Durante este otoño, el Museo de Arte Moderno de París será el hogar de una obra que invita a reflexionar sobre la representación de las personas negras en la historia del arte.Kerry James Marshall, quien se volvió conocido por sus composiciones monumentales y reflexivas que ponen en el foco a las personas negras y las inscriben en el relato oficial de la representación pictórica “que las invisibilizó o las redujo a clichés", muy a menudo en diálogo con grandes maestros como Édouard Manet o Caravaggio.Gracias a su constante diálogo con la historia del arte, el pintor, nacido en en 1955 en Birmingham, Alabama, es considerado uno de los artistas vivos más influyentes del mundo."Es solo una fracción del trabajo que he hecho en 40 o 45 años, por supuesto (...) Pero es una muestra razonable que da una idea del tipo de cosas en las que pienso", indicó el artista este jueves durante la presentación a la prensa de la muestra, que abrió al público desdé el pasado 17 de septiembre y se podrá visitar hasta el 24 de enero próximo en el MAM.Marshall se define como un "hijo de los museos" y de la "historia del arte" y fue ver exposiciones lo que despertó en él las ganas de crear sus propias imágenes. De hecho, se enamoró del arte cuando a los diez años visitó por primera vez un museo, el Los Angeles County Museum of Art (LACMA), en una salida escolar.En París, más que hacer un recorrido biográfico, la muestra agrupa sus obras en forma de series para mostrar, según explicó el comisario de la muestra, Mark Godfrey, cómo el artista tiene la costumbre de trabajar una misma idea a través de conjuntos de creaciones.Y empieza por la idea de la "invisibilidad" de las personas negras en el arte, en los años ochenta, a través de ejemplos como su célebre 'Invisible man' (1986), que está inspirada por una obra con ese mismo título del escritor estadounidense Ralph Ellison, donde el personaje principal es un hombre negro en una sociedad racista que se niega a verlo.Otras ideas del universo de Marshall que quedan patentes en el recorrido son su interés por el traslado forzoso de los africanos por el océano Atlántico para ser mano de obra esclava o el retrato de escenas de la vida cotidiana, con personas negras en parques, bares o peluquerías.Hace referencia, con estos últimos ejercicios, a obras emblemáticas de Manet, Gustave Caillebotte o Georges Seurat, entre otros, que representaron la vida cotidiana, pero cubriendo la ausencia de la representación de los negros en el arte occidental.Los movimientos por los derechos civiles, la cultura del cómic o los clichés a la hora de representar a las grandes figuras de la historia -siempre personas blancas- son otros de los ejes que se pueden analizar gracias a las series de cuadros presentados por el MAM.En París, además, se pueden ver ocho obras inéditas de Marshall, a modo de cierre de la exposición, que exploran episodios poco conocidos (o al menos poco representados) y a veces trágicos de la historia de África, como el asesinato de Shaka, el líder que transformó a los zulúes del sureste del continente en una poderosa nación guerrera y que fue asesinado por sus hermanastros en 1828.Además de la de Marshall, el MAM propondrá en paralelo este otoño otra gran exposición temporal dedicada a la artista sirio-estadounidense instalada en París Simone Fattal (Damasco, 1942)."Una exposición de Simone Fattal es una invitación a un viaje que nos transporta al Oriente Próximo, entre el Tigris y el Éufrates, a una región llamada Mesopotamia, que significa 'entre dos ríos', donde surgieron las primeras ciudades-estado", detalló este jueves la comisaria de la muestra, Jessica Castex.A través de un centenar de obras que recorren su multidisciplinar carrera -que incluye la escultura, la pintura y la cerámica-, la retrospectiva abarca medio siglo de creaciones que se articulan en torno grandes paradigmas, como la representación de la figura del guerrero, las mitologías antiguas o su interés por la poesía y la literatura en general.TG