Abierto de Australia: Inicia el reto en Melbourne
Llega el primer Grand Slam del año, el Abierto de Australia, que servirá para medir cómo pinta 2026 para las mejores raquetas
El aroma a protector solar, el chirrido de los tenis sobre la cancha y el calor asfixiante del verano australiano anuncian el inicio de una nueva era. El Abierto de Australia 2026 arranca este fin de semana, transformando el Melbourne Park no solo en una sede deportiva, sino en el termómetro que medirá las ambiciones del tenis mundial para el resto del año.
Tras una edición 2025 que rompió quinielas, el primer Grand Slam de la temporada regresa con tramas que parecen extraídas de un guion cinematográfico: la resistencia de las leyendas, el ascenso de los herederos y el orgullo de naciones que buscan reclamar un lugar en la élite.
Hace un año, Jannik Sinner demostró que el relevo generacional en el tenis masculino no es una promesa, sino una realidad absoluta.
Al despachar a Alexander Zverev en sets corridos durante la Final de 2025, el italiano selló su bicampeonato y se erigió como el nuevo “dueño” de Australia. Sin embargo, en 2026 la narrativa es distinta. Sinner llega con la presión de defender su corona ante un Carlos Alcaraz que, tras un cierre de año dominante, aterriza en Melbourne con el objetivo único de conquistar el único Major que aún se le resiste en el arranque de su plenitud.
Por el lado femenino, el recuerdo de Madison Keys levantando el trofeo “Daphne Akhurst” sigue fresco. Keys, quien en 2025 rompió una sequía de títulos para Estados Unidos en este torneo, entra al cuadro principal no como la cazadora, sino como la presa. Ante ella, una Aryna Sabalenka sedienta de venganza y una Iga Swiatek que busca reafirmar por qué sigue siendo la referencia técnica del circuito WTA.
Torneo de récords
La edición 2026 también pasará a la historia por su impacto económico. Con una bolsa de premios récord de 75 millones de dólares, el torneo busca compensar el esfuerzo titánico de los atletas. Desde el ganador, que se llevará casi 2.8 millones, hasta los jugadores de primera ronda, la estructura financiera del evento refleja la salud comercial de un deporte que sigue cautivando a audiencias globales.
El escenario está listo. Entre el rugido de los fans locales que esperan un milagro de Alex de Miñaur y la sobriedad táctica de los favoritos, el primer Grand Slam del año promete ser una quincena de emociones al límite.
El tenis vuelve a empezar en el Sur del mundo, y el planeta entero será testigo de quién tiene el temple para sobrevivir al “Horno de Melbourne”.
A SEGUIR
Las figuras a las que hay que poner atención
- Carlos Alcaraz: El murciano llega como el gran favorito para arrebatarle el trono a Jannik Sinner.
- Novak Djokovic: A sus 38 años, busca su Grand Slam número 25 y título número 11 en Melbourne. Hay dudas sobre su estado físico tras una lesión de cuello reciente, pero “Nole” nunca puede ser descartado.
- Aryna Sabalenka: Con sed de revancha tras perder la Final de 2025.
- Jannik Sinner: El hombre a batir en el cemento australiano.
Renata Zarazúa: a poner a México en el mapa
Para el público latinoamericano, y específicamente para el mexicano, los ojos están puestos en una sola figura: Renata Zarazúa. La mejor tenista mexicana de la actualidad ha dejado de ser una participante casual para convertirse en una amenaza real.
Su victoria en el US Open 2025 frente a la entonces campeona defensora Madison Keys envió un mensaje claro al circuito femenil: Renata sabe ganar en los escenarios grandes.
Zarazúa abre su participación frente a la checa Marie Bouzkova. No es un sorteo sencillo; es una batalla de resistencia. Pero más allá del resultado, la presencia de Zarazúa en el cuadro principal por mérito propio y con un sitio sólido en el ranking es el testamento de una carrera construida a base de tenacidad.
Si logra superar el muro checo, el destino le tiene preparado un duelo de proporciones épicas ante la número dos del mundo, Iga Swiatek, en lo que podría ser el partido más importante de su vida.
Sombras sobre el rey y la furia del clima
Ningún análisis del Australian Open está completo sin mencionar a Novak Djokovic. A sus 38 años, el serbio persigue la mítica cifra de 25 Grand Slams. No obstante, las alarmas se encendieron en las sesiones de práctica. Una molestia en el cuello obligó al 10 veces campeón a recortar sus entrenamientos.
A estas dudas físicas se suma el factor externo más implacable de Melbourne: el clima. Con pronósticos que superan los 40 grados para la primera semana, el torneo ha reforzado sus protocolos de salud. Las pistas techadas de la Rod Laver y la Margaret Court Arena serán oasis codiciados, mientras que en las canchas exteriores, la supervivencia será tan importante como el revés cruzado.