Drones, la nueva arma de los cárteles
El uso de estos vehículos aéreos por parte de grupos criminales enciende alertas internacionales y exhibe vacíos legales ante una amenaza tecnológica
Los drones dejaron de ser una herramienta exclusiva de los conflictos entre Estados para convertirse en un instrumento de combate al alcance de organizaciones criminales. En México, los cárteles han incorporado estas aeronaves no tripuladas a sus disputas territoriales, mientras especialistas advierten que la falta de regulación y la facilidad para adquirirlas representan un desafío creciente para las autoridades federales.
La alerta fue lanzada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien ante el Senado advirtió que los cárteles mexicanos usan drones para atacarse entre sí y que eventualmente podrían emplearlos contra intereses estadounidenses. “El fenómeno es un desafío global”, señaló. Agregó que estos dispositivos son cada vez más accesibles, baratos y fáciles de fabricar o modificar, lo que ha facilitado su uso por criminales en el mundo.
El señalamiento surge en un contexto de creciente uso de drones en conflictos armados. La guerra entre Rusia y Ucrania mostró su capacidad para realizar labores de vigilancia, reconocimiento y ataques contra infraestructura, posiciones militares y vehículos. Según la ONU, entre febrero de 2022 y abril de 2025, los ataques con drones de corto alcance causaron al menos 395 muertes de civiles y más de 2 mil 600 heridos en Ucrania.
En Medio Oriente, estas aeronaves también han adquirido un papel protagónico. Israel, Hezbolá e Irán las han utilizado para operaciones de inteligencia y ataques militares.
México no es ajeno. Durante la última década, grupos del narcotráfico, particularmente el Cártel Nueva Generación, han perfeccionado el uso de drones adaptados para transportar y lanzar explosivos. Datos de la Secretaría de la Defensa Nacional indican que entre 2020 y mediados de 2023 se registraron al menos 603 ataques realizados con estos aparatos, principalmente en Guerrero, Michoacán y Tamaulipas.
Los objetivos van más allá de las organizaciones rivales. Pobladores, policías y elementos de las Fuerzas Armadas también han sido blanco de estas agresiones. Uno de los casos más relevantes ocurrió en febrero de 2024, en los límites de Aguililla y Tepalcatepec, Michoacán, donde un enfrentamiento entre grupos criminales y fuerzas de seguridad dejó tres personas muertas y cuatro lesionadas, entre ellas militares. En la zona fueron localizados explosivos y drones utilizados en las acciones de combate.
En Jalisco, particularmente en Teocaltiche, autoridades federales y estatales han decomisado en diversas ocasiones artefactos explosivos diseñados para ser lanzados desde drones. En octubre de 2023 fueron aseguradas 40 granadas modificadas para ese propósito, mientras que en marzo de 2025 se localizó un taller clandestino donde presuntamente se fabricaban minas y artefactos destinados a ser operados mediante estas aeronaves.
Ante este panorama, especialistas coinciden en que el marco legal vigente resulta insuficiente. Rogelio Barba, académico de la UdeG, consideró que corresponde al Gobierno federal encabezar una estrategia integral para enfrentar este fenómeno.
José Colomo, académico de la Universidad Panamericana, señaló que la regulación actual se concentra en aspectos técnicos y operativos de los drones, pero carece de disposiciones específicas para enfrentar su utilización como armas. Agregó que representan uno de los nuevos desafíos para la seguridad pública.
¿Qué autoridad regula el uso de drones en México?
La regulación de los drones en México corresponde a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), organismo encargado de supervisar la seguridad y operación de estos dispositivos de navegación aérea en el país.
Dentro de sus atribuciones se encuentra la emisión de lineamientos, registros, autorizaciones y requisitos para la operación de los Sistemas de Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPAS), nombre técnico con que la legislación mexicana identifica a los drones.
¿Qué norma regula su uso?
La disposición vigente es la Norma Oficial Mexicana NOM-107-SCT3-2019, la cual establece las reglas para la operación de drones en territorio nacional.
¿Qué contempla?
- Clasificación de drones según su peso.
- Requisitos de registro ante la AFAC.
- Obligaciones para operadores y propietarios.
- Condiciones para vuelos recreativos, privados y comerciales.
- Medidas de seguridad para evitar riesgos en el espacio aéreo.
