Pueblo chico, deuda grande
San Marcos, un pequeño municipio de 3 mil 800 pobladores en la región Valles de Jalisco, tiene la cuarta deuda pública per cápita más alta del país: cada habitante debe 2 mil 743 pesos.
Es mayor que la deuda de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, uno de los municipios más ricos de México, en donde cada poblador debe 2 mil 44 pesos, la sexta deuda más alta a nivel nacional.
Por su parte, Tequila, Jalisco, ocupa el noveno lugar: cada tequilense adeuda mil 681 pesos.
¿Por qué dos municipios de Jalisco aparecen en el top 10 de endeudamiento per cápita a nivel nacional?
El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados dio a conocer el saldo de la deuda pública por municipio al cierre de 2025.
El ejercicio revela aspectos interesantes de las finanzas municipales.
En México hay 488 municipios con algún nivel de endeudamiento, esto es, la quinta parte del total de alcaldías.
El municipio con la deuda per cápita más alta de México es Cozumel, Quintana Roo, pues cada habitante debe 4 mil 414 pesos.
Le siguen Puerto Peñasco, Sonora (4 mil 225 pesos); Ixtlahuacán, Colima (3 mil 668 pesos); Ónavas, Sonora (2 mil 901 pesos); San Marcos, Jalisco (2 mil 743 pesos) y San Nicolás de los Garza (2 mil 44 pesos).
Estos municipios comparten como rasgo en común -con excepción de San Nicolás de los Garza- que son pequeños: todos tienen menos de 100 mil habitantes.
La disparidad en Jalisco es marcada. Es paradójico que alcaldías como San Marcos o Tequila, con presupuestos modestos y carencias básicas, carguen con esos pasivos.
A menudo las grandes urbes como Guadalajara o Zapopan concentran el foco del debate por el monto bruto de sus créditos.
Por ejemplo, la deuda per cápita en Guadalajara es de 875 pesos y en Zapopan de 479 pesos. Esto los coloca en los lugares 63 y 121 del ranking de pasivos por poblador.
Sin embargo, los municipios pequeños son agujeros sin fondo ni escrutinio.
Además la vulnerabilidad financiera suele ser el síntoma de una erosión institucional más profunda pues otro rasgo en común de Tequila y San Marcos es la inseguridad.
En el primero, el alcalde está preso por vínculos con el narcotráfico. En el segundo, cinco de sus policías fueron detenidos hace un año por asesinato, violación y vínculos con el crimen.
El endeudamiento per cápita es un termómetro de la salud financiera de una alcaldía. Si San Marcos y Tequila hoy compiten en niveles de deuda con los municipios más ricos, estamos frente a un modelo de administración municipal que debería encender las alertas.