Ante la discusión nacional sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) pidió que el proceso se realice mediante una transición responsable, gradual y con acompañamiento temporal, con el fin de proteger el empleo formal, la operación de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) y la viabilidad de los negocios familiares.El organismo empresarial señaló que su postura responde a la dimensión del sector que representa, integrado por más de 5.2 millones de negocios en todo el país, lo que vuelve indispensable diseñar una ruta de implementación que sea realista, medible y sostenible. La Confederación enfatizó que cualquier modificación a la jornada laboral debe considerar tanto el bienestar de los trabajadores como la estabilidad de las empresas que generan empleo.“La formalidad es el camino de prosperidad: da orden, certeza y confianza para invertir, emplear y crecer. Por eso, cualquier ajuste a la jornada debe cuidar a las personas trabajadoras y también a quienes sostienen los puestos de trabajo todos los días”, señaló el organismo en su posicionamiento.CONCANACO SERVYTUR advirtió que una implementación homogénea, sin mecanismos de transición adecuados, podría generar presiones operativas en miles de empresas, particularmente en sectores como comercio, servicios y turismo, que dependen de horarios extendidos, atención directa al público, operación en fines de semana y estacionalidad.En ese sentido, alertó sobre posibles efectos adversos, como el aumento de costos operativos, rotación laboral, pérdida de empleos formales o incluso el crecimiento de la informalidad. “No se trata de oponerse al bienestar laboral; se trata de asegurar que el bienestar sea sostenible”, puntualizó. Para avanzar hacia la reducción de la jornada sin afectar la estabilidad económica, la Confederación propuso establecer un mecanismo integral de transición que contemple varios elementos clave. Entre ellos, planteó una gradualidad sectorial y territorial, con calendarios diferenciados según el tamaño de la empresa, la actividad económica y la región del país.Asimismo, propuso un acompañamiento temporal que facilite el ajuste de turnos y la cobertura operativa, con especial atención en las MiPyMEs y los negocios familiares, que representan una parte fundamental de la economía nacional. También sugirió implementar incentivos a la productividad y la formalidad, mediante programas de capacitación, digitalización, simplificación administrativa y mejora regulatoria.Otro aspecto relevante es la necesidad de establecer reglas claras para la organización de turnos, el manejo de horas extra y los esquemas de servicio, con el objetivo de evitar distorsiones operativas que puedan afectar la competitividad de las empresas.La Confederación subrayó la importancia de dar seguimiento al proceso mediante indicadores objetivos, como el comportamiento del empleo formal, la productividad, la rotación laboral y los niveles de informalidad, con el fin de realizar ajustes oportunos en caso de ser necesario. CT