Ismael Jáuregui en el SIAPA
El nuevo director del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), Ismael Jáuregui Castañeda, respondió ya las principales preguntas respecto de su tarea al frente de uno de los organismos más criticados en el Estado. Y él mismo consintió en que éste es el trabajo más importante que ha tenido desde labora en la administración pública.
Así, en este espacio cerramos el círculo que se abrió el pasado 24 de marzo, cuando en Palestra 20 nos preguntamos: “¿Y qué va a hacer Ismael Jáuregui en el SIAPA?”.
El director Jáuregui deja claro que no llega al SIAPA a cumplir con un trabajo de corto plazo; se observa a sí mismo durante el resto del sexenio y se asume como titular del SIAPA para conseguir los cambios inmediatos y concretar los proyectos de medio y largo plazo. La actitud, al menos, aporta seguridad.
También acepta que el SIAPA está en una profunda crisis y que no hay soluciones rápidas, ni siquiera la de eliminar el agua turbia que desde hace años sale por las llaves de agua de la ciudad. Eso, en el mejor de los escenarios, tomará varios meses. Es una verdad que no agrada, pero se aprecia la claridad y la honestidad.
El nuevo titular del SIAPA llega al cargo apoyado por el gobernador Pablo Lemus y por el alcalde zapopano Juan José Frangie. Se ve a sí mismo como parte de un equipo de gobierno que inició su trayectoria en Zapopan, pero rechaza también que se proponga llegar al SIAPA de quienes fueron equipo en el municipio donde se integró a la actividad pública. Su propuesta -y también compromiso- es trabajar con la gente que ya forma parte del organismo, vigilar y empujar hasta que haya resultados.
Se impone tomarle la palabra y seguir puntualmente sus acciones.
Otro tema resulta importante en las prioridades del recién estrenado director: el SIAPA no puede solo con la tarea, pero no sólo pide a los diputados que le den más presupuesto, como lo hizo Antonio Juárez Trueba.
Ismael Jáuregui ya se reunió con los alcaldes metropolitanos, y su visita no incluyó sólo presentarse para la tarea, sino pedir también a los alcaldes que se hagan cargo y respondan por la deuda económica que tienen con el SIAPA. Todos tendrán que acordar con él cuál será el mecanismo y el calendario, pero tendrán que pagar el agua que adeudan. Es un buen principio.
Si la cartera vencida del SIAPA es de 20 mil millones de pesos (cálculo cerrado), Jáuregui Castellanos espera que se pueda recuperar al menos la mitad: 10 mil millones para encarar las múltiples obras pendientes.
Sí, el SIAPA debe estar al frente de la construcción del ducto de Chapala a la ciudad; debe también encabezar los trabajos de ampliación de la Planta Potabilizadora de Miravalle (PP1), pero también anuncia que pedirá un esfuerzo general para que se mejoren tinacos y depósitos, para que se mejore y se ponga al día el pago de tarifas, y también para las obras múltiples como el cambio de redes de tubería y drenaje.
La tarea es gigante. Eso ya se sabía. El nuevo director lo acepta y lo asume. Es un primer paso.