Mujeres al mando
El domingo el Vaticano dejó en manos de una periodista mexicana los medios de comunicación con los que la Iglesia Católica informa al mundo. Y esta misma semana, se rompió el récord con 17 de gobernadoras en Estados Unidos (15 que recién ganaron en las elecciones de medio término y dos más que ya están ejerciendo). Se trata, desde distintos ámbitos, de hitos femeninos: más mujeres llegando a cargos de gran responsabilidad, liderazgo y visibilidad, desde donde a diario se deciden asuntos que pueden afectar a millones de personas.
En el Vaticano, María Montserrat Alvarado se sumó como prefecta del Dicasterio para la Comunicación. Es la primera mujer laica en encabezar este puesto; es decir, que no es monja ni tomó votos religiosos de ordenación. El Papa León XIV le confió a Alvarado coordinar la comunicación de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano y Vatican News, entre otros medios.
Con este nombramiento, el Papa estadounidense continua la inclusión femenina en altos cargo dentro del Vaticano como lo hizo su predecesor el Papa Francisco, quien nombró en 2025 a Sor Raffaella Petrini como la primera Gobernadora en el país de la Iglesia Católica, y sor Simona Brambilla como la primera prefecta de un dicasterio, el de Vida Consagrada; cargos que históricamente solo los dirigían cardenales y obispos. Con Monserrat Alvarado, esa apertura alcanza a una mujer que hizo su carrera fuera de una congregación religiosa.
Montserrat Alvarado, nació en la Ciudad de México y creció en Miami. Trabajó 14 años en Becket Fund for Religious Liberty, una organización estadounidense dedicada a la defensa jurídica de la libertad religiosa, donde llegó a ser directora ejecutiva. Después laboró en EWTN News, una red católica internacional que producía contenidos en siete idiomas; dos años fue conductora de un programa y después asumió la presidencia y la dirección de operaciones de la red informativa. Hoy coordina la comunicación de una Iglesia con más de mil millones de fieles.
Detrás del funcionamiento de cualquier institución o gobierno siempre ha habido mujeres laborando desde distintos espacios, pero solo hasta el último siglo en roles claves y cargos de mayor nivel. En Estados Unidos, en 15 de los 36 estados que renovaron gubernaturas ganó una mujer, y en algunos es la primera vez que los varones le pasarán el mando a una mujer como gobernadoras.
Como en Nuevo México, donde Deb Haaland, exsecretaria del Interior y miembro de la tribu de nativos en Pueblo de Laguna, será la primera mujer indígena gobernadora en EU. O en Georgia, con Keisha Lance Bottoms, ex alcaldesa de Atlanta, que será la primera mujer negra en gobernar un estado del país. La legisladora Gina Hinojosa será la primera gobernadora latina de Texas, y la médica Amy Acton, ex titular del departamento estatal de Salud, será la primera mujer elegida para gobernar Ohio. Muchas “primeras veces” abriendo puertas al liderazgo femenino.
A las 15 contiendas ganadas, se suman dos estados donde actualmente gobiernan mujeres en el país vecinos. Un récord histórico. Son gubernaturas desde donde se proponen presupuestos, se dirigen dependencias y programas que inciden en la vida de miles de familias.
Dentro o fuera de la iglesia, encabezando gobiernos o instituciones, al asumir el cargo, todas ellas serán las que tomen las principales decisiones y fijen las prioridades en la agenda pública. Las que tendrán la última palabra.