energéticamente elevada", comentó.Para Arcay, esa experiencia explica por qué los espectáculos presenciales continúan siendo una parte esencial de las carreras artísticas, incluso en una época dominada por las plataformas digitales.Durante la conversación, las participantes coincidieron en que la disponibilidad de música a través de teléfonos celulares, estaciones de radio, redes sociales y servicios de reproducción ha multiplicado las posibilidades de contacto entre artistas y oyentes. Montes destacó que los medios tradicionales conservan su importancia dentro de este panorama y que la industria dispone actualmente de numerosos canales para promover nuevos talentos."La radio es fundamental todavía, la prensa escrita es fundamental y el digital es fundamental. Tú tienes todos los canales abiertos y por eso es que la música está tan grande", afirmó.La presencia constante de canciones en la vida cotidiana también ha despertado el interés de las marcas, que encuentran en los festivales, las presentaciones musicales y las colaboraciones con artistas nuevas posibilidades para relacionarse con sus consumidores. Para las participantes, el crecimiento de la música latina responde tanto a su riqueza cultural como a la eliminación de barreras que anteriormente limitaban su circulación internacional.Desde Puerto Vallarta, donde los HEAT Awards han reunido a intérpretes y representantes de distintos países, la conferencia dejó una perspectiva sobre el futuro del sector: las herramientas digitales seguirán transformando la manera de distribuir y consumir canciones, mientras los conciertos conservarán un papel fundamental en la relación entre los artistas y sus públicos.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03AL