Gusano barrenador avanza en México y agrava pérdidas para el sector ganadero
Los contagios aumentan en México, a pesar de los filtros sanitarios y las estrategias de contención, dejando mermas millonarias
Lejos de mostrar señales positivas, el brote del gusano barrenador en el ganado continúa expandiéndose en México y evidencia las dificultades de las autoridades para contener una plaga que deja pérdidas millonarias en el sector.
De acuerdo con el más reciente reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en el país se han acumulado 28 mil 267 casos, de los cuales mil 993 permanecen activos. Y en Jalisco se reportan 585, con 134 activos (además de 33 contagios detectados en mascotas y un caso registrado en humanos).
Especialistas señalan que la combinación de importaciones legales e ilegales de ganado por la frontera sur, sumando los controles sanitarios insuficientes, facilitó el ingreso de la larva procedente de Panamá. Desde entonces, la plaga ha recorrido buena parte del Continente Americano sin que las estrategias de contención lograran frenar su avance.
Enrique López, director de la Asociación Mexicana de Productores de Carne, explicó que el incremento de casos durante los últimos meses responde a las características biológicas del insecto, cuya capacidad de vuelo y rápida reproducción durante las temporadas cálidas favorecen su dispersión. Reconoció que Senasica implementó medidas para intentar contener el problema, aunque admitió que los resultados han sido limitados.
“Los filtros tuvieron su impacto, eso generó una sobrerregulación en el traslado de ganado bovino. Sin embargo, la plaga no sólo afecta al ganado bovino, sino también a otras especies”.
La experiencia en Centroamérica demuestra que los esfuerzos emprendidos hasta ahora han sido insuficientes. La plaga inició su expansión en Panamá y posteriormente avanzó por Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Belice, Guatemala y México, hasta alcanzar recientemente territorio estadounidense.
Según López, en junio de 2023 se dispersaron alrededor de 100 millones de moscas estériles en Costa Rica para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto. Pero la estrategia no logró contener la propagación. El mismo esquema se replicó en otros países de la región y los resultados volvieron a ser insuficientes, permitiendo que el gusano barrenador continuara avanzando hacia el Norte.
Las consecuencias económicas también son significativas. Productores y exportadores estiman afectaciones superiores a mil 800 millones de dólares, debido a que más de 1.5 millones de cabezas de ganado dejaron de exportarse. No obstante, gran parte de esos animales permaneció en el mercado nacional, por lo que las pérdidas reales se calculan en 700 millones de dólares en México.
La permanencia de ese ganado en territorio mexicano ha provocado una sobreoferta de carne, presionando los precios a la baja. Mientras hace algunos meses el kilogramo se comercializaba en alrededor de 130 pesos, actualmente ronda los 115 pesos.
Ante el crecimiento sostenido de los contagios, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural apuesta nuevamente por la liberación masiva de moscas estériles. La planta que se construye en Chiapas iniciará operaciones este mes y tendrá capacidad para dispersar 100 millones de ejemplares. Pero después de que estrategias similares fracasaran en varios países, persisten las dudas sobre si esta medida será suficiente para contener una plaga que, hasta ahora, superó todos los intentos por detenerla.
Sureste de Jalisco, el más afectado por casos de gusano barrenador
La región Sureste de Jalisco se ha consolidado como la zona más afectada por el avance del gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que continúa expandiéndose por la entidad y que amenaza de forma directa a uno de sus sectores productivos más estratégicos. De acuerdo con el reporte más reciente de la Agencia de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de Jalisco (ASICA), los municipios con mayor número de casos confirmados son Cuautitlán de García Barragán, Jilotlán de los Dolores, Tecalitlán, Tamazula de Gordiano, Tuxpan y La Huerta, lista a la que recientemente se sumaron las localidades de Bolaños, Guachinango y Jamay.
Ante este panorama, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco, Antonio Ruelas, reconoció que el número de contagios se encuentra en ascenso y admitió que las herramientas disponibles actualmente son insuficientes para detener la propagación. Explicó que las medidas implementadas se enfocan principalmente en la contención y la prevención, pero no representan una solución definitiva, sobre todo porque las condiciones de humedad y calor favorecen la reproducción de la mosca responsable de depositar las larvas.
“La contención es algo preventivo. Se realizan acciones de trampeo, pero con la cuestión climatológica hay muchos más casos por la humedad y el calor, que hacen que proliferen con mayor facilidad”, señaló Ruelas, quien lamentó que numerosos productores no adoptaran medidas preventivas desde los primeros reportes.
Actualmente, una de las estrategias más utilizadas consiste en la colocación de trampas artesanales elaboradas con recipientes que contienen lixiviados de hígado para atraer al insecto, no obstante, el líder ganadero admitió que esto no soluciona la raíz del problema: “Es nada más trampeo. Sirve para reducir la presencia de la mosca, pero no para eliminar el problema”.
En Jalisco existen más de 125 mil productores pecuarios que manejan alrededor de 3.2 millones de cabezas de ganado. Sin embargo, Ruelas advirtió que algunos ganaderos han dejado de reportar los casos positivos para atender a los animales directamente en sus ranchos, así como han reducido la vigilancia, ocultando la dimensión real de la crisis. El dirigente recordó que una pequeña herida puede convertirse en un foco de infestación en cuestión de días y urgió a implementar métodos biológicos avanzados: “Mientras no tengamos la mosca estéril, esto no va a parar. El problema seguirá creciendo”.
Jalisco aporta alrededor del 10% de la producción ganadera nacional y ocupa posiciones estratégicas en diversos segmentos pecuarios. Es segundo lugar en producción de carne de res y de cerdo, primero en huevo y cuarto en ganado ovino. Por ello, el crecimiento de los casos preocupa al sector.
