San Luis Potosí: encuentran restos del meteorito que extinguió a los dinosaurios
Según explicó el propio Bartali Marchetti, varios documentos guardados mostraban formaciones rocosas inusuales que no coincidían con la geología común regional
Científicos acaban de hallar en Rayón, San Luis Potosí, evidencias intactas del impacto del asteroide de Chicxulub que extinguió a los dinosaurios hace 66 millones de años, convirtiendo a la región en un epicentro científico mundial. Un extraordinario e histórico hallazgo geológico ha colocado al estado de San Luis Potosí en los ojos de la comunidad científica internacional.
Investigadores pertenecientes a la renombrada Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) lograron identificar restos del cataclismo global. Las evidencias corresponden exactamente al denominado límite Cretácico-Paleógeno (K/Pg), la frontera del tiempo que marcó el fin de los dinosaurios.
Este horizonte geológico está directamente vinculado con la brutal colisión del asteroide que transformó por completo la vida en la Tierra. El descubrimiento sin precedentes sitúa sus coordenadas específicas en el actual municipio potosino de Rayón, una zona ahora clave para la ciencia.
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El origen del cataclismo de Chicxulub en suelo potosino
El proyecto de vanguardia fue encabezado por el destacado doctor Roberto Bartali Marchetti, un reconocido especialista de la entidad. El doctor de la UASLP se desempeña como investigador y docente de Astrofísica dentro de la prestigiada Facultad de Ciencias de la institución.
Según explicó detalladamente el astrofísico, este hallazgo permite reconstruir con precisión los efectos colosales provocados por el impacto meteorítico. La colisión original se registró en la zona de Chicxulub, ubicada en la Península de Yucatán, un evento devastador para la historia planetaria.
De acuerdo con la investigación, durante aquella remota época geológica, gran parte del actual territorio de San Luis Potosí estaba sumergido bajo el mar. Debido a esto, fascinantes especies marinas primitivas como diversos peces, corales y organismos arrecifales habitaban libremente toda esta región autónoma.
Los especialistas de la UASLP señalaron que una gran cantidad del material expulsado con violencia tras el impacto del asteroide llegó a depositarse en Rayón. El investigador Bartali Marchetti explicó que, gracias a complejos movimientos tectónicos ocurridos durante millones de años, la zona marina finalmente emergió.
Este asombroso proceso geológico de emersión logró conservar los fósiles y los residuos químicos del impacto en condiciones físicas verdaderamente excepcionales. Entre los hallazgos más sorprendentes descritos, destacan partículas vítreas derivadas de la fusión del asteroide incrustadas firmemente en antiguos corales marinos petrificados.
De archivos olvidados de Pemex a un hito en la revista PLOS ONE
La historia de cómo se llegó a este punto es intrigante: este ambicioso proyecto científico e histórico inició formalmente en el año 2019. El equipo científico comenzó la aventura luego de revisar minuciosamente antiguos registros geológicos elaborados durante exploraciones petroleras previas.
Dichas exploraciones del subsuelo mexicano fueron realizadas originalmente por la empresa pública Petróleos Mexicanos (Pemex) décadas atrás.
Según explicó el propio Bartali Marchetti, varios documentos guardados mostraban formaciones rocosas inusuales que no coincidían con la geología común regional.
Tras analizar exhaustivamente nuevas muestras de campo y estructuras minerales complejas, los investigadores confirmaron la sospecha inicial con datos contundentes.
Los vestigios correspondían con exactitud a materiales directamente relacionados con el impacto masivo ocurrido hace unos 66 millones de años en Yucatán.
Los resultados finales de este riguroso estudio fueron publicados recientemente en la prestigiada e internacional revista científica de acceso abierto PLOS ONE. El impacto del artículo ha sido inmediato, pues ya suma miles de descargas digitales durante su primera semana en circulación global.
Evidencias geológicas únicas en el mundo y colaboraciones clave
Los especialistas que analizaron el terreno señalaron una gran sorpresa: actualmente solo existe otro sitio con características similares en todo el planeta. Este lugar homólogo se localiza en Dakota del Norte, en los Estados Unidos, donde también se preservó evidencia del evento de extinción masiva.
La investigación científica publicada revela que en el municipio de Rayón fueron localizadas secciones distales, intermedias y proximales perfectamente definidas. Estas secciones poseen una distinta mineralogía, geoquímica y estratigrafía estrechamente relacionadas con el impacto destructivo del cráter de Chicxulub. También se lograron identificar capas completas de esferulitas, arcilla altamente enriquecida con elementos raros del grupo del platino y sedimentos únicos.
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Dichos depósitos geológicos están directamente asociados a los megatsunamis que se generaron inmediatamente después de la colisión del meteorito en el océano. Para lograr estos resultados, el académico de la UASLP destacó la valiosa colaboración multidisciplinaria de múltiples expertos e instituciones mexicanas.
En el desarrollo participaron especialistas de la Facultad de Ingeniería de la UASLP y científicos adscritos al Instituto de Metalurgia. Asimismo, se contó con el invaluable apoyo técnico de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante las fases críticas.
“Es una cosa más para nuestro estado; nadie nunca había encontrado algo así en San Luis Potosí”, concluyó con orgullo el investigador.
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