Brugada y el exitoso operativo para desaparecer desaparecidos
En una búsqueda rápida en internet sobre Clara Brugada y su relación con colectivos de desaparecidos, el antecedente que destaca es uno de 2014, al mes de la tragedia de Ayotzinapa. En ese día portaba una pancarta de “Fuera Peña”.
La hoy jefa de Gobierno estuvo en el templete del mitin de AMLO del 26 de octubre de aquel año. Originalmente, la concentración fue para demandar a la Corte una consulta sobre la reforma energética de Peña, mas la noche de Iguala, obviamente, robó cámara.
Esa era esta izquierda en la oposición. Ahora, en el poder, son otra cosa. Son, según se vio el sábado en las cercanías del Estadio Azteca, una clase política que se atreve a lo que ni Peña se atrevió: a quitar las fotografías de desaparecidos pegadas por colectivos de búsqueda.
Claro que esta izquierda, ya en el Gobierno, también tiene doble discurso entre lo que promete a las familias de los desaparecidos, y su actuación del fin de semana, cuando la administración capitalina “limpió” del mobiliario urbano algunos reclamos de justicia.
Qué diferente es lo que hizo el Gobierno de Brugada de lo prometido el 31 de enero de 2025, cuando ofreció, además de coordinación institucional, empatía, solidaridad y “un gran aplauso a toda la Sociedad Civil que lucha por sus familiares hoy desaparecidos”.
En esa fecha, la jefa de Gobierno dijo que ella tenía claro que entre los temas prioritarios en la relación del Gobierno con los colectivos, estaba el “no revictimizar”. El sábado, personal a su cargo quitó las fotos que exigen a la sociedad no olvidar a esas víctimas. ¿Eso no revictimiza?
“Mientras existan personas desaparecidas, no vamos a detenernos”, dijo Brugada en la citada fecha. “Quien desaparece, deja consigo una memoria; un lazo que los une siempre con sus seres queridos, con las personas que los aman y sabemos que esta unión es inquebrantable, y para nosotros ese amor que guarda, que tienen las personas, los familiares de las personas desaparecidas, tiene que tener el mayor de los respetos”.
“Asumimos la responsabilidad de buscar y localizar a las personas, pero también de cuidar y acompañar a quienes están esperando que sus seres queridos regresen”.
Ofreció además que vigilaría “que los funcionarios y funcionarias que participen en estos procesos, tengan esta sensibilidad y empatía para hacer frente a todo tipo de situaciones”.
“Todas las desapariciones tienen el mismo valor, porque detrás de ellas siempre está la esperanza de que las personas que no están o no sean localizadas, aparezcan”.
“Éste es nuestro compromiso, y lo tenemos que demostrar en cada una de las acciones que hoy nos estamos comprometiendo”.
Entre otras, esas fueron las palabras de Brugada en 2025 ante colectivos y otras autoridades. El sábado, en cambio, a la jefa de gobierno le importaba más el ensayo del Mundial, con su partido de reinauguración del Azteca, que las familias de los desaparecidos.
¿Será que Brugada también se comprometió con la FIFA a una limpieza de reclamos de justicia durante el Mundial y este ensayo fue en toda la regla un simulacro de lo que pasará a partir de junio? ¿Procederá igual con la glorieta de Paseo de la Reforma donde hay fotografías de desaparecidos?
Si las familias de los desaparecidos de Ayotzinapa ponen fotografías para, en el marco del Mundial, reclamar justicia, ¿Clara también las arrancará, por interpósito funcionario, del espacio público?
¿A quién culpará Brugada de su giro desde el mitin por Ayotzinapa en octubre de 2014 a marzo de 2026? ¿A Peña?
Exitoso operativo de desaparición de desaparecidos de Clara Brugada.