A la amenaza sanitaria se suma el impacto económico derivado del cierre de la frontera estadounidense a la importación de ganado mexicano; la permanencia forzada de miles de becerros de exportación generó una saturación del mercado nacional y una caída en los precios. “Todo ese ganado se quedó en México y, sumado a las importaciones de Brasil y al ganado proveniente de la frontera sur, se ha generado una saturación del mercado que ya está afectando los ingresos de los ganaderos”, concluyó.
Precauciones y recomendaciones
La prevención es crucial para la salud pública y animal, ya que la plaga afecta a cualquier organismo de sangre caliente con heridas expuestas. Las principales recomendaciones son:
Vigilancia diaria: Inspeccionar constantemente a los animales en busca de heridas, secreciones o cambios de conducta. En humanos, revisar toda lesión cutánea, especialmente ante la cercanía de ganado o fauna silvestre.
Atención inmediata de heridas: Limpiar, desinfectar y cubrir toda lesión para evitar que las moscas depositen huevecillos. En animales, aplicar larvicidas y cicatrizantes bajo supervisión veterinaria.
Cuidado de recién nacidos: Desinfectar el ombligo del ganado recién nacido de forma inmediata, al ser una zona de alta vulnerabilidad.
Control y asesoría veterinaria: Consultar a especialistas para la aplicación de antiparasitarios sistémicos y repelentes específicos.
Higiene general: Mantener limpios corrales y establos, evitando la acumulación de desechos orgánicos para reducir la proliferación de moscas.
La constancia en estas medidas es la herramienta más efectiva contra la propagación de la plaga.
¿Por qué está sin control?
Autonomía del vector: Alta capacidad de vuelo y dispersión natural de la mosca.
Clima propicio: El calor y la humedad aceleran su reproducción en zonas tropicales y subtropicales.
Fallas de control fronterizo: Ingreso de ganado por rutas formales e informales en la frontera sur.
Errores técnicos previos: Programas de moscas estériles regionales insuficientes en cobertura y continuidad.
Vigilancia deficiente: Detección tardía en campo (con larvas ya desarrolladas) y subregistro por temor de los productores a pérdidas económicas.
Factores biológicos: Elevada capacidad reproductiva del insecto y dispersión mediante fauna silvestre (reservorios).
Manejo ganadero: Presencia de heridas sin tratamiento en los animales, ideales para la oviposición.
Brecha política: Falta de coordinación y sincronización en acciones de control entre los países de la región.
Los brotes alcanzan a los humanos
El avance del gusano barrenador en México ha dejado de ser un problema exclusivamente pecuario tras confirmarse brotes en seres humanos que encienden las alertas sanitarias. A nivel nacional, ya se registran más de 280 casos de infección en personas asociados a esta plaga. Entre ellos destaca el primer caso en Jalisco, reportado en mayo: un hombre de 47 años de Pihuamo, con diabetes e inmunosupresión, quien presentó una infestación en una herida en la pierna izquierda y, de acuerdo con las autoridades, tras recibir atención, se encuentra estable.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la miasis por gusano barrenador ocurre cuando la mosca Cochliomyia hominivorax deposita sus huevecillos en heridas abiertas de animales de sangre caliente o humanos; al eclosionar, las larvas devoran el tejido vivo. El cuadro clínico es altamente doloroso y visible. Roberto Carlos Rivera Ávila, director general de Salud Pública en Jalisco, detalló que las larvas “se alimentan de tejido vivo y van penetrando en la piel, generando heridas profundas que pueden alcanzar incluso el hueso o cavidades como el abdomen”. Los síntomas incluyen llagas dolorosas, mal olor, secreción, fiebre y escalofríos. Sin un tratamiento oportuno, la enfermedad puede ser mortal en aproximadamente dos semanas.
Edgar Pulido Chávez, académico de la Universidad de Guadalajara, explicó que “el riesgo aumenta cuando una persona tiene una herida expuesta en una zona con presencia del insecto. Lo mismo ocurre con los animales de granja o de compañía”. Por ello, recomendó que “cualquier herida debe limpiarse y cubrirse adecuadamente para evitar la deposición de huevecillos” mediante el uso de agua, jabón neutro y antisépticos.
TELÓN DE FONDO
Albergan esperanzas con planta de moscas
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), informó que la planta de producción de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG), ubicada en Metapa, Chiapas, iniciará operaciones a finales de junio, en un intento por fortalecer la estrategia nacional de control y erradicación de esta plaga.
El proyecto, coordinado con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-APHIS), forma parte de una estrategia binacional para contener esta plaga, que genera graves afectaciones sanitarias y económicas. El complejo cuenta con más de tres mil metros cuadrados, de los cuales dos mil corresponden al área de biocontención de alta bioseguridad. Allí se reproducirá la cepa controlada antes de ser esterilizada mediante irradiación y dispersada en campo.
Paralelamente, especialistas desarrollan una cepa adaptada al clima mexicano bajo la Técnica del Insecto Estéril (TIE), con el objetivo de que estos insectos puedan aparearse con hembras silvestres y contribuir a interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador. Al respecto, la dependencia destacó: “Es importante mencionar que con esta biofábrica se reforzarán las capacidades del Senasica para controlar y erradicar la plaga, asegurar la continuidad productiva de la ganadería mexicana, reducir riesgos sanitarios y cumplir con los estándares internacionales de exportación”.
La biofábrica ya concluyó la instalación de sus equipos industriales. Las autoridades señalaron que la colaboración internacional ha sido clave para acelerar el desarrollo de infraestructura, transferencia tecnológica y capacitación especializada ante este desafío sanitario regional.