Jueves, 18 de Junio 2026

El último acorde del Cuarteto Latinoamericano

Acompañados por la OFJ, la agrupación ofrecerá un concierto de despedida, sin duda, un momento significativo para la música de cámara en México

Por: El Informador

El maestro peruano Fernando Valcárcel, dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Jalisco. CORTESÍA

El maestro peruano Fernando Valcárcel, dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Jalisco. CORTESÍA

El próximo 21 de junio en el Conjunto Santander, el Cuarteto Latinoamericano ofrecerá en la ciudad uno de sus últimos conciertos antes de retirarse de los escenarios, en una presentación junto a la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) bajo la dirección del maestro peruano Fernando Valcárcel.

Para el director huésped, la despedida del ensamble representa mucho más que un concierto dentro de la Segunda Temporada 2026 de la OFJ. Se trata de un momento de relevancia histórica para la música de cámara en la región.

“La presencia del Cuarteto Latinoamericano, que es un ensamble de mucho prestigio en el mundo de la música de cámara en Latinoamérica, realza el concierto en su integridad. De hecho, creo que es el momento más emblemático del programa. Es el concierto de despedida del Cuarteto Latinoamericano, un cuarteto que ha grabado muchas piezas, ha hecho un gran aporte para la difusión de la música latinoamericana y ha ganado importantes premios, además de Grammy”, dijo en entrevista para EL INFORMADOR.

Valcárcel destacó que se trata de una de las agrupaciones más importantes que han surgido en el ámbito de la música de cámara y reconoció el significado personal que tiene para él formar parte de esta presentación.

“Me honra poder estar en su concierto de despedida en la ciudad de Guadalajara, en un sitio tan apropiado para las artes sonoras como lo es el Conjunto Santander”.

La presentación reunirá tres universos musicales distintos. El programa abrirá con “Kachampa”, del compositor peruano Theodoro Valcárcel; continuará con “Las cuatro estaciones porteñas”, de Astor Piazzolla, interpretada por la OFJ y el Cuarteto Latinoamericano, y concluirá con la monumental Quinta Sinfonía de Dmitri Shostakóvich.

El director considera que el hilo conductor entre las obras es la capacidad de cada compositor para dialogar con su contexto cultural y transformar esa experiencia en lenguaje artístico.

“Agradezco mucho la invitación del maestro José Luis Castillo, quien tuvo a bien programar una obra de un compositor peruano en su noble afán de renovar el repertorio y ampliar las oportunidades de escucha y valoración de la música latinoamericana en el público mexicano”.

Sobre Theodoro Valcárcel, explicó que se trata de una figura fundamental para la historia musical de Perú por haber incorporado elementos de la tradición andina al desarrollo de una estética moderna.

“Fue el compositor que, nutriéndose del universo andino y de la música tradicional de su país, abrió las puertas de la música moderna en la historia musical peruana. ‘Kachampa’ es una de sus piezas principales, una música de gran vigor, de gran fuerza expresiva, muy rítmica”.

Las estaciones de Piazzolla

En contraste, la obra de Piazzolla representa uno de los puntos más reconocibles de la música latinoamericana del siglo XX. Sin embargo, Valcárcel subraya que la versión que se escuchará en Guadalajara tiene una particularidad poco frecuente la cual es la combinación de cuarteto de cuerdas y orquesta.

“Hay conciertos para violín y orquesta, conciertos para piano y orquesta, pero obras para cuarteto de cuerdas y orquesta no hay muchas. Es una adaptación muy bien lograda y que va a dar el realce necesario al concierto”.

La vida cíclica

La última parte de la jornada estará dedicada a una de las obras más emblemáticas del repertorio sinfónico moderno: “La Quinta Sinfonía” de Shostakóvich. 

Compuesta en medio de la presión política ejercida por el régimen soviético, sigue encontrando eco en el presente por la vigencia de los conflictos humanos que aborda desde la música.

“Los problemas fundamentales del ser humano, sus preocupaciones y la problemática de la convivencia mundial se repiten durante la historia. Los mismos conflictos de antaño son los actuales. El gran arte nace de una reflexión, de una posición crítica que es fruto de esa búsqueda de solución a los problemas”.

El director peruano enfatizó que la partitura del compositor ruso trasciende su contexto histórico porque logra convertir una experiencia particular en una reflexión universal. En ella conviven la denuncia, la ironía y la esperanza.

“Shostakóvich vivió una época convulsa, de represión. Su música es una salida, una queja, una crítica a esto. Hay momentos donde se pueden intuir mensajes irónicos y hasta caricaturescos sobre el régimen estalinista. Pero también hay esperanza. En el último movimiento aparecen momentos que apuntan hacia ella”.

La agrupación se caracteriza por difundir obras de compositores de América Latina. CORTESÍA

Madurez latinoamericana

La visita de Fernando Valcárcel a Guadalajara también le permitió reflexionar sobre el lugar que ocupa actualmente la música latinoamericana en las temporadas de conciertos. A su juicio, el repertorio del continente ha alcanzado una madurez suficiente para ocupar un lugar central en la programación de las orquestas.

“Ya hay una gran tradición en nuestra música sinfónica latinoamericana que tiene que ser conocida. Tenemos clásicos como Chávez y Revueltas que son símbolos de identidad y orgullo para nuestro continente”.

Aunque reconoce que durante décadas gran parte de este repertorio permaneció fuera de los programas habituales, observa una transformación paulatina en distintas instituciones de la región.

“Veo el interés en las orquestas. Lo veo con la Filarmónica de Jalisco y con el maestro Castillo al ampliar las oportunidades para conocer un repertorio menos frecuentemente programado, pero no por ello de menor valor”.

Desde su experiencia al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú, considera que uno de los grandes retos de las agrupaciones contemporáneas es abrir espacio a nuevas voces y fortalecer el patrimonio musical de cada país.

“Es importante que la música del siglo XXI se escuche y forme parte del acervo de una nación. Las orquestas son un órgano de difusión trascendental para llevar a cabo esa transformación”, finalizó.

CT

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones