Hay lugares cuya historia se cuenta a través de los objetos que resguardan. Otros, en cambio, necesitan volver a llenarse de voces para recuperar el sentido de su existencia. El Museo Nacional del Tequila (MUNAT) pertenece a esta segunda categoría. Después de reabrir sus puertas el pasado 5 de junio, el recinto comienza a escribir una nueva etapa en la que el patrimonio deja de ser únicamente un testimonio del pasado para convertirse nuevamente en un espacio vivo.Ubicado en el número 34 de la calle Ramón Corona, en el Centro de Tequila, el museo ofrece una serie de conciertos gratuitos que han reunido a intérpretes de distintos géneros con un mismo propósito: devolverle al recinto su vocación como punto de encuentro para la comunidad y para quienes visitan uno de los municipios más emblemáticos de Jalisco.La programación comenzó como parte de la nueva administración del museo, ahora bajo resguardo del Organismo Público Descentralizado Museos, Exposiciones y Galerías de Jalisco (MEG), institución que ha planteado una visión en la que el recinto no sólo resguarde la memoria del tequila, sino que dialogue con las distintas expresiones culturales que dan identidad a la región. En esa lógica, la música se convirtió en el primer puente entre el museo y sus visitantes.Las actividades incluyen un concierto protagonizado por artistas independientes del municipio, acompañados por un coro infantil, violín y teclado. La presentación rendirá un homenaje a Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, uno de los compositores más influyentes de la música infantil mexicana y cuya obra continúa formando parte del imaginario de varias generaciones. La presentación será hoy, a las 12:00 horas.La programación seguirá el sábado 4 de julio, a las 19:00 horas, con Memorias del Alma entre Raíces, concierto en el que participarán Danelia Jazibe Padilla, Sergio Darío González, Ignacio Flores y Sergio Hernández, quienes ofrecerán un recorrido musical que busca conectar la tradición con la sensibilidad contemporánea.Al día siguiente, el domingo 5 de julio, el guitarrista Guillermo Landeros presentará Cuerdas y sentimiento, un recital de atmósfera bohemia construido alrededor de la guitarra y la música popular mexicana.El ciclo concluirá el domingo 12 de julio con la Gala de julio: Tres tenores, en la que Eliot González, Sergio Darío González y Omar Alejandro Flores llevarán al museo un repertorio de corte lírico, cerrando una programación que apostó por la diversidad de géneros y públicos.Todas las presentaciones serán de acceso gratuito, una decisión que busca acercar la oferta cultural tanto a los habitantes de Tequila como a los visitantes nacionales y extranjeros que recorren el municipio atraídos por el paisaje agavero.La reapertura del Museo Nacional del Tequila coincide además con un momento simbólico para la región: el vigésimo aniversario de la inscripción del Paisaje Agavero y las antiguas instalaciones industriales de Tequila en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconocimiento que consolidó internacionalmente el valor histórico, productivo y cultural de una de las bebidas más representativas de México.Sin embargo, la nueva etapa del museo no se limita a la música. Entre sus salas permanece abierta “Tardes Líquidas”. Muestra de arte jalisciense para Tequila, una exposición integrada por obra de 24 artistas vinculados con la producción artística de Jalisco y de México.La muestra propone un diálogo entre distintas generaciones, lenguajes y técnicas plásticas, estableciendo un puente entre el paisaje cultural del tequila y la creación contemporánea. Pintura, gráfica y diversas aproximaciones visuales convierten al museo en un espacio donde la historia convive con la experimentación artística.La exposición permanecerá abierta hasta el 4 de octubre de 2026 y podrá visitarse de miércoles a lunes, de las 11:00 a las 18:00 horas, también con entrada gratuita.Con esta programación, el Museo Nacional del Tequila busca ampliar el significado tradicional de un recinto dedicado a la bebida tradicional de Jalisco. Más allá de explicar el origen de esta o preservar objetos históricos, el recinto pretende convertirse en un espacio donde el patrimonio dialogue con la música, las artes visuales y la vida cotidiana del municipio.En ese sentido, la reapertura del MUNAT representa algo más que la recuperación física de un edificio. Significa el regreso de un espacio cultural que aspira a integrarse nuevamente al pulso cotidiano de Tequila, un municipio donde el patrimonio no sólo se observa, sino que también se escucha, se canta y se comparte.Con una inversión de 15 millones de pesos, la reapertura del Museo Nacional del Tequila, ocurrida el pasado 5 de junio, marca el inicio de una nueva etapa institucional para uno de los recintos culturales más representativos de Jalisco.Ahora bajo la administración del Organismo Público Descentralizado Museos, Exposiciones y Galerías de Jalisco (MEG), y la coordinación de Yolena Carranza Rivera, el museo ha planteado una programación permanente que combina patrimonio y artes visuales.Con la permanencia de “Tardes Líquidas” hasta octubre y el cierre del ciclo musical en julio, el museo perfila una agenda que busca consolidarse más allá de la reapertura y convertir al Munat en un referente cultural permanente dentro del circuito museístico de Jalisco. La muestra está conformada por obras de 24 artistas vinculados al arte jalisciense y mexicano.