Adiós a Selva Mágica: el final del parque y el recuerdo de su icónica Zona del Terror
Tras el sorpresivo cierre de operaciones del emblemático parque tapatío y la liquidación de 175 trabajadores, revivimos la nostalgia de su atracción más escalofriante
El sorpresivo cierre definitivo de Selva Mágica marca el fin de una era en Guadalajara. Hoy, mientras el parque apaga sus luces por una crisis financiera, es inevitable sentir nostalgia y recordar aquellas noches de adrenalina pura en su mítica Zona del Terror. ¿Qué llevó a este trágico desenlace?
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Este primero de septiembre de 2026, el emblemático parque de diversiones ubicado a un costado del Zoológico de Guadalajara cerró formalmente sus operaciones, dejando un vacío irremplazable. La drástica decisión llega tras una severa crisis financiera de su empresa operadora, The Dolphin Company, la cual se declaró en suspensión de pagos en Estados Unidos. Este colapso corporativo obligó a bajar el telón de un recinto histórico.
El impacto inmediato de esta clausura recae directamente en el capital humano, confirmándose la liquidación de 175 trabajadores que dependían de este espacio. Funcionarios de la Secretaría del Trabajo acudieron para supervisar que los empleados recibieran el cien por ciento de sus compensaciones. Sin embargo, a las afueras del recinto, decenas de proveedores aún exigen el pago por sus servicios, evidenciando la profunda fractura financiera.
El legado oscuro: La inolvidable Zona del Terror
Más allá del drama corporativo, el adiós definitivo a Selva Mágica despierta un profundo sentimiento de añoranza entre los fanáticos de lo tétrico. Durante años, el parque brilló por su inigualable capacidad de reinventarse cada otoño. Fue exactamente en octubre de 2014 cuando el recinto tuvo una de sus apuestas más ambiciosas y recordadas para la temporada de Halloween: la escalofriante y mítica Zona del Terror.
Como bien lo documentó EL INFORMADOR en aquella ocasión, esta atracción temporal se convirtió rápidamente en un clásico imperdible para los amantes del miedo, el suspenso y la adrenalina extrema. El recorrido iniciaba de manera magistral en un tétrico pasillo cubierto de hojarasca seca, donde la densa penumbra preparaba psicológicamente a los visitantes. En cada curva, los asistentes corrían el riesgo inminente de encontrarse cara a cara con actores caracterizados como muertos vivientes.
El corazón palpitante de esta experiencia era la famosa Mansión del Terror, una instalación que contaba con catorce escenarios meticulosamente diseñados para asustar. Desde ataúdes de madera que albergaban sorpresas macabras hasta personajes siniestros cuyas sonrisas se transformaban en amenazas, cada rincón desafiaba los nervios. Era una experiencia inmersiva total que combinaba el terror clásico de las casas embrujadas con una interactividad asombrosa.
Adrenalina y supervivencia en el gotcha zombie
Para aquellos que buscaban una experiencia mucho más activa, la Zona del Terror no se limitaba únicamente a los sustos tradicionales. El parque innovó de manera brillante al incluir un área de gotcha temático, donde la misión principal era sobrevivir y eliminar a hordas de zombies. Esta peculiaridad permitía a los visitantes pasar de ser simples víctimas a valientes cazadores en un escenario apocalíptico.
La corta temporada de estas instalaciones generaba una altísima expectativa anual entre los jóvenes tapatíos, quienes acudían en grandes grupos para probar su valentía. Ir bien preparado para el susto era la única recomendación válida, pues el objetivo de Selva Mágica era ofrecer la sensación más primitiva del ser humano: el miedo puro. Hoy, esos gritos de terror fingido se transforman en un silencio definitivo.
El fin de las operaciones de Selva Mágica representa la pérdida de un referente turístico histórico que albergó los recuerdos invaluables de múltiples generaciones. Aunque el terreno sigue siendo una concesión del Ayuntamiento, la operación privada no logró sostenerse ante las adversidades económicas. Quedarán grabadas en la memoria colectiva las tardes de diversión y el legado imborrable de un parque que definió el entretenimiento en Jalisco.
Datos clave sobre el cierre y la historia del parque
- El motivo principal: La insolvencia económica de The Dolphin Company provocó el cese definitivo de las actividades del parque tras declararse en suspensión de pagos.
- Los afectados directos: Un total de 175 empleados fueron liquidados bajo la estricta supervisión de las autoridades laborales del estado de Jalisco.
- La nostalgia del terror: La Zona del Terror, inaugurada en 2014, incluyó 14 escenarios de miedo y un innovador gotcha contra zombies que cautivó a los jóvenes.
- El legado histórico: Inaugurado en la década de 1980, el parque fue un pilar fundamental del turismo y la convivencia familiar en el occidente de México.
- El futuro incierto: Aunque la empresa privada se retira definitivamente, el terreno sigue siendo concesión del Ayuntamiento, dejando en el aire el destino de este icónico espacio.
JM