Para transformar la experiencia de los ciudadanos, el Instituto de Formación para el Trabajo del Estado de Jalisco (IDEFT) decidió predicar con el ejemplo. Recientemente, 41 de sus colaboradores concluyeron con éxito un riguroso proceso de evaluación para obtener la constancia del estándar EC0105, enfocado exclusivamente en la Atención al ciudadano en el sector público. Este esfuerzo busca asegurar que cada persona que acuda a sus oficinas reciba un trato de excelencia, calidez y total profesionalismo en cada interacción.Durante la entrega de constancias, Salvador Cosío Gaona, director general del instituto, dejó claro que no se trata de un simple curso de asistencia. Los funcionarios tuvieron que demostrar con hechos que poseen los conocimientos, las habilidades y, sobre todo, la actitud correcta para resolver las necesidades de la población. "¿Cómo podemos exhortar a las entidades públicas para que busquen la certificación si nosotros no mostramos primero esa disposición?", cuestionó el directivo ante los asistentes. Esta iniciativa no es un esfuerzo aislado, sino el primer paso de un ambicioso programa de profesionalización que impactará directamente en la calidad de vida de los jaliscienses. Detrás de cada llamada, consulta o trámite, ahora habrá personal altamente capacitado que entiende la importancia de la empatía y la eficiencia. La meta es que el estado se consolide como un referente nacional indiscutible en la materia.El impacto de esta medida fue reconocido por diversas autoridades presentes en la ceremonia oficial. Daniel Curiel Rodríguez, integrante de la Junta Directiva, felicitó la iniciativa señalando que el desarrollo económico y el liderazgo de la región deben ir acompañados de instituciones que estén a la altura. Profesionalizar a quienes dan la cara por el gobierno es fundamental para mantener la confianza ciudadana y agilizar los procesos administrativos diarios. Desde la perspectiva de los trabajadores, este logro representa un reto mayúsculo y una gran satisfacción. Denisse Castellón Betancourt, en representación de los graduados, compartió que la obtención del documento exigió horas de estudio y disciplina, combinando sus responsabilidades laborales diarias con la preparación técnica. Este esfuerzo se traduce hoy en un compromiso renovado para ofrecer un servicio cada vez más humano, digno y resolutivo a cada persona que cruza la puerta.La sinergia entre dependencias también juega un papel crucial en este cambio de paradigma. Con el apoyo de la Secretaría de Educación, liderada por Juan Carlos Flores Miramontes, y la presencia de representantes de Guadalajara, Zapopan y la Contraloría del Estado, se envía un mensaje contundente: la capacitación permanente es una obligación ineludible. Las entidades públicas, al igual que las empresas privadas, deben invertir constantemente en su capital humano para no quedarse rezagadas ante las exigencias actuales.Finalmente, este modelo de certificación sienta un precedente histórico en la administración local. Al demostrar que la preparación técnica se traduce en mejores herramientas para servir, el instituto invita a otras dependencias a sumarse a esta ola de profesionalización. La transformación del servicio público está en marcha, y el objetivo es claro: que la burocracia lenta y el trato deficiente sean cosas del pasado, garantizando que cada ciudadano reciba la atención de calidad que verdaderamente merece.JM