La comedia también puede ser un acto de valentía. Subirse a un escenario para hacer reír implica exponerse, pero hacerlo mientras un grupo de colegas desmonta públicamente tu ego requiere todavía más confianza. Bajo esa premisa, el comediante jalisciense El Jimmy convertirá su cumpleaños en un espectáculo poco convencional con Roast El Jimmy, un show de stand up que se realizará el próximo 28 de marzo en el Foro Bigotes, en Zapopan.El evento apuesta por el humor directo y sin filtros, donde el protagonista será blanco —y después verdugo— de una serie de bromas construidas desde la cercanía y la complicidad entre comediantes.“Estoy nervioso, pero al mismo tiempo emocionado porque sé que justamente eso, que haya elegido gente cercana, va a hacer que haya un buen show. Todo lo que se diga está completamente consensuado… tienen permiso solamente por ese día”, comparte entre risas el comediante, consciente de que la dinámica exige abrirse a la crítica humorística sin reservas.El formato del roast, popular dentro de la comedia anglosajona, se basa en una estructura simple: primero los invitados lanzan bromas y verdades incómodas contra el homenajeado y, después, llega la revancha. En esta ocasión, la conducción estará a cargo de Jerry Balderrama, y el crew roster está integrado por El Buen Peter, Edson Abarca, Alberto Velarde, Tan Solo Eduardo, Barb Andrade y Noé Dolphy, quienes integran el grupo que el propio Jimmy bautizó como sus “7 Altos”.“Justamente la dinámica del roast es primero ellos pasan a decirme sus verdades y luego sigue la venganza. Después sigo yo”, explica. El espectáculo adopta una estética inspirada en Blancanieves, referencia que conecta con uno de los momentos virales más importantes en su carrera.Ese vínculo surge de un clip que marcó un antes y un después en su presencia digital. “Sí, fue el primerito que se hizo viral. Lo grabé en la oficina y después tuve otro momento de Blancanieves en LOL, y reconoce cómo ese personaje terminó convirtiéndose en un sello inesperado dentro de su trayectoria.Originario de Jalisco, El Jimmy suma cuatro años de carrera profesional dentro del stand up, aunque asegura que en realidad está por cumplir cinco desde que inició formalmente en 2021. En ese lapso, su crecimiento ha sido acelerado, impulsado por presentaciones en foros, teatros y eventos masivos con su espectáculo Altas Expectativas, además de diversas apariciones en proyectos digitales y plataformas.“Ha sido un camino que me ha sorprendido porque mi ascenso fue rápido. Desde los primeros meses tuve grandes oportunidades”, señala. Entre ellas destaca su participación en la séptima temporada de Last One Laughing México (Prime Video), experiencia que describe como inesperada incluso para él.La invitación, cuenta, llegó de manera repentina y rodeada de cierto misterio. “Lo único que supe fue que Alexa Zuart pasó mi contacto. Me hablaron para un proyecto y yo pensé que era para escribir o participar en algo pequeño, pero me dijeron: ‘No, queremos invitarte como uno de los participantes’. Tuve como tres semanas de preparación y vámonos”.El programa le permitió convivir con comediantes de distintas generaciones y estilos, una experiencia que amplió su perspectiva sobre el oficio. Compartir espacio con figuras consolidadas y creadores surgidos del ecosistema digital confirmó algo que ya intuía: la comedia actual exige adaptarse a múltiples formatos.Uno de los consejos más determinantes llegó durante una conversación con el comediante conocido como La Mole. “Me dijo: ‘Métele a redes, ese es el futuro’. A partir de ahí decidí enfocarme más en contenido digital y sí ha funcionado”, explica. Sin embargo, aclara que su intención no es abandonar el escenario.“Quiero seguir en el stand up, pero también ser un comediante integral. Cubrir shows, contenido, series… intentar mantener un equilibrio para pegarle con todo”, afirma, delineando una visión profesional que combina presencia escénica y plataformas digitales.El roast llega en un momento de transición creativa. Mientras prepara nuevas fechas pendientes en Baja California Sur —con presentaciones en La Paz, San José del Cabo y Cabo San Lucas—, el comediante trabaja ya en un nuevo espectáculo que marcará una etapa distinta en su narrativa humorística.El proyecto, tentativamente titulado No soy un niño, parte de experiencias personales recientes, especialmente su proceso de independencia y los cambios emocionales asociados a dejar el hogar familiar. A diferencia de su primer show, construido a partir de distintos temas que funcionaban individualmente, ahora busca una línea temática más definida.“Siento que los primeros shows son como un chilaquil: temas que nos funcionan y luego vemos cómo acomodarlos. Este quiero que tenga un eje más claro”, explica. El título, añade, funciona tanto como referencia a su apariencia física como a una etapa vital marcada por nuevas responsabilidades.Aun así, insiste en que la reflexión nunca debe imponerse sobre la risa. “La gente no va a un show para reflexionar profundamente, va a divertirse. Entonces es balancear experiencias personales sin dejar de lado la comedia”. YC