Rayo derriba cruz de HISTÓRICA iglesia en Real del Monte durante tormenta
Elementos de Protección Civil acordonaron la zona de inmediato tras confirmar que la estructura colapsó sobre la azotea, y reportaron un saldo blanco sin víctimas
La furia implacable de la naturaleza golpeó con precisión milimétrica este fin de semana cuando una severa tormenta eléctrica azotó el Pueblo Mágico de Real del Monte, Hidalgo, y un rayo impactó directamente la cúpula del Templo de Nuestra Señora del Rosario.
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El violento fenómeno meteorológico derribó la monumental cruz histórica que coronaba el recinto religioso, la cual cayó despedazada sobre la azotea del edificio, a escasos metros del emblemático reloj inglés que los mineros instalaron en 1842.
Los cuerpos de emergencia de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Mineral del Monte se movilizaron de inmediato para asegurar el perímetro sobre la avenida Juárez, evaluar los daños materiales y confirmar que ningún habitante o turista sufrió lesiones durante el aparatoso colapso. La noticia corrió rápidamente por las calles empedradas del municipio, atrayendo la mirada de curiosos y expertos que ahora cuestionan las medidas de seguridad en los edificios coloniales.
El saldo de la tormenta en Real del Monte y la respuesta inmediata de las autoridades
Los funcionarios municipales actuaron con extrema rapidez para restringir el acceso peatonal a la zona del campanario y evitar tragedias adicionales ante el pronóstico meteorológico que advierte sobre más lluvias en la región montañosa.
Los expertos en protección civil inspeccionaron minuciosamente la nave principal del templo católico y descartaron daños estructurales graves que pongan en riesgo la integridad total del edificio histórico; sin embargo, el impacto generó una profunda consternación entre los comerciantes y pobladores del centro histórico, quienes consideran a esta iglesia no solo como un atractivo turístico fundamental, sino como el corazón cultural y espiritual de su comunidad.
Las autoridades mantienen la vigilancia estricta en el primer cuadro de la ciudad para garantizar la seguridad de todos los transeúntes.
El INAH interviene frente a la polémica del pararrayos ausente
Mientras el gobierno municipal coordina esfuerzos estratégicos con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para rescatar los fragmentos y restaurar la cruz monumental, una fuerte controversia crece entre los ciudadanos locales.
Diversos testimonios de la población señalan que el sitio histórico contaba previamente con un sistema de pararrayos funcional, pero los trabajadores presuntamente lo retiraron durante recientes labores de mantenimiento del inmueble y olvidaron reinstalarlo.
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Esta grave omisión dejó a la cúpula completamente vulnerable ante las descargas eléctricas naturales, desatando un debate urgente sobre los protocolos de seguridad que las autoridades aplican en los monumentos coloniales de Hidalgo.
Los habitantes exigen respuestas claras y acciones contundentes para castigar cualquier negligencia que ponga en peligro el legado arquitectónico del estado.
¿Por qué colapsó la cruz ahora? Los antecedentes detrás del desastre
Este lamentable incidente ocurre en un contexto de lluvias atípicas e intensas que azotan la región de la Montaña, apenas un mes después de que el gobierno estatal concluyera diversas obras viales en los accesos al municipio.
Desde una perspectiva técnica y científica, un pararrayos funciona atrayendo la descarga eléctrica de las nubes para canalizarla de forma segura hacia la tierra mediante cables conductores; al retirar este sistema de protección de la iglesia, el rayo buscó naturalmente el punto más alto y conductivo del área, que en este trágico caso era la cruz histórica de cemento y metal.
Casos similares en el pasado demuestran que la falta de mantenimiento preventivo en edificios antiguos, combinada con el aumento de tormentas severas que el cambio climático impulsa, incrementa drásticamente el riesgo de perder patrimonio arquitectónico invaluable en todo el país.
El valor incalculable de una joya arquitectónica del siglo XVII
Frailes franciscanos construyeron esta joya arquitectónica en el siglo XVII, y posteriormente, durante el siglo XVIII, el empresario minero Pedro Romero de Terreros, a quien la historia reconoce como el Conde de Regla, financió su reconstrucción total incorporando elementos barrocos que perduran hasta nuestros días.
La pérdida temporal de su cruz principal no solo representa un golpe visual devastador para uno de los monumentos que el turismo nacional e internacional visita con mayor frecuencia en México, sino que también subraya la necesidad imperativa de modernizar los sistemas de protección en estructuras centenarias.
Las autoridades locales mantienen el exhorto firme a la población para respetar los acordonamientos preventivos, mientras los especialistas del INAH definen la ruta crítica y el presupuesto necesario para devolverle su esplendor original a la parroquia.
JM