La docuserie “Los asesinos de Colosio” revisita el magnicidio de Luis Donaldo Colosio desde las grietas de la versión oficial y las dudas que persistenA más de tres décadas del asesinato de Luis Donaldo Colosio, el caso permanece como un punto de incertidumbre dentro de la historia política mexicana. Las versiones no se han asentado del todo y la discusión reaparece cada cierto tiempo, impulsada por nuevas lecturas, procesos judiciales o revisiones mediáticas. Desde ahí arranca "Los asesinos de Colosio", docuserie de HBO Max que se aproxima al magnicidio desde la duda más que desde la reconstrucción definitiva.Luis Donaldo Colosio Murrieta fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones de 1994, en un momento de alta tensión política y social en México, marcado por el levantamiento zapatista y una creciente crisis económica. El 23 de marzo de ese año fue asesinado durante un mitin en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana. La versión oficial sostuvo que Mario Aburto Martínez actuó como autor material único del crimen, tesis que permitió cerrar el caso judicialmente; sin embargo, desde entonces han persistido dudas sobre la investigación, posibles responsabilidades adicionales y las condiciones en que se construyó esa narrativa.En entrevista con EL INFORMADOR, el director José Ortiz ubica el origen del proyecto en una inquietud persistente: la sensación de que el caso ha sido contado muchas veces y, aun así, no termina de resolverse. "Era un caso que siempre nos pareció relevante y cuando se abrió la discusión judicial sobre la posible libertad o no de Aburto, que parecía una discusión casi técnica, de juristas, nos pareció que el tema iba a volver al escenario", explica el director. "La posibilidad incluso de que Aburto saliera en libertad y, a partir de esa noticia, empezamos a pensar qué podríamos contar de nuevo y qué cosas no se habían contado y qué podían aportar a esta mirada, a esta reflexión sobre un caso que tantas veces se había contado de alguna manera”.El proyecto desplaza el foco hacia la construcción del relato. Más que responder qué ocurrió, la serie examina cómo se armó la versión que durante años funcionó como cierre del caso. Ese enfoque obligó a tomar decisiones constantes en el trabajo con archivos, testimonios y versiones que se contradicen. La claridad narrativa se volvió clave para no perder al espectador, sin sacrificar el rigor del material.“Yo creo que al final hay que intentar contar la investigación con una narrativa lo más sencilla posible y lo menos enrevesada posible, sin olvidarte de lo que es importante, pero de manera que el espectador pueda hacer su propio ejercicio de valoración", explica Alejandro Turner, content manager de Warner Bros. Discovery. "Hay veces en las que tienes que reforzarlo con el expediente porque a lo mejor esa persona no está o ha fallecido, pero su testimonio es importante. Y otras veces, teniendo a los propios testigos, a los abogados o a los familiares que vivieron eso, lo importante es que ellos te narren cómo lo vivieron"."Entonces, siempre estás buscando eso: hacerlo sencillo, no olvidar la parte humana, ser muy rigurosos, ser muy periodísticos, pero sin perder de vista que al final son personas las que lo están contando”, asegura.MF