La Fórmula 1 volvió a demostrar que el automovilismo en México se vive de una manera diferente. Este sábado, el Autódromo Hermanos Rodríguez se transformó en una auténtica fiesta, con 147 mil 889 aficionados que hicieron vibrar las tribunas durante la jornada de clasificación del Gran Premio de la Ciudad de México.Dicen que la tribuna nunca se equivoca y desde las primeras horas del día, el ambiente anunciaba que sería una tarde especial. Las playeras de las distintas escuderías, las banderas y las pancartas con mensajes para los pilotos dibujaron cada rincón del circuito. Entre todos ellos, un nombre se repetía una y otra vez: Checo Pérez.El regreso del tapatío a la máxima categoría del automovilismo se convirtió en uno de los grandes motivos de celebración para los aficionados.Y si hubo un lugar donde ese cariño se hizo sentir con mayor intensidad, fue en la zona del Estadio GNP en donde cada vez que el Cadillac de Checo aparecía entre las curvas, las tribunas estallaban. Los gritos se mezclaban con los motores en un rugido que parecía extenderse más allá del Autódromo, en los alrededores de la Magdalena Mixihuca.El resultado deportivo es lo de menos. Para los miles de aficionados que acudieron a verlo, lo verdaderamente especial es tenerlo nuevamente en casa.Entre una sesión y otra, la fiesta continuó fuera de la pista. Los asistentes recorrieron las distintas zonas del circuito, disfrutaron de la oferta gastronómica y participaron en las actividades preparadas por los organizadores. Pero Checo no fue el único animador.Lewis Hamilton, uno de los pilotos más queridos por la afición mexicana, encontró en el Autódromo Hermanos Rodríguez el escenario ideal para seguir creciendo su leyenda.El siete veces campeón del mundo conquistó su primera Pole Position con Ferrari, un resultado que provocó que las banderas de los Tifosi ondearan con orgullo en las tribunas.El británico, que guarda recuerdos especiales de México por haber celebrado aquí dos de sus campeonatos mundiales, volvió a conectar con un público que lo ha acompañado a lo largo de su carrera.Y el momento se volvió todavía más especial cuando, después de bajar de su monoplaza, dirigió unas palabras en español a los aficionados, quienes respondieron con una nueva ovación.Así, entre el cariño por Checo y la alegría por Hamilton, el Autódromo Hermanos Rodríguez vivió otra jornada para recordar.Este domingo, a partir de las 14:00 horas, se disputará el Gran Premio de la Ciudad de México, una carrera que tendrá un significado especial para Sergio Pérez, quien alcanzará las 300 participaciones en la Fórmula 1.FA