Lagos de Moreno, 18 años de narcodisputa
La denuncia que hizo esta semana el Colectivo Madres Buscadoras de Jalisco del hallazgo de restos óseos calcinados en un rancho enclavado en la comunidad Plan de los Rodríguez, en Lagos de Moreno, nos hizo volver nuevamente la mirada a ese municipio de la Región Altos Norte de Jalisco, que fue considerado epicentro de casos de reclutamiento delincuencial forzado, en el informe “Desapariciones en México” que hace días presentó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En agosto de 2023, este municipio jalisciense fue también noticia mundial por la desaparición de cinco jóvenes, de los que aún no se sabe su paradero, pero que fue de alto impacto mediático por un video que se dio a conocer días después del reporte de su no localización, en el que un grupo del crimen organizado hacía pelear a muerte a dos de ellos con navajas en mano.
Pero lo cierto es que Lagos de Moreno y esa región de Jalisco han estado en disputa de distintos cárteles desde hace casi dos décadas, generando episodios de severa violencia periódicos sin que ninguna alternancia política haya podido recuperar y pacificar ese territorio.
De esas historias sabe muy bien el actual regidor de oposición y dirigente municipal del PRI, José Brizuela López, quien, cuando llegó a la alcaldía de Lagos de Moreno en 2010, denunció penalmente a su antecesor, quien había pasado a ser diputado local panista, Francisco Torres Marmolejo, de haber “vendido” la plaza al cártel de Los Zetas.
La disputa en aquel entonces con el cártel de Sinaloa por ese punto estratégico de la geografía nacional explicó una cadena de hechos violentos entre 2008 y 2009, entre los que destacan el asesinato del agente judicial de la Fiscalía de Lagos, Víctor Tadeo Ramos Gutiérrez, y el ataque con granadas a un convoy policial que dejó saldo de cinco elementos muertos y tres gravemente heridos. Por esas denuncias se arraigó a Álvaro Mascorro Valadez, jefe policial de Lagos, y a 11 agentes de su corporación por proteger y permitir acceso a sus radiocomunicaciones al grupo delincuencial de Los Zetas. Sería interesante que la Fiscalía revise en sus archivos en qué quedaron aquellas denuncias, que evidentemente no terminaron con las historias de infiltración delincuencial en corporaciones policiales y gobiernos.
Habrá que ver, pues, qué respuesta hay de las autoridades para las madres buscadoras, que equiparan ya el caso del rancho de Plan de los Rodríguez con la tragedia del Rancho Izaguirre y del Rancho de la Vega, de Teuchitlán.
Por un lado, lo que desde el Gobierno estatal se haga a través del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses con el análisis de los restos óseos ahí encontrados, y lo que diga también el Gobierno del alcalde emecista de Lagos de Moreno, Edgar González.
Veremos.