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Akamba: El latido electrónico que emerge del agave

Tequila se prepara para la séptima edición del festival: una experiencia sonora imperdible encabezada por figuras de la talla de The Blessed Madonna y Ben Böhmer

A pocas semanas de celebrar su séptima edición, el festival Akamba se prepara para regresar a uno de los escenarios naturales más singulares del país: los campos de agave de José Cuervo, en Tequila, Jalisco.

En entrevista con EL INFORMADOR, Carlos Verástegui, socio fundador del festival, compartió cómo se viven los días previos a la edición 2026, programada para el sábado 25 de abril, así como los retos de mantener vigente un proyecto que ha sobrevivido en un panorama donde varios festivales locales han desaparecido.

“Se siente muy bien, estamos muy felices, confiados de que va a ser un gran evento y siempre con la expectativa de lograr las metas para que el público tapatío siga siendo parte de este proyecto que ha sido Akamba y que sigue vigente y vivo gracias a su apoyo”, expresó.

Lejos de asumir que el festival tiene el éxito asegurado, Verástegui reconoce que el vínculo con la audiencia es una construcción constante. Para él, el público de Guadalajara representa tanto el mayor desafío como la principal motivación.

“No nos consideramos 100% afianzados. El público tapatío es sumamente difícil, y lo digo en un sentido positivo y negativo. Cada año nos exige seguir existiendo; es un reto constante. Más bien yo invitaría a la gente a apoyar más sus festivales para que no solo Akamba, sino otros proyectos, tengan la certeza de que el público va a estar ahí”.

Desde su primera edición, Akamba ha experimentado una transformación. Lo que comenzó como un festival con presencia de propuestas indie, funk y música en vivo migró gradualmente hacia una identidad predominantemente electrónica, impulsada por la propia audiencia.

“Creo que iniciamos con un festival un poco más híbrido, con bandas y distintos géneros, pero la gente fue pidiendo algo más enfocado a la fiesta y a la comunidad rave. Nos hemos movido hacia allá. Es interesante ver cómo el festival ha mutado y ha sido capaz de adaptarse a la demanda del público y a los nuevos tiempos”, explicó.

Esa evolución también ha redefinido la manera en que se vive el evento. Para Verástegui, Akamba no se limita a los escenarios musicales pues comienza desde el trayecto mismo hacia Tequila.

“Es literal un viaje. Sales de Guadalajara, León o Ciudad de México y de repente aterrizas en medio de los campos de agave. Empieza la experiencia desde el camino y termina convirtiéndose en algo único. Cruzar los agaves con el atardecer de fondo, el volcán, escuchar a tu DJ favorito mientras comes y disfrutas… es algo que no deja de sorprenderme cada año”.

El festival se realiza dentro del paisaje agavero declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, un elemento que ha contribuido a diferenciarlo dentro del circuito internacional de música electrónica.

Otro de los pilares del evento es su curaduría musical, enfocada en traer artistas que rara vez se presentan en Jalisco. Lograrlo implica negociaciones complejas y sincronizar agendas globales.

“La mayoría son artistas que tocan por primera vez en tierras tapatías. No es simplemente llamarlos y que acepten; hay que convencerlos, cuadrar agendas y coincidir con sus giras internacionales. Muchos vienen después de festivales como Lollapalooza o incluso Coachella, y Akamba termina siendo el cierre de sus recorridos por América con sets únicos”.

Akamba comenzó como un festival con propuestas indie y funk; ahora predomina la música electrónica. CORTESÍA

La lista de los imperdibles

El cartel de este año está encabezado por Adam Ten y Mita Gami, además del live set del productor alemán Ben Böhmer, uno de los actos que más entusiasman al propio organizador.

“Ese versus entre Adam Ten y Mita Gami va a ser algo de lo que se hablará durante años. El live de Ben Böhmer también será muy especial; ni siquiera yo lo he visto en vivo y tengo muchas ganas. Y Mochakk es uno de los artistas más hot del momento a nivel global. Tenerlo por primera vez aquí es un privilegio”, señaló, mencionando también a Tripolism como otro de los imperdibles.

La programación incluye además nombres como TheBlessedMadonna, Brunello, Francia Oropeza, Zombies In Miami y otros proyectos que equilibran figuras consolidadas con propuestas emergentes.

El festival apuesta por una experiencia integral que incluye instalaciones artísticas, propuestas gastronómicas basadas en sabores locales y distintas modalidades de acceso, desde la entrada general hasta experiencias como el Akamba Express o zonas VIP. Los boletos van desde los mil 890 pesos.

Sin embargo, el entorno natural también representa retos logísticos. El calor y las condiciones del paisaje agavero han llevado al equipo a implementar mejoras constantes.

“Sí, es una tierra árida, hace calor y estás en medio de la naturaleza. Montar un festival ahí implica muchos desafíos, pero siempre queremos mejorar. Este año tendremos más áreas de sombra, hidratación gratuita y mejores espacios para que la gente llegue temprano y disfrute todo el recorrido”.

Para Verástegui, la permanencia del festival depende en gran medida del respaldo del público, especialmente en una industria donde cada edición implica replantear su viabilidad.

“Si queremos seguir teniendo eventos culturales y musicales, tenemos que demostrar nuestro amor por ellos. Hay muchísimo trabajo detrás y la mejor manera de apoyarlos es asistiendo y formando parte de la experiencia”.

CT

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