“En el camino”, de David Pablos, llegó como la película con mayor número de nominaciones y terminó por ocupar el lugar central de la 68ª edición de los Premios Ariel. La cinta fue reconocida como Mejor Película y sumó estatuillas en varias de las principales categorías durante la ceremonia celebrada este sábado en los Estudios Churubusco de la Ciudad de México.La gala coincidió con los 80 años de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) y comenzó bajo la consigna “Llevemos el cine mexicano a donde no lo hay”. Desde las primeras categorías, “En el camino” comenzó a sumar reconocimientos. Víctor Miguel recibió el Ariel a Revelación Actoral, mientras Mariano López Sosa obtuvo el correspondiente a Coactuación Masculina. A ellos se sumó Ximena Amann, reconocida por la fotografía de la película. “Gracias, David Pablos, por hacerme formar parte de esta película, a todo mi equipo. Este premio se lo dedico a mi hija, que es mi compañera de viaje”, expresó Amann al recibir la estatuilla.Uno de los triunfos principales llegó con Osvaldo Sánchez, elegido Mejor Actor por su trabajo en la cinta. El intérprete compartió el reconocimiento con las personas que han formado parte de su trayectoria. “No es un logro personal, es toda la gente que ha estado a mi alrededor. Es una película sobre el amor a nuestros hijos. Felicidades a la Academia por estos 80 años”, señaló Sánchez.La categoría de Dirección terminó con un empate: David Pablos obtuvo el Ariel por “En el camino” junto con Pablo Pérez Lombardini, responsable de “La reserva”. Esta última también fue distinguida como Mejor Ópera Prima y obtuvo el premio de Música Original. Finalmente, “En el camino” fue anunciada como Mejor Película, confirmando su protagonismo durante la ceremonia. La producción había llegado a los Ariel con 13 nominaciones.Otros títulos encontraron espacio entre los reconocimientos. “Autos, mota y rocanrol” consiguió los premios de Maquillaje, Vestuario y Diseño de Arte, además de compartir el de Efectos Visuales con “Un cuento de pescadores”. “O último azul” obtuvo Edición y Guion Original, mientras “Un poeta” fue elegida Mejor Película Iberoamericana. En actuación, Diana Sedano obtuvo el Ariel a Mejor Actriz por “Juana” y Ángeles Cruz recibió el de Coactuación Femenina por “Las locuras”. “La libertad de Fierro”, dirigida por Santiago Esteinou, ganó como Mejor Largometraje Documental, mientras “Soy Frankelda” obtuvo el Ariel a Mejor Largometraje de Animación.Su director, Arturo Ambriz, agradeció al público, al equipo responsable de la película y a sus patrocinadores.La ceremonia cerró así una edición en la que “En el camino” acumuló reconocimientos en distintos apartados antes de alcanzar el premio principal de la Academia.La 68ª edición de los Premios Ariel reconoció las trayectorias de la actriz Rosita Arenas y el documentalista Demetrio Bilbatúa con el Ariel de Oro, dentro de una ceremonia que coincidió con el 80 aniversario de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.Bilbatúa recibió primero la distinción y dirigió parte de sus palabras a quienes continuarán realizando cine en el país.“Quiero agradecer a la Academia y a las futuras generaciones que se encargarán de realizar un gran cine mexicano. Gracias a mi familia, a mi mujer y a mis hijos”, expresó.Más adelante llegó el turno de Rosita Arenas, figura de la Época de Oro del cine mexicano. La actriz recibió la estatuilla con un breve mensaje en el que reconoció el momento personal en el que llegó la distinción.“Estoy muy emocionada con este reconocimiento, gracias a la Academia. Gracias a mi familia y no sé si es merecido, pero llegó en un momento importante de mi vida”, dijo Arenas.La gala también reconoció al documentalista Óscar Menéndez con la Medalla Salvador Toscano por su trayectoria en el documentalismo social sobre culturas indígenas y movimientos relevantes en la historia del país, con trabajos como “Únete pueblo” y “2 de octubre”. “Estoy muy sorprendido de este encuentro con mis queridos compañeros. Quiero decir una cosa muy importante: no soy yo solo, son muchos compañeros, algunos que ya han desaparecido, quienes han contribuido a la historia social de nuestro país”, expresó Menéndez.El cortometraje jalisciense “Teatro secreto”, dirigido por Diego Martínez Gutiérrez, obtuvo el Premio Ariel 2026 a Mejor Cortometraje de Animación, en un empate con “Desdoblándome”.Producido en el Taller del Chucho, el proyecto nació de la residencia “Fotogramas Vivos”, impulsada en colaboración con la Casa del Autor de Zapopan. Martínez Gutiérrez, egresado del CUAAD de la Universidad de Guadalajara, llevó así una producción surgida en Jalisco hasta uno de los escenarios más importantes del cine mexicano.