La aplanadora 4T crecerá la tensión
Un nuevo frente de tensión política abrió ayer la Presidenta Claudia Sheinbaum, con la apertura del periodo extraordinario de la Comisión Permanente en el Congreso de la Unión, en el que se empezaron a discutir sus iniciativas para posponer la elección judicial al 2028 y evitar las “narcocandidaturas”, y la ya conocida como Ley Monreal, para establecer como causa de nulidad electoral la “injerencia extranjera”.
El debate y la resistencia opositora a estas iniciativas que ayer se mostró llegan casi al cumplirse el mes más ríspido que ha tenido el Gobierno de Sheinbaum con el Gobierno de Estados Unidos, luego de la petición inédita de Washington de detener a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa que por eso tuvo que pedir licencia, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de aquella Entidad, señalados por la justicia estadounidense de ser cómplices del crimen organizado, y que pareció ser en respuesta a los reclamos del Gobierno mexicano a la Embajada de EU por los agentes de la CIA que murieron en un operativo en Chihuahua. Las acusaciones por este caso a la gobernadora panista, Maru Campos, fueron otro de los motivos.
El caso es que mientras estos dos asuntos del mayo terrorífico para la Presidenta siguen abriendo a diario episodios nuevos -ayer fueron las declaraciones de Rocha y el senador Enrique Inzunza ante la Fiscalía General de la República (FGR) y el nuevo citatorio de la Fiscalía de la CDMX para la gobernadora chihuahuense por su vieja pugna con su antecesor, el ahora senador morenista Javier Corral-, vendrán ahora todas las críticas por la aprobación fast-track de estas iniciativas cuando echen a andar la aplanadora legislativa de Morena y aliados.
Ante el nulo contrapeso de sus opositores en el Congreso de la Unión, habrá que ver si vienen más reproches desde la Casa Blanca, donde ven la Ley Monreal, de nulidad por injerencia extranjera, como una iniciativa con dedicatoria especial. Veremos.
Precisión
En mi columna de ayer, titulada “Adolescentes en la mira criminal”, señalé que el drama cotidiano de las desapariciones en Jalisco, que en los últimos días ha provocado casi a diario cierres de vialidades por parte de familiares que exigen a las autoridades la localización de sus seres queridos, se había agravado por el repunte de casos y sobre todo porque aparecían muchos adolescentes entre las víctimas.
Esa aseveración la hice a partir de las 43 fichas de desaparición que se publicaron la semana pasada y entre las que aparecían siete casos de menores de edad, cuyos nombres enlisté aquí.
Afortunadamente, del Gobierno estatal aclararon que tres de esos menores, Alondra Jamilet Prado Pérez y Ximena Noemi Mendoza Díaz, y otro adolescente con ficha activa, estaban desde la noche del lunes ya en su casa. Pero también me precisaron que, de las 42, y no 43 como publiqué, fichas de búsqueda publicadas la semana pasada, solo nueve de ellas corresponden a desapariciones de la semana pasada.
Desde luego, lo ideal, y la exigencia a las autoridades, debe ser que no ocurra ninguna sola desaparición más, pero también resulta menos preocupante que la semana pasada no hubieran sido casos nuevos todas esas fichas, y que en el primer cuatrimestre de este año se registraron 746 desapariciones, que son muchas y lamentables, al menos representan una tendencia a la baja de 15 por ciento en relación con ese mismo lapso de 2025.