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Agua puerca y salud pública

Vivo en la Colonia Americana y, desde hace meses, nos llega agua puerca a los vecinos: con mal olor, turbia o de plano negra, color chocolate, como documentó antier un vecino en el grupo de WhatsApp vecinal. Desde los trabajos preventivos que cada año se realizan en Semana Santa y Pascua, la presión del agua disminuyó sensiblemente. Entonces comenzaron los reportes de vecinos con quejas por la mala calidad del agua que surte el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) a la colonia.

Entonces el problema nos llegó a casa: agua un poco turbia en ciertos días, pero mayormente agua con olor a huevo podrido u otra materia fétida que emana del chorro. Lamentablemente, cada vez son más los casos que se conocen de boca en boca de personas que se enferman por problemas gastrointestinales, de la piel o de los ojos, entre otras afectaciones. Sin que haya estadísticas oficiales sobre el tema, me temo que el consumo de agua de mala calidad que tenemos los tapatíos desde hace meses está engendrando un problema de salud pública de proporciones mayúsculas.

Cada vez que emana agua turbia o con ese fétido olor mientras me estoy bañando, me genera una gran indignación y molestia hacia los gobiernos en turno. Me irrita que una autoridad que prometió mejoras a la red no pueda cumplir con un principio básico como ofrecer un servicio de agua potable digno y saludable para la población. Cada vez que emana esta agua fétida, parecida al olor de un huevo podrido, me irrita la irresponsabilidad de las autoridades que no son capaces, ya no digamos de servir agua potable, sino tan solo incolora e inodora.

El problema de la mala calidad del agua, o agua puerca, va creciendo conforme pasan los meses, como lo confirman los reportes generados por la consulta ciudadana de la campaña #ElSiapaQueQueremos, llevada a cabo por el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) y otras organizaciones vecinales de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

En su tercer reporte, terminado la semana pasada, revelan que entre el 11 de marzo y el 14 de septiembre de 2026, 1,477 personas de la Zona Metropolitana de Guadalajara respondieron la consulta ciudadana de la campaña #ElSiapaQueQueremos. De todos los reportes, ocho de cada diez describen agua con mal olor, turbia o con sedimentos. El reporte indica que “de las 1,477 personas encuestadas, 964 mencionan mal olor (65.3 por ciento), 740 agua turbia (50.1 por ciento) y 640 sedimentos o color extraño (43.3 por ciento). En conjunto, 1,240 personas (84.0 por ciento) documentan al menos una falla visible en la calidad del agua”.

El agua puerca servida por el SIAPA, o la falta de la misma, origina otro problema: las familias gastan en comprar agua de garrafón para realizar sus actividades básicas en el hogar, desde el lavado de dientes hasta el baño o el lavado de alimentos y trastes.

Uno de los hallazgos de esta consulta ciudadana -que no encuesta- es que la mala calidad del agua servida por el SIAPA tiene meses o incluso años. “De las 1,477 personas encuestadas, 621 (42.0 por ciento) enfrentan el problema desde hace meses y 460 (31.1 por ciento) desde hace más de un año. En total, 73.2 por ciento vive con fallas prolongadas, nueve puntos más que en la entrega de junio (64.2 por ciento)”.

Una de las molestias registradas en esta consulta ciudadana es la falta de respuesta por parte del SIAPA ante los reportes de mala calidad en el servicio. De las 1,477 personas encuestadas, 784 (53.1 por ciento) reportaron el problema y 668 (45.2 por ciento) no lo hicieron. De las 784 personas que presentaron reporte, solo seis obtuvieron una solución; 97.7 por ciento se quedaron sin respuesta.

La relación entre el agua puerca servida por el SIAPA y la salud de los usuarios ha sido señalada en esta consulta ciudadana. De las 1,477 personas encuestadas, 767 (51.9 por ciento) afirmaron que alguien en su casa tuvo afectaciones de salud que relacionan con el agua. Se han reportado problemas de salud dermatológicos, gastrointestinales y oculares que, señala esta consulta ciudadana, “son consistentes con la exposición a agua contaminada o no apta para el contacto humano. Entre los testimonios también aparecen menciones puntuales pero graves: salmonelosis, fiebre tifoidea, hepatitis, parasitosis y E. coli. Un estudio epidemiológico formal tendría que verificarlas, pero no pueden descartarse frente al patrón general que documenta esta base de datos”.

Después de meses en que las autoridades estuvieron entretenidas atendiendo las actividades del Mundial, luego anunciaron que ahora sí atenderían las quejas de los usuarios del SIAPA por la mala calidad del agua. Pero, hasta ahora, la respuesta es insuficiente, con el anuncio de un plan de inversión pública millonaria del que no se tienen los recursos garantizados y con los partidos más interesados en capitalizar electoralmente la irritación ciudadana que en enfrentar y resolver el problema de fondo que ha creado el agua puerca que sirve el SIAPA. Sería lamentable que, por este juego político-partidario, se deje crecer un grave problema de salud pública que se está engendrando en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

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