Internacional

Radev arrasa en Bulgaria y perfila gobierno en solitario tras años de crisis política

El triunfo abre la puerta a un periodo de estabilidad en un país que ha enfrentado una prolongada crisis política

El líder prorruso y euroescéptico Rumen Radev logró una victoria contundente en las elecciones legislativas de Bulgaria al alcanzar el 44.5% de los votos, según resultados preliminares con más del 70% escrutado. De confirmarse la tendencia, su partido, Bulgaria Progresista, obtendría la mayoría absoluta en el Parlamento, suficiente para gobernar sin alianzas. 

Con una proyección de 131 escaños de los 240 disponibles, el triunfo abre la puerta a un periodo de estabilidad en un país que ha enfrentado una prolongada crisis política, marcada por ocho elecciones en los últimos cinco años.

Oposición fragmentada

En segundo lugar quedó la coalición proeuropea Continuamos el Cambio–Bulgaria Democrática (PP-DB), con poco más del 13%, seguida muy de cerca por el partido conservador GERB, encabezado por el ex primer ministro Boiko Borisov. 

También lograron representación otras fuerzas menores, incluidas agrupaciones nacionalistas y partidos vinculados a figuras señaladas por corrupción.

Uno de los hechos más relevantes de la jornada fue la exclusión del histórico Partido Socialista, que por primera vez desde el fin del comunismo no logró superar el umbral mínimo para entrar al Parlamento.

Fin del estancamiento

El eventual gobierno en solitario de Radev podría poner fin a la inestabilidad institucional que arrastra Bulgaria desde 2021, cuando protestas masivas contra la corrupción provocaron la caída del gobierno de Borisov. Desde entonces, el país ha tenido siete primeros ministros distintos.

Agenda política y visión internacional

Radev, quien dejó la presidencia para competir en estos comicios, basó su campaña en el combate a la corrupción, la pobreza y las élites económicas. En política exterior, ha planteado una postura más pragmática hacia Rusia, incluyendo la posibilidad de restablecer relaciones energéticas, aunque ha reiterado su compromiso con la Unión Europea y la OTAN.

Su discurso también ha incluido críticas a políticas comunitarias como el Pacto Verde europeo y afinidad con líderes como Viktor Orbán, lo que anticipa un giro en el equilibrio político dentro del bloque europeo. 

EE

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