El alemán Alexander Zverev fue una montaña demasiado alta para el español Rafael Jódar, que a sus 19 años tocó techo en los cuartos de final de Roland Garros, en los que no pudo con el número tres del mundo, que accedió a su décima semifinal de un Grand Slam con una victoria por 7-6, 6-1 y 6-3.El germano, que disputará la quinta semifinal de París en los últimos seis años, contra el brasileño Joao Fonseca o el checho Jakob Mensik, demostró su condición de mejor clasificado que sigue en el torneo y dejó en evidencia las lagunas que todavía arrastra el español, afectado por la fatiga de las batallas que le han conducido a completar el mejor torneo de su corta carrera.En 2 horas y 25 minutos sufrió Jódar su cuarta derrota de esta temporada sobre arcilla, donde con 19 victorias lidera la carrera por delante del italiano Jannik Sinner, una trayectoria que había levantado expectativas de cara al Grand Slam de tierra batida.El joven español, que inició el año como 168 del mundo, llamaba a la puerta del Top 20 gracias a su buen hacer en París, pero también a su victoria en Marrakesh, sus semifinales en Barcelona y los cuartos en Madrid o París.El germano, finalista en 2024, regresa a unas semifinales de las que el año pasado fue apeado por el serbio Novak Djokovic, lo que demuestra la fiabilidad que tiene sobre la tierra batida francesa.De sus anteriores semifinales destaca la de 2022, cuando tuteó al español Rafael Nadal, antes de sufrir una durísima lesión que le impidió acabar el partido.Con su victoria número 33 de la temporada, la decimoctava en arcilla, donde solo ha perdido cuatro partidos, presenta una hoja de servicios de una gran regularidad.Se convierte en el noveno tenista que alcanza cinco semifinales en Roland Garros, tras haber conseguido su victoria número 43 en el torneo.El triunfo contra Jódar, uno de los más destacados representantes de la joven generación que empuja desde abajo, Zverev puede cobrar una confianza que hasta ahora no ha mostrado.