¿Cuáles son las principales restricciones?
La regulación establece diversas limitaciones para proteger la seguridad aérea, así como a la población:
- Está prohibido operar drones cerca de aeropuertos y helipuertos sin autorización.
- Los vuelos deben realizarse, en términos generales, durante el día.
- Se deben mantener distancias de seguridad respecto de personas, inmuebles y bienes.
- Algunas categorías de drones requieren registros, permisos o documentación adicional.
- Los operadores deben respetar las disposiciones establecidas por la AFAC para evitar interferencias con la aviación tripulada.
¿La norma contempla el uso de drones como armas?
No. La regulación vigente está diseñada para garantizar la seguridad de la aviación civil y no contiene disposiciones específicas sobre drones utilizados con fines bélicos o criminales.
La NOM-107-SCT3-2019 excluye expresamente a las aeronaves militares de su ámbito de aplicación y se concentra en el uso civil de los sistemas RPAS.
¿Existen sanciones por utilizar drones armados?
La normativa aeronáutica no contempla sanciones específicas para drones empleados como armas. Las infracciones previstas por la AFAC se relacionan principalmente con:
- Incumplimiento de requisitos de registro.
- Violaciones a las reglas de operación.
- Riesgos a la seguridad aérea.
- Uso indebido del espacio aéreo.
- Cuando un dron es utilizado para transportar explosivos, atacar personas o participar en actividades delictivas, la investigación y eventual sanción corresponden a la legislación penal y a las autoridades de seguridad pública, no a la regulación aeronáutica.
Especialistas advierten que la legislación mexicana fue diseñada para regular el uso civil de los drones, por lo que no contempla fenómenos recientes como los “narcodrones”. Aunque su utilización por grupos criminales ha sido documentada en ataques y disputas territoriales, la normativa carece de disposiciones específicas para regular o sancionar estas operaciones; ante ello, expertos consideran necesario actualizar el marco jurídico para responder al rápido avance de esta tecnología y su creciente uso en contextos de violencia y crimen organizado.
Aumenta la utilización de los drones para fines letales
La expansión de drones de bajo costo y fácil acceso ha transformado la manera en que se desarrollan los conflictos armados y las operaciones de grupos criminales en distintas regiones del mundo. Su capacidad para realizar ataques a distancia, transportar explosivos o armamento y reducir los riesgos para quienes los operan ha convertido a estas aeronaves en una herramienta cada vez más utilizada con fines letales.
Especialistas advierten que la popularización de esta tecnología representa un desafío creciente para las autoridades, debido a que muchos de estos dispositivos pueden adquirirse con relativa facilidad y posteriormente ser modificados para actividades ilícitas.
Rogelio Barba, académico de la Universidad de Guadalajara, explicó que los drones han evolucionado de simples herramientas recreativas o de vigilancia a instrumentos capaces de participar directamente en acciones ofensivas.
El especialista destacó que la guerra entre Rusia y Ucrania ha evidenciado el potencial militar de estos dispositivos; a diferencia de los sistemas de combate tradicionales, los drones resultan considerablemente más económicos y accesibles, lo que ha favorecido su uso masivo en el campo de batalla. “La guerra ha tecnificado su uso como arma letal. Hoy vemos cómo aparatos relativamente baratos pueden causar daños significativos sin exponer directamente a quien los opera”, afirmó.
Ante este panorama, Barba consideró indispensable actualizar el marco jurídico para responder a una realidad tecnológica que avanza más rápido que la legislación vigente. “Se tiene que hacer una revisión a la legislación, tanto penal como táctica, para evaluar su uso y para prevenir ataques con estos aparatos”, señaló.
Por su parte, José Colomo, académico de la Universidad Panamericana, sostuvo que los drones han provocado un cambio profundo en la dinámica de los conflictos contemporáneos. Los casos observados en enfrentamientos internacionales, como los que involucran a Estados Unidos, Irán, Rusia y Ucrania, muestran cómo estas aeronaves han dejado de cumplir exclusivamente funciones de vigilancia para convertirse en plataformas de ataque.
“Los drones tenían más labores dentro de la seguridad relacionadas con la observación y el monitoreo, pero ahora, impulsados por los desarrollos tecnológicos derivados de la guerra, también cumplen funciones ofensivas porque pueden transportar armas o explosivos”, explicó.
