Internacional

Wedding, el ex atleta olímpico convertido en capo, se declara no culpable en EU

De acuerdo con la fiscal estadounidense, Wedding es señalado como líder de una red criminal responsable del tráfico de cocaína procedentes de Colombia

Ryan James Wedding, ex atleta olímpico canadiense vinculado al Cártel de Sinaloa, se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico y asesinato que enfrenta en Estados Unidos, luego de haberse entregado de manera voluntaria en la Embajada estadounidense en México.

Tras su comparecencia inicial ante una corte federal, Wedding fue formalmente puesto a disposición de las autoridades judiciales estadounidenses, donde enfrenta acusaciones por encabezar una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de grandes volúmenes de cocaína hacia Estados Unidos y Canadá.

La Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la entrega del ex deportista se realizó por decisión propia y no como resultado de un operativo conjunto entre agencias mexicanas y estadounidenses. Durante su conferencia matutina, subrayó que en territorio nacional “no existen operaciones conjuntas” de fuerzas extranjeras.

La Presidenta rechazó versiones que apuntaban a una detención ejecutada por fuerzas estadounidenses en México, postura que -dijo- fue respaldada tanto por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, como por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.

Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002, en la disciplina de snowboard. Años después, su nombre apareció entre los fugitivos más buscados del FBI, que en noviembre de 2025 elevó a 15 millones de dólares la recompensa por información que condujera a su captura.

De acuerdo con la fiscal de Estados Unidos, Pam Bondi, el ex atleta es señalado como líder de una red criminal responsable del tráfico de cocaína procedentes de Colombia, que ingresaban a Norteamérica a través de México.

El caso se produce en un contexto de presión de Washington para acelerar extradiciones y reforzar la cooperación bilateral en materia de seguridad. No obstante, el Gobierno mexicano insiste en que dicha colaboración se limita al intercambio de información y no implica subordinación ni acciones operativas en territorio nacional.

CT

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