Marcus Ornellas afronta su destino ante “Doménica Montero”
El actor da vida a “Luis Fernando”, un hombre golpeado por la vida, que descubre en el amor el camino para sanar
En “Doménica Montero”, la nueva producción de TelevisaUnivision que promete conquistar a las audiencias mexicanas, el actor MarcusOrnellas encarna a “Luis Fernando”, un médico respetado, ético, de firmes valores, cuya vida queda suspendida en el instante en que pierde a su esposa y al hijo que esperaban. Ese duelo, que antecede al inicio mismo de la historia, no es solo un dato biográfico del personaje: es el núcleo que determina su manera de amar, desconfiar, relacionarse con el mundo y, sobre todo, de resistir.
Ornellas define a “Luis Fernando” como un hombre marcado por una resiliencia profunda. “Es alguien que enfrenta ese dolor, pero que tiene la capacidad de superarse y de seguir adelante, aunque cada vez que está a solas o habla con alguien cercano, ese dolor vuelve a tocarlo”, explica en entrevista con EL INFORMADOR.
No se trata de un sufrimiento exhibido de manera estridente, sino de una herida que se manifiesta en silencios, miradas y una contención emocional que solo se quiebra en los espacios de mayor intimidad.
En esa construcción hay una intención clara: alejarse del estereotipo del galán invulnerable. “Luis Fernando”, aun siendo fuerte, determinado y respetado, está roto por dentro, y no lo oculta. “Es un personaje que se permite sentir, que se permite tocar emociones. Y también nos recuerda que los hombres lloramos y que es muy importante, para la salud mental, expresar lo que sentimos”, afirma.
Así, la telenovela juega por una transformación más amplia de la narrativa televisiva: la aparición de masculinidades que no se definen solo por el control y la dureza, sino por la capacidad de reconocerse frágiles.
Para Ornellas, esta apertura emocional no es ajena a su propia forma de estar en el mundo. Se describe como una persona sensible, empática con el dolor ajeno, sin miedo a mostrarse vulnerable. “Gracias a la actuación pude acceder a una sensibilidad que ya tenía, pero que antes no me permitía mostrar. Hoy puedo expresar emociones reales a través de mis personajes”.
En su método, las emociones no son simuladas: son prestadas. “Le presto al personaje mis propias emociones y las adapto a lo que él necesita, pero siempre busco que sean verdaderas”.
El camino del romance
Esa verdad emocional se vuelve especialmente intensa en el vínculo con “Doménica Montero”, una relación que nace desde el choque de voluntades. Orgullo, desconfianza y heridas sin cerrar alimentan un conflicto que, paradójicamente, se convierte en la vía hacia la posibilidad de un nuevo amor.
Ornellas confiesa que, como actor, disfruta especialmente estas zonas de fricción: “En mi vida personal no me gustan los conflictos, así que en escena trato de sacarlo todo. Disfruto mucho más interpretar los choques, los enfrentamientos”.
El arco de “Luis Fernando” es, en el fondo, el de una sanación lenta. No se trata de olvidar la pérdida, sino de aprender a convivir con ella sin que anule el deseo de vivir. “Aunque uno crea que construye al personaje, el personaje termina enseñándote a ti”, reflexiona Ornellas.
A lo largo de la historia, su alter ego atraviesa un proceso de crecimiento que solo se completa hacia el final, cuando logra reconciliarse con su pasado y permitirse una segunda oportunidad. En ese trayecto, la actuación se convierte en un espacio de aprendizaje personal.
Una exploración de emociones
Sin haber vivido una tragedia similar, el actor reconoce que todo personaje activa resonancias propias, emociones que, transformadas, dan cuerpo a la experiencia ajena.
“Doménica Montero” representa, además, un momento clave en su carrera. Ornellas la define como un parteaguas, un proyecto del que se siente profundamente orgulloso por su calidad narrativa, su producción y el trabajo colectivo. “Formamos un gran equipo y eso se ve en pantalla. A pesar del cansancio, regresaba a casa con la satisfacción de haberlo dado todo”.
La respuesta del público ha confirmado esa entrega. Más allá de cifras, lo que destaca es el vínculo emocional que la historia ha generado: mensajes, comentarios, videos, espectadores que se reconocen en el dolor y la esperanza de sus personajes.
Para Ornellas, ese abrazo es la prueba de que “Luis Fernando” no es solo un héroe romántico, sino el retrato de un hombre que aprende a llorar, a perdonar y a reconstruirse desde una vulnerabilidad que fue poco habitual durante décadas en la telenovela clásica.
¿De qué trata la novela?
“Doménica” es una mujer fuerte, dominante, marcada por una historia de abandono y traición, dueña de un carácter que se ha forjado a partir de la desconfianza. “Luis Fernando”, en contraste, es un médico ortopedista de prestigio, ético, sensible, profundamente familiar, que regresa a la hacienda Espejo de Luna después de perder a su esposa y al hijo que esperaban.
No vuelve buscando amor, sino refugio; no regresa para empezar de nuevo, sino para cerrar un ciclo. Sin embargo, el encuentro entre ambos -primero hostil, luego inevitablemente íntimo- abre una herida que no es solo romántica, sino existencial.
La trama es protagonizada por AngeliqueBoyer como “Doménica Montero” y MarcusOrnellas como “Luis Fernando”. Su estreno se dio primero en Estados Unidos por Univisión y llega a México por Las Estrellas a partir de hoy a las 21:30 horas.
CT