Crimen en la granja: “Las ovejas detectives”
¡Ni Agatha Christie se atrevió a tanto! Ni en una partida de Clue ni en una intriga de la saga “Glass Onion” cabe tanta diversión (ni tanta ternura) como en la jocosa e inventiva película “Las ovejas detectives” de Kyle Balda, una pieza en plan “Babe”, el puerquito valiente que resulta ser una dulce y agradable sorpresa dentro del territorio del cine familiar.
Un pastor (Hugh Jackman) cuida con gran ahínco a su rebaño de ovejas, a las que cada tarde, antes de dormir, les lee alguna novela de misterio y crimen. Cuando el pastor aparece sin vida, una oveja llamada Lily decide liderar una investigación ante lo que parece ser un claro caso de asesinato. Muy pronto descubrirán que hay varios sospechosos.
Ligera y muy, muy británica, esta coproducción del Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos utiliza con inventiva efectividad todos los dispositivos del cine whodunnit, género al que le debemos joyas indelebles como “Gosford Park”, “Entre navajas y cuchillos”, “Identidad” o las distintas iteraciones de “Asesinato en el Expreso de Oriente” y “Muerte en el Nilo”. Como si fuese una suerte de detective Hércules Poirot o Benoit Blanc, la lanuda oveja Lily tendrá que identificar pistas, sacar conjeturas y resolver el crimen, usando un nivel de análisis que ya lo quisiera Sherlock Holmes.
“Las ovejas detectives” se erige así como una comedia que rinde tributo al vasto legado de los whodunnit. Los protagonistas cuadrúpedos son simplemente encantadores y reclaman el reflector incluso frente a un interesante elenco humano que incluye, además de Jackman, a Emma Thompson, Molly Gordon, Hong Chau, Nicholas Braun y el próximo “He-Man”, Nicholas Galitzine. Si ves la película en su versión original, escucharás las voces de Julia Louis-Dreyfus, Bryan Cranston, Bella Ramsey, Regina Hall, Patrick Stewart y Brett Goldstein doblando a las ovejas y corderos de esta aventura.
A su manera, esta cinta nos permite también explorar temas universales que le “llegan” al público. Creo que eso es lo que marca la diferencia y la separa de otros filmes familiares más convencionales y (definitivamente) menos encantadores: el relato nos comparte una trama sobre el duelo, sobre la memoria, en especial cuando se trata de recordar a quienes se han ido y de afrontar las cosas del pasado que duelen, pero que tienen que permanecer con nosotros. Sin duda, “Las ovejas detectives” es una de las más inesperadas revelaciones de esta temporada.