Jalisco

Por jalisciense, 10 kilos de basura electrónica

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo estima que en 2021 habrá 200 mil toneladas más de aparatos inservibles en el país

En los últimos dos años, la familia Torres desechó una televisión análoga y la sustituyó por una pantalla inteligente que puso en la sala de la casa. También “jubiló” una videocasetera y un DVD que ya no servían y los dio al chatarrero que pasa por la colonia a cambio de unos baldes de plástico.

“Los acopios temporales no van a resolver la problemática. Lo que tenemos que ir trabajando es no solamente a nivel estatal, sino con los ayuntamientos y a nivel federal, ir generando política pública en la materia para regularlo”.

Óscar Vázquez adquirió un nuevo celular y su anterior aparato lo guardó en un cajón en el que están otros dos que usó hace varios años, pero que ya están descontinuados.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en conjunto con dependencias federales mexicanas, realizó en 2015 un inventario de generación de residuos electrónicos en México, en el que analiza particularmente los estados de Jalisco, Baja California y Ciudad de México.

En el estudio se estableció que a nivel nacional se genera un millón de toneladas de cacharros eléctricos al año.

El panorama es cada vez peor, pues se estima que esa cifra llegue a un millón 200 mil toneladas en 2021 y a un millón 323 mil en 2026.

En el caso específico de Jalisco, son 82 mil las toneladas de residuos electrónicos que se producen anualmente. Ocupa el segundo lugar.

Si se toma en cuenta el censo poblacional más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), significa que cada jalisciense genera 10.4 kilogramos de basura electrónica al año.

El problema es que, así como Óscar y la familia Torres, la mayoría de la población desconoce cuál es la manera correcta para deshacerse de los aparatos inservibles o que simplemente ya no tienen cabida en el hogar.

Tampoco se ha generado conciencia sobre lo dañinos que resultan esos residuos para el medio ambiente y la salud, y que no deben manejarse como basura convencional.

Y a pesar de que el Gobierno del Estado, los ayuntamientos y algunas fundaciones han hecho esfuerzos para el acopio de aparatos electrónicos y objetos como pilas alcalinas, realmente son “estrategias aisladas” que no darán una solución real al problema, reconoció el director de Gestión Integral de Residuos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Eduardo Parra Ramos.

“Los acopios temporales no van a resolver la problemática. Lo que tenemos que ir trabajando es no solamente a nivel estatal, sino con los ayuntamientos y a nivel federal, ir generando política pública en la materia para regularlo”, sostuvo.

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