Finestra llevó a cabo su evento anual de Indicadores y Desempeño Económico de México ante cerca de 300 clientes, quienes asistieron a la conferencia impartida por el politólogo y analista Leo Zuckermann. El encuentro abordó los cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos que están transformando al mundo, así como los desafíos que enfrenta México en un contexto de bajo crecimiento económico, menor inversión privada, aumento de la deuda pública y finanzas gubernamentales cada vez más presionadas. Zuckermann señaló que, pese a ser el principal socio comercial de Estados Unidos y uno de los países menos afectados por las políticas arancelarias de Donald Trump, México presenta señales preocupantes. Destacó que la inversión privada acumula 18 meses consecutivos de caída, reflejo de la falta de confianza en las instituciones y en el entorno de negocios.Asimismo, advirtió que la deuda pública podría alcanzar el 60 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2027 debido al crecimiento sostenido del gasto y los déficits fiscales. También alertó sobre la dependencia energética respecto a Estados Unidos, particularmente en materia de gas natural, una situación que consideró una vulnerabilidad estratégica.Esto ha llevado a que las calificadoras de la deuda digan: "Lo que creíamos que era un tema temporal en las finanzas públicas ya se volvió un tema estructural. Tú, México, ya no tienes finanzas públicas que sean sanas. Estás teniendo estructuralmente problemas y te bajamos la calificación de la deuda. Moody’s le acaba de bajar y México está a un pasito de perder el grado de inversión y convertirse los bonos mexicanos en chatarra", comentó.También sostuvo que el principal riesgo para el modelo político actual es la falta de crecimiento económico. "El talón de Aquiles de la 4T es la falta de crecimiento económico; su modelo político es insostenible si no hay crecimiento económico", afirmó.Ante este escenario, recomendó observar casos exitosos como Corea del Sur, que ha impulsado su desarrollo mediante la innovación, la robótica y la inteligencia artificial (IA). A su juicio, el crecimiento futuro dependerá de la tecnología y la productividad más que de políticas proteccionistas o clientelares.Para Zuckermann, la principal disputa global no se libra en los conflictos armados, sino en la competencia económica y tecnológica entre China y Estados Unidos.Explicó que China ha ganado terreno de manera sostenida durante los últimos 25 años y se ha convertido en uno de los principales socios comerciales del mundo. Mientras Sudamérica ha fortalecido sus vínculos con el país asiático, México mantiene una relación estratégica con Estados Unidos. "China ha venido ganando terreno económico frente a Estados Unidos en los últimos 25 años […]. Esto tiene muy preocupados a los estadounidenses, entre otras cosas, porque han perdido muchos trabajos en la industria de la manufactura".En este contexto, consideró que la política arancelaria impulsada por Donald Trump busca recuperar empleos manufactureros, aunque cuestionó su efectividad. "Están completamente equivocados los estadounidenses. Esto es más un tema político que económico", sostuvo.El especialista afirmó que la pérdida de empleos industriales se explica principalmente por la automatización y la robotización de los procesos productivos. China ha entendido esta tendencia y se ha convertido en el mayor inversionista mundial en robots industriales, lo que le permite competir mediante tecnología y productividad más que por bajos costos laborales. "Los países industrializados son países robotizados. Esta es la nueva realidad del mundo", afirmó.Además, destacó el papel que jugará la inteligencia artificial en la próxima década. Citó estimaciones de JP Morgan según las cuales los efectos de esta tecnología sobre la productividad comenzarán a observarse con mayor claridad hacia 2030. Empresas especializadas en inteligencia artificial podrían convertirse en algunas de las más valiosas del planeta. Para Zuckermann, la competencia entre China y Estados Unidos se definirá por la capacidad de aprovechar estas herramientas para incrementar la productividad y acelerar el crecimiento económico.En materia de seguridad, Zuckermann reconoció diferencias entre la Administración de Claudia Sheinbaum y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.Destacó que durante los primeros meses de la nueva Administración, se registró un aumento importante en las detenciones y que la estrategia está encabezada por perfiles con experiencia operativa, como el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.No obstante, consideró que para EU estos avances siguen siendo insuficientes. Según explicó, la administración de Donald Trump exige acciones más contundentes contra funcionarios presuntamente vinculados al crimen organizado. El analista señaló que la relación bilateral atraviesa un momento particularmente delicado y advirtió que la Presidenta Sheinbaum enfrenta presiones provenientes de distintos sectores políticos y de Washington."Todo lo que está pasando tiene la relación muy tensa entre Estados Unidos y México, como nunca habíamos visto en los últimos 50 años", afirmó.Incluso expresó preocupación por la posibilidad de que EU emprenda acciones unilaterales contra personajes señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico."Eso sí tensaría las relaciones entre México y Estados Unidos. Las llevaría a un nivel que no me lo quiero ni imaginar […]. Tendría un elemento disruptivo tremendo para la economía, para las relaciones bilaterales. En fin, para todo", concluyó.El académico advirtió que México llega a esta nueva etapa de transformación global con debilidades estructurales importantes. Reconoció que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha sido un "éxito" y permitió posicionar al país como una potencia exportadora."Somos el principal socio comercial de la economía más dinámica del mundo, de la potencia establecida", afirmó.Sin embargo, señaló que este éxito comercial no se ha traducido en un crecimiento económico sólido ni en finanzas públicas sanas.Recordó que durante los últimos años el Gobierno federal ha mantenido déficits fiscales constantes, es decir, ha gastado más recursos de los que recauda. Esta situación se agravó en 2024, cuando se registró el mayor déficit público de los últimos 35 años."Lo que hemos visto es un incremento desproporcionado de la deuda pública", afirmó.Según explicó, la deuda pasó de representar alrededor de 20 % del PIB, a principios de siglo, a más de 55 % en años recientes, con perspectivas de seguir aumentando.Zuckermann también cuestionó el crecimiento acelerado del gasto en programas sociales. Señaló que actualmente constituyen uno de los principales rubros del presupuesto federal y benefician a millones de personas. Sin embargo, advirtió que el ritmo de expansión del gasto supera ampliamente al crecimiento económico. "¿Se puede crecer el gasto social en dos dígitos cuando la economía no crece? Claro que no, no nos va a alcanzar", afirmó.El especialista insistió en que la combinación de bajo crecimiento, aumento de la deuda y gasto creciente representa un desafío serio para la estabilidad financiera del país. Además, consideró que la dependencia del gas natural estadounidense limita la capacidad de maniobra de México frente a decisiones políticas de Washington.Frente a estos desafíos, reiteró que la innovación tecnológica, la IA y el incremento de la productividad deben convertirse en prioridades para impulsar el desarrollo económico.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AS