“Teatro secreto” cuenta la historia de una mujer que queda atrapada en un teatrino mágico y destaca por su elaboración artesanal en stop motion. El reconocimiento representa un nuevo impulso para la animación jalisciense y confirma el alcance de las producciones realizadas desde Guadalajara.La celebración del cine mexicano abrió también espacio para hablar de libertad de expresión, inteligencia artificial y las condiciones en las que trabajan los creadores. Daniel Hidalgo, presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, utilizó su intervención para defender la autoría, una remuneración digna y el derecho de escritores, periodistas, documentalistas y cineastas a abordar asuntos de interés público.El pronunciamiento ocurrió en medio de la controversia legal relacionada con el libro “Todo a la luz. El caso criminal que México dejó en la oscuridad”, de Karla de la Cuesta, y el conflicto entre Gloria Trevi y Penguin Random House.“No nos corresponde a nosotros responder un litigio, pero sí que un escritor, periodistas, documentalistas y cineastas puedan investigar temas de interés público. La libertad exige responsabilidad, rigor y ética, pero la responsabilidad no puede ser censura”, expresó Hidalgo. El mensaje recibió aplausos durante la ceremonia.Otro pronunciamiento llegó de Diana Sedano al recibir el Ariel a Mejor Actriz por “Juana”. La intérprete dedicó parte de su discurso a quienes ejercen el periodismo en México.“Gracias a la Academia por reconocer este trabajo, al club de Juana. Esto es una celebración, pero México año tras año sigue siendo un peligro para el periodismo. A las y los periodistas, gracias, esta película existe para ustedes”, señaló.La Ciudad de México se vistió de gala, pero también de reclamos. La edición 68 de los Premios Ariel reunió a las figuras del cine mexicano en una alfombra roja marcada por el glamour, la diversidad y las demandas de una industria que pide más espacios para el cine independiente y una mayor conexión con el público.La ceremonia, que coincide con el 80 aniversario de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), tuvo entre sus primeros asistentes a la cineasta Paola Ramones, quien llegó junto al actor Daniel Tovar.Fernando Bonilla, protagonista de “La oficina” y conductor de la ceremonia, desfiló junto a su pareja, la actriz Elena del Río. El actor aprovechó el encuentro para señalar uno de los principales retos del sector: “Nuestra industria necesita puentes urgentemente”, dijo al cuestionar el predominio de producciones comerciales y defender la visibilidad de propuestas independientes.El problema también fue señalado por Hoze Meléndez, nominado a Mejor actor por “Cocodrilos”, quien destacó el reto que representó la cinta y la dificultad que enfrentan algunas producciones para llegar a las salas. El filme tuvo que esperar más de un año para su estreno comercial. Algo similar ocurre con “Vainilla” (2025), nominada esta noche y aún sin llegar a las salas comerciales.En la alfombra, el glamour estuvo encabezado por Mónica del Carmen, nominada a Mejor actriz por “Las mutaciones”, quien lució un vestido rosa brillante estilo túnica, mientras Verónica Bravo apostó por una chaqueta nude con pedrería y volantes, combinada con falda negra.Pero la noche también tuvo espacio para la memoria y la solidaridad internacional. Elena del Río se refirió a la situación en Gaza: “Es una batalla que todos tenemos en el corazón, nunca se olvida. Me da mucho sentimiento”.Entre los asistentes también estuvieron Arcelia Ramírez, Sandino Sarabia, Giovanna Romo, David Pablos, el elenco de “O último azul”, el equipo de la cinta animada “Soy Frankelda”, Osvaldo Sánchez, Andrés Catzin y Rosy Arango.Así, los Ariel celebraron al cine mexicano desde la alfombra roja, pero también dejaron un mensaje claro: detrás del glamour existe una industria que reclama más diversidad, distribución y espacios para contar las historias que definen a su tiempo.