Colomo destacó que una de sus principales ventajas radica en que el operador puede mantenerse a una distancia considerable del objetivo, reduciendo significativamente las posibilidades de ser identificado, detenido o eliminado durante una operación.
En el caso de México, advirtió que la regulación existente se enfoca principalmente en aspectos técnicos y operativos del uso civil de los drones, pero presenta vacíos importantes frente a su empleo con fines criminales. “Es una oportunidad importante en materia de regulación. No necesariamente una nueva ley resolverá por sí sola el problema, pero sí es indispensable fortalecer el marco jurídico y normativo relacionado con el uso de tecnologías emergentes y, particularmente, de los drones”.
Combates armados despegan sin pilotos
Los drones se han transformado en una de las herramientas más influyentes en las guerras contemporáneas. En el conflicto entre Rusia y Ucrania, estas aeronaves desempeñan un papel estratégico tanto en operaciones ofensivas como defensivas y se han convertido en una de las principales causas de víctimas civiles.
- Enero de 2025: 139 civiles muertos y 738 heridos en Ucrania.
- Aproximadamente 30% de esas víctimas estuvieron relacionadas con ataques realizados mediante dispositivos de corto alcance.
- Febrero de 2022–abril de 2025: al menos 395 civiles muertos y dos mil 635 lesionados por ataques con vehículos aéreos no tripulados, según la ONU.
- 1 de junio de 2025: Ucrania ejecutó la “Operación Telaraña”, una ofensiva coordinada con drones contra bases aéreas rusas ubicadas a cientos de kilómetros del frente de combate.
- Rusia ha incrementado el uso de drones Shahed de fabricación iraní para atacar infraestructura energética, instalaciones militares y zonas urbanas ucranianas.
- En Medio Oriente, estos dispositivos son utilizados por Hezbolá e Israel para tareas de vigilancia, reconocimiento y ataques militares.
- Durante recientes tensiones vinculadas a Irán y Estados Unidos, ataques con drones y misiles atribuidos a grupos afines a Teherán dejaron más de 200 militares estadounidenses heridos.
- La ONU considera que estas aeronaves han pasado de ser herramientas de apoyo táctico a convertirse en una de las armas más empleadas en la guerra entre Rusia y Ucrania.
CRONOLOGÍA
De la vigilancia a la guerra
- Décadas de 1960 y 1970: Los primeros usos militares. Durante la Guerra de Vietnam, Estados Unidos empleó aeronaves no tripuladas para reconocimiento e inteligencia, sentando las bases de los drones modernos.
- 1982: Israel impulsa esta tecología. En la Guerra del Líbano, Israel utilizó drones para vigilancia y detección de defensas aéreas sirias, demostrando su valor estratégico y acelerando su desarrollo.
- Década de 1990: Expansión de la inteligencia. Los avances en telecomunicaciones y satélites ampliaron el uso de drones para vigilancia, monitoreo fronterizo y observación de objetivos estratégicos.
- 1995: Entra en operación el MQ-1 Predator. Estados Unidos incorporó el MQ-1 Predator, capaz de realizar vigilancia prolongada y transmitir imágenes en tiempo real, revolucionando la obtención de inteligencia militar.
- 2002: El salto al combate. Tras los atentados del 11 de septiembre, el Predator fue equipado con misiles. Un ataque en Yemen confirmó que los drones podían pasar de la observación al combate a larga distancia.
- Década de 2010: Proliferación global. Los drones armados se expandieron en conflictos de Medio Oriente, Asia y África. Además de Estados Unidos, países como Israel, China, Turquía e Irán desarrollaron sus propios modelos.
- 2020-2021: La guerra cambia de escala. Los conflictos en Libia, Siria y —especialmente— la guerra entre Armenia y Azerbaiyán evidenciaron la capacidad de los drones para alterar el equilibrio militar mediante ataques de precisión contra tanques, sistemas antiaéreos y posiciones fortificadas.
- Desde 2022: Protagonistas del campo de batalla. La guerra entre Rusia y Ucrania consolidó a los drones como herramientas centrales para reconocimiento, apoyo artillero y ataques directos. Su bajo costo, versatilidad y facilidad de operación los han convertido en una de las tecnologías más influyentes de la guerra contemporánea, al tiempo que plantean nuevos desafíos en seguridad y derecho internacional.