La aventura europea de Esteban "Sabandija" Andrada parece estar llegando a un final amargo y accidentado. El guardameta argentino, que llegó al Real Zaragoza en el verano de 2025 con la ilusión de triunfar en el Viejo Continente, ha protagonizado el episodio más oscuro de su trayectoria profesional tras agredir físicamente a Jorge Pulido durante el enfrentamiento contra el Huesca en la Segunda División española.El incidente ocurrió en la segunda mitad del encuentro, cuando Andrada, en un arrebato de ira tras una polémica arbitral, perdió los papeles y golpeó al defensor rival. La tarjeta roja directa fue inevitable, pero las consecuencias trascienden el terreno de juego. El club aragonés ya ha emitido un comunicado informando que analizará los hechos para aplicar medidas disciplinarias severas, mientras la Liga podría imponerle una sanción histórica de varios partidos.Visiblemente afectado, Andrada compareció ante los medios para expresar un profundo remordimiento. "Me desconecté. Estoy muy arrepentido porque sé que soy una persona pública y un profesional con años de carrera", declaró el portero, quien enfatizó que este comportamiento es atípico en su historial. El arquero también extendió sus disculpas personales a Pulido, asegurando que aceptará cualquier consecuencia legal o deportiva que se derive de su reacción.Este escándalo llega en el peor momento posible. Con el Real Zaragoza luchando por la permanencia y rumores crecientes sobre su salida hacia el Colo Colo de Chile o un retorno forzado a Monterrey, dueño de su carta hasta 2027, la agresión parece haber cerrado las puertas a su continuidad en España. Lo que comenzó como un sueño de consolidación en Europa amenaza con terminar como una mancha imborrable en el currículum de un portero que, hasta hoy, se distinguía por su sobriedad bajo los tres palos. SV