Paranoia
El día de ayer, ni siquiera el medio parcial de Fox News pudo mostrar el mejor perfil del presidente de los Estados Unidos. Donald Trump escogió el cumpleaños de su esposa para conectarse vía telefónica con el programa matutino “Fox and Friends” y los casi treinta minutos que duró la llamada fuimos testigos de un monólogo incoherente. El presidente renovó su narrativa separatista y culpó a los demócratas de crímenes y a la FBI de preferencia partidaria.
No es novedad para los que hemos estado siguiendo el personaje que dirige la oficina más importante del mundo sus comentarios irracionales. Su carrera política está basada y energizada por la polémica que sus palabras generan, pero creo que su conversación de ayer debe de ser analizada por profesionales. El presidente parece ser el único que no está consciente que la elección de 2016 terminó y que él fue el candidato ganador, Donald sigue reclamando el crédito de su victoria con argumentos ya cansados. Fue estremecedor observar cómo los anfitriones, famosos por su incondicional apoyo al presidente, sufrían por encontrar cordura o respuestas racionales de Donald Trump.
Donald Trump finalmente admitió en público su relación con la actriz “Stormy Daniels” cuando se le cuestionó sobre la postura de su abogado personal al tomar la Quinta Enmienda en su interrogatorio ante el Congreso. La enmienda les da la oportunidad a los testigos de no declarar por temor a incriminarse con su testimonio. Michael Cohen tendrá que aparecer ante un comité especial el día de hoy para declarar sobre la evidencia que se le incautó hace poco más de una semana por la FBI.
Por último, el presidente preocupó al público por su indecisión y poca congruencia. Donald Trump se queja constantemente del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, institución responsable de investigar los múltiples alegatos que acechan al presidente. Declaró que no le gustaría entrometerse en su operación, pero que no estaba seguro de no cambiar de opinión. El argumento es peligroso, ya que la dirección del departamento está bajo control del Partido Republicano y si Donald Trump comete el suicidio político que significa reemplazarlo, perdería el apoyo de la Cámara de Representantes y el Senado. La entrevista nos da un vistazo a una mente desenvolviéndose al aire, sin coherencia y poca credibilidad. Olvidémonos de las acusaciones en su contra, la FBI o el Partido Demócrata, en este momento el presidente es su propio peor enemigo.