Jalisco

Han pasado años sin saber de ellas, pero sus familias aún las esperan

En el marco del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, una mamá y una hermana buscan por sus seres queridos

Han sido seis años de silencio. Seis años de amenazas, de puertas cerradas, de huir de Guadalajara por temor a represalias. Seis años en los que no hay avances en la investigación, de cuatro hijos que crecieron sin su mamá; de humillaciones, burlas, pérdida de familia y amistades.

María del Refugio Montoya llora al revivir la desaparición y búsqueda de su hija, Elda Adriana Valdez Montoya, quien desapareció el 10 de agosto de 2020 en la capital de Jalisco. Es su “milagrito” del que no sabe nada desde hace seis años y por quien ha buscado por todos lados, aun en los horrores del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán.

En el marco del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, una mamá y una hermana buscan por sus seres queridos, de quienes supieron por última vez hace años. Aunque la búsqueda se ha detenido debido a amenazas, falta de recursos y problemas de salud, no pierden la esperanza de verlas regresar un día. De volver a estar con ellas.

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“Había una mochila (en el rancho Izaguirre) que se parecía mucho que se parecía a una que usaba mi hija, una que traía cuando se fue […]. La verdad sentí que mi corazón decía que mi hija estaba en Teuchitlán, pero no había indicios de mi hija. El colectivo (Luz de Esperanza) ha andado en búsquedas en fosas, ha andado en anexos, en cárceles, en hospitales y hasta la fecha no hay nada, absolutamente nada”, cuenta María y su voz se quiebra.

Elda, originaria de Coahuila, llegó a Guadalajara en búsqueda de trabajo luego de perder su empleo por la pandemia de Covid-19. Buscaba una mejor vida para sus hijos después de “malbaratar” sus pertenencias. En la capital de Jalisco, Elda le contó a su mamá que había conseguido trabajo en el Nuevo Galeón Night Club, en el centro de la ciudad. Pero María presintió la desaparición de su hija.

“Yo sentía algo como madre. Me desperté muy temprano y me sentía, perdón la expresión, como perro enjaulado. Corría y preguntaba por mi hija, por mi niña. ¿Qué le pasó? Andaba como loca. Ya no volvía a saber nada de ella”.

El día 13 de agosto, María llegó a Guadalajara para levantar la denuncia por desaparición en la Fiscalía de Jalisco. Un “supuesto” amigo de Elda, Rafael Pérez, -quien presuntamente se encargaba de llevarla a los sitios donde tenía que ir, pero que el día 10 no estaba con ella-, puso la denuncia. Pero desde ese día comenzó a recibir amenazas. “Que me iban a regresar a mi hija en pedacitos, que mejor borrara lo que había subido a Facebook. Yo no subí nada, yo no sabía que lo había hecho una supuesta amiga, que había subido la desaparición de mi hija. Empiezo a recibir llamadas y amenazas con groserías, pidiéndome mucho dinero”.

Armando Ruiz, entonces policía investigador de la Fiscalía estatal, le prometió que en tres días encontraría a Elda, “pero al fin de cuentas no hizo absolutamente nada. No hizo nada por buscar a mi hija”. Seis días después de que Elda fuera vista por última vez en el bar donde trabajaba, Rafael y Armando le dijeron que se fuera de Guadalajara. “Que me van a tronar, que se van a deshacer de mí porque estoy haciendo mucho ruido.”

María ha buscado a su hija en Guanajuato,  León, Irapuato. En esta ciudad le dijeron que su hija estaba prostituyéndose en las inmediaciones de la Central Camionera. Policías de la Fiscalía estatal le dijeron que la buscaron, pero al final la bloquearon y ya no ha sabido nada de ellos.
Colectivos como Entre Cielo y Tierra, Luz de Esperanza y Caravana Internacional la han apoyado en la búsqueda de su hija. Pero han sido seis años en los que nadie sabe nada de Elda, lamenta María.

“Las supuestas amigas que la invitaron a ir a Guadalajara, nos llegó un mensaje de Messenger, que sus dos mejores amigas la habían vendido por mucho dinero. Es una conjetura, es algo que nos dijeron, pero no sabemos realmente cuál es la realidad”.

“He aprendido a vivir sin tener una hermana”: tras cuatro años de la desaparición de Erika, Yesenia sufre la ausencia de su hermana

Cuatro años han pasado sin que Yesenia y su familia tengan noticias de Erika Polanco, desaparecida el 22 de febrero de 2022, cuando viajaba de Guadalajara a Uruapan, Michoacán, por trabajo. No hay avances en la investigación y las autoridades, de Jalisco y Michoacán, no les han dado mayores indicios sobre el paradero de la joven. Madre de un hijo que hoy tiene 15 años, Yesenia, su hermana, la describe como una persona alegre, que siempre buscaba lo mejor para su niño y su familia, quienes han sufrido amenazas por el simple hecho de pegar pancartas y carteles con la información de Erika.

“He aprendido a vivir sin tener una hermana. Para mí era una persona increíble: siempre fue una buena persona, siempre estuvo para mí. Me contagiaba de su energía y la verdad es que hubiera preferido que pasara otra cosa, menos esto. Es algo muy doloroso con lo que tendré que aprender a vivir toda mi vida. No disminuye mi dolor por ella”, comenta mientras su voz se entrecorta.

Erika desapareció en compañía de sus compañeros de trabajo. A la fecha, el único avance en la investigación es que el ministerio público de Uruapan giró una orden de aprehensión en contra de un presunto responsable, sin embargo, se desconoce su paradero. También se encontró la camioneta en la que viajaba, pero tampoco ha derivado en mayores indicios.

Han buscado por Erika en fosas clandestinas y en otros lugares, “pero no hemos tenido la fortuna de encontrarla. Su mamá ya no ha podido ir por temas personales, pero sigue luchando por tener a su hija”.

“(Las autoridades) No nos han dado respuesta ni nada. Han hecho caso omiso a lo que les pedimos. Incluso, uno va con temor a que nos llegue a pasar algo”, señala Yesenia.

Al igual que Elda, Erika buscaba una mejor vida para su hijo. En el marco del 8 de marzo, Yesenia pide justicia para las mujeres desaparecidas. Aunque no pierde la esperanza de encontrarla, hace más de un año que la búsqueda se ha detenido debido a las amenazas que han sufrido, pero siguen pendientes de cualquier información o indicio que pudiera dar con el paradero de Erika.

“Teníamos el mismo carácter, los mismos gustos. Ha sido muy doloroso para toda la familia”.

 

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Más de mil 800 mujeres están desaparecidas en Jalisco

De acuerdo con datos del Registro Estatal de Personas Desaparecidas, en Jalisco hay 16 mil 79 personas sin localizar, de las cuales mil 820 son mujeres. Zapopan, Guadalajara y Tlajomulco concentran la mayor cantidad de casos; en 2025 el Gobierno de Jalisco contabilizó 149 desapariciones de mujeres en la entidad. 

Por su parte, se estima que desde 2019 452 mujeres fueron desaparecidas con violencia. Desde 2018, seis mil 57 mujeres han sido localizadas con vida en Jalisco; 349 han sido encontradas muertas. 

En tanto, de acuerdo con cifras del portal Mide Jalisco, la entidad cerró con 34 feminicidios en 2025. Tan sólo en lo que va del año se han cometido tres feminicidios en Jalisco, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El mismo reporte señala, además, que en el estado se han cometido 931 delitos de violencia familiar en contra de mujeres en lo que va de 2026, mientras que 34 han sido víctimas de violación.

YC

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